Fotografias de autor

LIMITE POR AUTOR, 4 IMÁGENES POR DÍA, SI SUBÍS UNA SERIE EL LIMITE ES DE 6, MUCHAS GRACIAS!

martes, 6 de junio de 2017

Cine para fotógrafos- El Proceso de Orson Welles


El Proceso, otra de las obras maestras de la cinematografìa de Welles ha sido minuciosamente analizada tanto por la crìtica cinematogràfica hasta los mas reconocidos pensadores de la filosofìa contemporànea. En esta oportunidad nos limitaremos a un anàlisis somero de la pelìcula, esperamos poder ahondar sobre el tema en otra ocasion, ya que los recursos fotograficos utilizados, como el claro oscuro tienen una importancia que merece mayor anàlisis.
Vamos a comenzar diciendo que El Proceso es una extensión en forma de pesadilla que presenta una sociedad completamente desprovista de sentido moral, donde el procedimiento vacío sustituye al principio.



Es una coproducción europea de 1962, dirigida por Orson Welles, quien también escribió el guion, basado en la novela homónima de Franz Kafka. La película contó con Anthony Perkins, Romy Schneider, Jeanne Moreau, Orson Welles, Elsa Martinelli y Akim Tamiroff en los papeles principales.
Galardonada con el Premio de los Críticos 1964 a la mejor película (Orson Welles).



De todas las películas realizadas por Orson Welles, “El proceso” es una de las más fascinantes. En ella convergen la personalísima forma de entender el cine de Welles con uno de los genios de la literatura europea moderna: Franz Kafka.



Lo que hace que “El proceso” conserve su carácter innovador a pesar del transcurso de los años no es el mensaje subyacente en la película, sino el empleo de los recursos cinematográficos y el extraordinario tratamiento del espacio del que hace gala, que logran convertirse por sí solos en protagonistas indiscutibles del film. 



Orson Welles plasma con maestría absoluta la angustia y el surrealismo de la trama utilizando diversos espacios físicos (pasadizos que llevan a Joseph a su trabajo, al teatro, a la sala judicial o a visitar al abogado) montados de modo aparentemente arbitrario, para que el espectador no tenga demasiada idea de donde se encuentra en cada momento y para transmitir esa sensación de desasosiego que vive el protagonista.




Los techos de las estancias cerradas son siempre bajos, casi se diría que existe la altura justa para respirar. La iluminación, la fotografía (con utilización casi abusiva del claroscuro) y los planos con grandes ángulos y profundidad en los espacios abiertos están planeados para aumentar el mismo efecto.







1 comentario:

  1. La versión de Welles de "El Proceso" es excelente, pero el final de la película es de Welles, no de Kafka. Carlos O. Antognazzi

    ResponderEliminar

deja tu comentario gracias!