La niña del muro
En días , el edificio que ocupaba toda esa esquina desapareció. A la semana, el muro que ocultaba su laberinto, una noche con acuarelas y pincel, cobró vida bajo otro nombre.
Sobre la medianera que antes llevaba el color de cada ambiente , en un desnudo corte vertical, ahora yace esa niña.
Recostada sobre Tacuarí al 500, atrás de su baldío reina su pasión. Casi dormida sobre sus ruinas , sus ojos chocolates entreabiertos sueñan. Dan todo por crecer .
Desde una ventana ajena , un clavel solidario se estira para abrazarla . Amaga con ser higuera esa flor, que busca despeinarle la cabeza. Cuando el viento sopla, a veces alcanza a hacerle compañía a la niña que no quiere sonreír.
Ella continuará melancólica su descanso.

Hermosa y conmovedora!!!!!!!!!!
ResponderBorrarHugo, maravilloso trabajo tanto por la imagen como por el bello texto que la acompaña. Bss
ResponderBorrar