Cuentos y relatos presenta a . . .
CRISTINA MARTÍN
"Nueva artista de Atrapados por la Imagen"
🌸 Bienvenida Cristina🌸
Edición: Editorial Atrapados por la Imagen
RL-2022-18030193-APN-DNDA#MJ
Registro de propiedad intelectual
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¡Queridos amigos y amigas!
La Editorial Atrapados por la Imagen tiene el honor y la alegría de recibir a una nueva autora que se suma a este espacio de creación y encuentro artístico.
¡Bienvenida, Cristina, a esta casa donde las palabras se encuentran con la imagen y la emoción!
Sobre el final de este hermoso cuento poético, podrán encontrar la trayectoria de Cristina Martín.
AUTOBIOGRAFÍA
Cristina Martín
Cuando abrí mis ojos a la vida, me esperaba una Navidad de arbolito verde con bolas rojas, mis padres y dos hermanos, también.
Nací en una casa gris sin espacio para la zozobra, la incertidumbre, las ambigüedades. Todo previsible, linealmente organizado. Padre circunspecto y amoroso. Madre severa y autoritaria. Hijos casi perfectos. Hermanos que no podían sostener un diálogo.
Pero la vida siempre acecha con sus imprevistos, sus caminos azarosos, sus sentidos múltiples. Hubo una abuela Ángela, madre soltera, venida de las Canarias con su hija Agustina de la mano y mi padre en su panza. Ella se las ingeniaba para liberarnos de una infancia llena de tutelajes y palabras cuadradas. En su casa conocimos la redondez del lenguaje, sin esquinas abruptas, ni puntas filosas. Palabras presagiadoras, inquietantes.
Al pie de un árbol sin frutosme puse a considerar:¡qué pocos amigos tieneel que no tiene qué dar!Nada en este mundo durase mueren buenos y malosy una triste sepulturaa todos nos hace iguales.
Esta poética se entrelazaba con sus sopas apetitosas hechas a pura papa, zapallo, puerros de la quinta, tomillo, perejil y salvia.
Ella y abuelo Pepe no hablaban de paradigmas lineales, ni biocéntricos; pero tejieron un entramado complejo donde coexistían el pasado canario de mar, montañas y coplas y el presente del sur santafesino de llanuras, trigales y horizontes amplios.
Abuelo Pepe, republicano a ultranza, nos contaba a sus nietos que la guerra civil española había sido el colmo de la ambición humana, un ejemplo vivo de los exabruptos del poder, donde los dominados debían morir o desaparecer para que los dominadores pudieran ejercer su tiranía, su poder ilimitado.
- Abuelo, quiero que me cuentes, otra vez, qué hacen los poetas,¡por favor!- Un gran poeta, niña- ¿Y quiénes son los poetas, abuelo?- Los que ponen alas a las palabras.- ¿Y por qué lo mataron a García Lorca, abuelo, si ponía alas a las palabras?- Es que quien pensaba distinto, niña… ya te lo expliqué hasta el cansancio y no quieres entender. Eres muy cabeza dura, ¿sabes?- Yo no entiendo, abuelo.- Niña, tú entiendes; pero quieres otras razones que no puedo darte.
Mis hermanos, mis primos y yo lo mirábamos embobados. No podíamos entender las sinrazones de sistemas racionalistas, dogmáticos y sanguinarios.
En esa vieja casona todos deambulábamos. Tío Antonio, escritor de tradiciones familiares y de historias del sur santafesino. Tío Benito y tía Dora, hacedores de la huerta y la quinta para que no nos faltaran las comidas apetitosas con sabor a tierra y agua fresca de aljibe de patio canario, ni flores para la Virgen de la Candelaria.
Abuelo Pepe, relator de historias y abuela Ángela, tejedora de la trama de la vida con sus hijos, sus nietos, sus amigos, su barrio; sin quedar atrapada al pasado de guerra y desgracia. Nuestros primos, mis hermanos y yo jugábamos a la payana con las piedritas juntadas en la calle de tierra y peleadas por todos. También para hacer casitas con puertas y ventanas amplias y largas chimeneas de humo alto.
A mí me gustaba esa vida de cooperación, de respeto a todos los seres vivos, las personas, las hormigas (que tenían su propio caminito en la quinta del abuelo), las flores, las plantas. Allí el azar y los sueños mezclaban todas las voces y los pájaros cantaban hasta despertarnos y las palabras eran todas buenas, intuitivas, sabias. Sí, palabras que nombraban la vida, el amor, los sueños, los sinsabores diarios.
Nadie hablaba de paradigmas, pero en casa de mis padres todo era lineal y previsible y en casa de los abuelos canarios todo era caótico, brillante, enigmático. Ahí se vivía el hoy y el mañana existía como posibilidad de un nuevo presente donde la vida fluiría y traería nuevos cambios.
Pasaron muchos años y con ellos sobrevinieron movimientos en la familia, en el cosmos, en la filosofía, la ciencia, el arte; nuevas tecnologías para la vida y la muerte, guerras, hambre en el mundo, disputas de poder, dominación, cegueras como tan bien las describió el escritor Saramago.
Quizás hoy pueda entender que abuelo Pepe y abuela Ángela con sus miradas abiertas al asombro y la incertidumbre y su ética profundamente ecológica, anunciaban otros paradigmas que no eran los que conocieron mis ojos cuando se abrieron asombrados, durante una navidad de arbolito verde, bolas rojas y palabras cuadradas.
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BREVE C.V.
Cristina Martín nació en Firmat (Pcia. Santa Fe, Argentina) y reside en Rosario. Es Maestra Normal Nacional (Esc. Virgen de la Merced, Firmat), Prof. de Castellano, Literatura y Latín (I.C.E.S. Vdo. Tuerto), Magister. en Literatura para Niños y Jóvenes (U.N.R. Rosario), Narradora oral (Escuela de Ana María Bovo, Bs. As.).
Trabajó en todos los niveles de la docencia en la zona sur de Santa Fe. Da Seminarios y Talleres en escuelas, bibliotecas y espacios culturales, acerca de su especialidad.
Publicó numerosos libros de Poesía y Cuentos para niños y niñas, de Poesía para grandes y Ensayos en Bs. As., Córdoba, Rosario y Sta. Fe.
Tiene publicaciones en revistas y periódicos en el país y el extranjero acerca de La Literatura y la Alfabetización. Trabajó en todos los niveles de la docencia, en ciudades del sur de Santa Fe y en Planes de Lectura del Ministerio de la Pcia. de Santa Fe. Coordinó talleres de lectura y escritura con niños, jóvenes y adultos en la ciudad de Casilda. Asistió a Congresos y Encuentros de L.I.J. como panelista en Rosario, Viedma, San Luis, Bs. As. (Argentina); La Habana (Cuba), Alcalá de Henares (España), Eubonne (Francia), Frankfurt (Alemania
Hizo recomendaciones de libros para niños para la Biblioteca del Inst. Sup. Nº1 (Casilda, Sta. Fe), para el Plan Nacional de Lectura, 2006 (Sta. Fe) para la Revista Ciudad Gótica, 2015 (Rosario). Poemas suyos fueron incluidos en Poemarios de Santa Fe, territorios de lecturas, 2009 y en Cuaderno Guía Educ. Inicial (4 y5 años) Ministerio de Educación, Sta. Fe, 2021.
Recibió Primer Premio Fantasía en Bs. As. por su Libro “Versos y Reversos” de Libros del Quirquincho, Bs. As. 1996 y participó de la Lista de honor de ALIJA (Asociación de Lit. para Niños y Jóvenes de Argentina), 1997 con el mismo libro. Muchos de sus poemas fueron musicalizados y son cantados por los músicos Raúl Manfredini, de Córdoba; Claudio Bolzani y Ethel Koffman, de Rosario.
©CRISTINA MARTÍN
Rosario - Argentina
Diseño y Maquetación: Laura Jakulis
Editora Literaria: Isabel Santoro
ABRIL 2026
Afectuosamente...
Administración de Atrapados por la Imagen
Directora: Laura Jakulis

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.








Un muy lindo relato, sentido y emotivo, lleno de agridulces y personajes entrañables
ResponderBorrarBello y conmovedor tu relato Martín, a muchos nos tocó de cerca el aprender a hablar escuchando a nuestros abuelos donde el refranero y la poética venían adjuntos a las historias familiares que nos contaban .
ResponderBorrarLos republicanos que participaron en la guerra civil y los que la sobrevivieron, nos enseñaron que un desaparecido parte por la mitad a más de una generación con un dolor que no dejará de asomar, que en esa identidad que oscilaba entre la alegría y la tragedia crecimos con un conocimiento que nos permitió entender la vida y muchas de sus aristas.
Gracias!
Cristina sabrás disculpar que solo te mencioné con tu apellido.
ResponderBorrarMe queda claro que eres Cristiana Martin
No es un problema. Gracias por aclarar
BorrarEl misterio de la transmisión, donde inevitablemente siempre hay un punto traumático. Por lo demás, un testimonio de vida que evidencia que entre las generaciones nunca existe continuidad ni armonía.
ResponderBorrarHermoso relato Cristina. Gracias!
ResponderBorrarPrimero bienvenida querida Cristina a este espacio para mi tan gratificante.! Tengo tu libro de hermoso cuentos Mujeres Valientes pero este relato creo que no está allí.
ResponderBorrarY es así tal como escribís poéticamente en Autobiografía, estamos atravesados por diversos discursos que provienen de las distintas personas con las que establecemos afectos, encuentros, desencuentros. Por suerte de ese modo son las cosas en la vida porque sino sería imposible safar de los mandatos primarios que nos marcan. Seguro que los abuelos canarios te hicieron crecer palabras aladas para volar libremente!
Raquel kreichman ( pongo nombre porque el blog no me lo acepta al comienzo)
Cristina, tu texto es muy hermoso y sensible. Va hilando recuerdos de una infancia entre dos mundos: uno más ordenado y rígido, y otro más libre, lleno de historias, coplas y vida en familia.
ResponderBorrarTus abuelos, Ángela y Pepe, aparecen con mucha fuerza, como abuelos que dejan huellas de palabras, memoria y pensamientos.
Desde esa mirada de niña también asoman temas de grandes, como la guerra o las injusticias, sin perder la ternura en el relato.
El final es sumamente poético.
¡Felicitaciones, Cristina! ¡ Bellísimo! ¡Bienvenida a Atrapados!
Qué hermoso modo de presentarse, Cristina. Una autobiografía que no solo cuenta una vida, sino que la hace latir en cada recuerdo. Hay una ternura muy profunda en ese contraste entre lo “cuadrado” y lo “redondo”, entre lo previsible y ese universo libre y poético que encarnan los abuelos. Bienvenida a este espacio de arte colectivo. ¡Gracias por ponerle alas a las palabras!
ResponderBorrarMuchísimas gracias por tu cuento, autobiográfico Cristina!!! Me encantó realmente, me empapó el alma como diría Cortázar! Me enamoré de abuelo Pepe y abuela Ángela, como así también de la sensación de HOGAR que transmitían.De su entorno,de su magia, y de sus palabras " redondas". Felicitaciones!!!!!
ResponderBorrarCristina, bienvenida! Otra Atrapada más en esta tribu fabulosa! Me encanta lo de palabras cuadradas y redondas! Tu cuento refleja también parte de mí vida( no tuve un abuelo Pepe que contará historias, pero hacia una huerta maravillosa) No tuve una abuela alegre, pero si amorosa. Tuve un padre andaluz simpático y sabio y una madre rígida y dos hermanos bravos, por supuesto mayores! Muy parecida historia, pero acá lo importante es tu relato, de una excelencia narrativa, fluida, con imagines claras y ritmo atrapante. Gracias por dejar atraparte!
ResponderBorrarGracias
ResponderBorrarGracias
Gracias
Cristina
BorrarHermosa, conmovedora historia familiar. Qué gusto tenerte en ¡Atrapados, Cristina!
ResponderBorrarMuy agradecida, porque como escritores/as y personas sensibles valoraron mi relato
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