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lunes, 22 de octubre de 2018

El color rojo en la literatura





Los colores siempre han sido parte esencial de la literatura. Otorgar un color determinado a un objeto lo convierte en instrumento fundamental. Lo personaliza, le otorga una realidad más allá del primer significado y por tanto le da una historia y un interés. Si, además, se carga al color de un aura simbólica, el objeto ya coge tintes míticos y el interés se duplica. No es casual, por ejemplo, que Philip Pullman titulara, a la famosa saga «La brújula dorada» en lugar de «La brújula ». La literatura requiere especificidad para romper los arquetipos.




Sin dudas cada color, describe y acentúa  características diferentes, en las distintas expresiones literaria, hoy me detendré en el color rojo, con un breve repaso de algunos títulos míticos de la literatura, donde este adquiere un significado relevante.


El rojo es a menudo el símbolo del amor y el odio en la literatura. Mientras que estos sentimientos pueden parecer como polos opuestos, los estudios han demostrado que ambas emociones comparten las mismas áreas del cerebro, lo que hace que sean difíciles de diferenciar a veces. Un "rosa profundamente roja" puede evocar un sentimiento de amor, mientras que una "rojo vivo" evoca una sensación de rabia.



Ilustración-de-Alberto-López-Corcuera.-La-letra-escarlata-(editorial-Sexto-Piso,-2017)
El rojo, escarlata y carmesí
¿Qué diferencia al rojo, del escarlata, o el carmesí?
Si se asocia al rojo con la pasión, la valentía, la intrepidez, la violencia y la acción, qué ocurre con «La letra escarlata», de Nathaniel Hawthorne, o «Estudio en escarlata», de Arthur Conan Doyle, la primera aparición de Sherlock Holmes, o «La pimpinela escarlata», de la baronesa Orczy, incluso «La plaga escarlata», de Jack London. Lo que se consigue es matizar esta primera simbología, que queda subterránea y no tan evidente, por lo que hay en estas novelas una especie de pasión reflexiva.





Si pensamos en «Cosecha Roja», de Dashiell Hammett, o «Dragón rojo», de Thomas Harris, pasando por «La roja insignia del valor», de Stephen Crane, todas brillantes novelas adrenalíticas, que el rojo se saborea, vemos que aquí no tendría sentido bautizar la obra maestra de Hammett como «Cosecha escarlata».



Ilustración de tapa Pétalo carmesí, flor blanca, de Michel Faber-ANAGRAMA, España (2007)



Lo que está claro es que el rojo es un gran color para la literatura. Incluso se podría analizar dentro de estos matices el carmesí, con obras como «Pétalo carmesí, flor blanca», de Michel Faber, «El círculo carmesí», de Edgard Wallace o «El manuscrito carmesí», de Antonio Gala. Aquí el rojo se poetiza y se vuelve un poco aire inaprensible, una contradicción con el significado primario del rojo, lo que convierte a estas novelas en fascinantes oxímoron.

Imágenes: archivos web.

2 comentarios:

  1. Luisiana, que bello trabajo, todo lo que puede implicar un color en literatura, realmente un mundo fascinante, tu trabajo completo, bien documentado y con buenos ejemplos. Gracias por todo, sin duda será algo que nuestros compañeros valorarán, cuando suban sus trabajos al Desafío. Bss

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