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domingo, 30 de agosto de 2026

DOMINGOS DE CURIOSIDADES. HOY, CAMPO DE PIEDRA PÓMEZ, CATAMARCA

CAMPO DE PIEDRA PÓMEZ, LA MARAVILLA ESCONDIDA DE CATAMARCA



En medio de la inmensidad de la Puna catamarqueña, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, aparece un paisaje que parece salido de otro planeta. Gigantescas formaciones de piedra blanca, modeladas durante miles de años por la naturaleza, se extienden hasta donde alcanza la mirada y transforman el paisaje en una postal casi irreal. El Campo de Piedra Pómez es una de las maravillas naturales más sorprendentes de la Argentina y, quizás por su aislamiento, también una de las menos conocidas.


Hoy, en Domingos de Curiosidades, voy a contarte la historia de este extraordinario rincón de Catamarca, cómo nació este paisaje único y qué secretos se esconden entre sus enormes formaciones de piedra.



DONDE EL FUEGO Y EL VIENTO ESCULPIERON LA TIERRA

El origen del Campo de Piedra Pómez se remonta, según las investigaciones, a unos 100.000 años atrás, cuando la intensa actividad volcánica transformó esta región de la Puna catamarqueña. En las cercanías se encuentra el Volcán Blanco o Robledo, considerado una de las principales fuentes del material que dio origen a este singular paisaje.



Las erupciones expulsaron enormes cantidades de material volcánico que se extendieron sobre la superficie en forma de flujos y depósitos de cenizas e ignimbritas. Al enfriarse rápidamente, los gases atrapados en su interior dejaron una estructura llena de pequeñas cavidades, característica de la piedra pómez, una roca liviana y porosa.




Pero la historia no terminó con los volcanes. Durante miles de años, el viento, las lluvias y otros procesos naturales fueron desgastando lentamente aquellas formaciones. La erosión actuó como un escultor paciente, abriendo pasadizos, creando cavidades y modelando enormes bloques hasta convertirlos en las formas caprichosas que hoy sorprenden a quienes llegan hasta este rincón de Catamarca.



Algunas de estas formaciones superan los cuatro metros de altura y se extienden a lo largo de más de 25 kilómetros, componiendo un paisaje donde las huellas del fuego que alguna vez emergió de la tierra conviven con la paciente obra del viento y del tiempo.




ENTRE PIEDRAS BLANCAS, SILENCIOS Y RELATOS DE LA PUNA

El Campo de Piedra Pómez todavía guarda algunas sorpresas para quienes se aventuran a recorrerlo. Una de las más curiosas está en la propia naturaleza de la roca. Aunque sus formaciones pueden alcanzar varios metros de altura, la piedra pómez es extremadamente porosa y liviana. Sus numerosos pequeños huecos se originaron por los gases atrapados durante su formación volcánica y hacen que, en determinadas condiciones, un fragmento de esta roca pueda incluso flotar en el agua.

También sorprende la manera en que el paisaje cambia con la luz. El blanco de las formaciones puede transformarse en tonos dorados, ocres y rosados durante las primeras y últimas horas del día, mientras las sombras resaltan las crestas y los corredores naturales. Por momentos, las enormes estructuras parecen olas detenidas para siempre en medio de la Puna.



Llegar hasta allí es parte de la aventura. El principal acceso se realiza desde El Peñón y el recorrido requiere vehículos 4x4 y el acompañamiento de guías habilitados, debido a las características del terreno y a la dificultad de orientarse entre las formaciones. El viento puede modificar las huellas y borrar las marcas del camino, haciendo que la inmensidad blanca parezca todavía más remota.




Quizás por eso, y por su aspecto casi extraterrestre, el Campo de Piedra Pómez despierta una sensación difícil de explicar. Sus corredores, sus formas caprichosas y el silencio de la Puna crean la impresión de estar frente a un paisaje que no pertenece a la Tierra. Esa apariencia ha alimentado comparaciones con la superficie de la Luna o de Marte y convirtió al lugar en uno de los escenarios naturales más singulares de la Argentina.




Pero junto a las explicaciones científicas también aparecen los relatos que nacen de la imaginación y de la tradición oral. Entre pobladores y baqueanos circulan historias que hablan de la Pachamama y de un misterioso “mar blanco”, como si la Madre Tierra hubiera extendido una enorme manta sobre la Puna para proteger sus secretos. No se trata de leyendas prehispánicas documentadas, sino de relatos populares transmitidos de boca en boca, nacidos al calor del misterio que provoca este paisaje.




Otra historia habla del llamado “Viento Blanco”. Cuando las ráfagas atraviesan las grietas y pasadizos de las formaciones, el aire produce silbidos que pueden resultar sobrecogedores. La imaginación popular convirtió esos sonidos en lamentos de antiguos viajeros o espíritus que, según el relato, se perdieron alguna vez en la inmensidad de la Puna.




Y están también las formas que la erosión fue dejando a su paso. Algunas siluetas reciben nombres entre quienes conocen el lugar y alimentan la sensación de encontrarse frente a gigantes petrificados. Tal vez allí esté una de las mayores fascinaciones del Campo de Piedra Pómez: la ciencia explica su nacimiento, el viento cuenta su historia y la imaginación termina de darle un alma propia.


Entre el viento y el silencio de la Puna, las piedras blancas parecen guardar la memoria de un tiempo lejano. El Campo de Piedra Pómez no es solo un paisaje extraordinario, es el resultado de miles de años de fuego, viento y paciencia.

Y quizás ahí esté su mayor encanto, en contemplar cómo la naturaleza puede convertir el paso del tiempo en una obra de arte.




Idea, investigación y edición: Isa Santoro
Administradora de Atrapados por la Imagen





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8 comentarios:

  1. Tenia referencias pq me había hablado de este sitio un amigo que lo visitó, pero insuperable Isa como lo contas vos, con tantos datos y tu mirada. Muchas gracias por compartir

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    1. Gracias a vos leerme siempre, amigo, y por tus lindas devoluciones! Un abrazo grande.

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  2. Paisaje lunar, el sonido de su silencio... gracias Isa nos transportas de manera especial.

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    1. Martita, gracias a vos. Sí es verdad, parece un paisaje lunar, o sea que es especial y espacial. Abrazo enorme, amiga.

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  3. Los misterios que encierra la naturaleza siempre invitan a soñar, generan explicaciones fantásticas , lo describís de una forma que despierta el deseo de conocerlo. Gracias ISA, me gusta pasear con vos

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    1. Patri, qué devolución tan linda. Muchas gracias, hermosa. Eso trato, de dar a conocer lo que, a lo mejor, no es tan conocido. Abrazo enorme. 💜💚

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  4. Gracias Isa por el rescate de nuestros rincones maravillosos de nuestro país y sus leyendas. Estuve en Catamarca lamentablemente desconocía este sitio.
    Raquel krechman

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    1. Raquel querida, qué bueno que te gustó. Siempre hay lugares por descubrir en esta bella patria. Trato de traerlos para darnos a conocer un poquito más. Mi gracias por leerme siempre y tus lindas devoluciones. Abrazo enorme!💜💚

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