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Atrapados por la Imagen es un espacio donde las historias encuentran su forma, ya sea en palabras, en fotos o en la mezcla mágica de ambas. Somos una página editorial que apuesta por la sensibilidad, la mirada personal y el disfrute de contar. ¡Bienvenidos!

lunes, 11 de mayo de 2026

©EDITORIAL ATRAPADOS POR LA IMAGEN, PRESENTA: "El moco" - Un cuento del escritor: Emilio Bertero - Buenos Aires - Argentina -

 

ATRAPADOS POR LA IMAGEN



Cuentos y Relatos Presenta a:


EMILIO BERTERO


"Artista de Atrapados por la Imagen"


en: "El Moco"

Edición: Editorial Atrapados por la Imagen

RL-2022-18030193-APN-DNDA#MJ

Registro de propiedad intelectual

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Atrapados por la Imagen es un espacio abierto, accesible y en constante movimiento, donde se impulsa la participación, el intercambio creativo y las historias que merecen ser contadas.

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"El Moco"
EMILIO BERTERO


Desde chiquito le gustaba hurgarse la nariz. Gutiérrez disfrutaba conseguir esos mocos consistentes y voluminosos, ni muy secos ni muy húmedos, con una forma, textura y tamaño tal, que permitían extraerlos con facilidad. Se decepcionaba cuando sólo lograba una pasta húmeda y pegajosa, o también si el producido eran nada más que minúsculas partículas secas y endurecidas.

A menudo era sorprendido en público por miradas de asco, porque le resultaba imposible reprimirse aún en las situaciones más inoportunas y, una vez lanzado a la captura, no podía detener sus indisimulables maniobras.

Una vez retenido entre los dedos, le complacía amasarlo suavemente hasta aglutinarlo en una bolita blanda, de color pardo o verdusco. Cuando la consideraba a punto, la dejaba sobre la yema del pulgar y la lanzaba al aire con el impulso de la uña del dedo índice o el mayor. Después, frotaba enérgicamente los dedos para desprenderme de esos oscuros hilitos residuales que se le quedaban pegoteados.

A veces el bollito estaba todavía demasiado viscoso; entonces no se desprendía y quedaba adherido obstinadamente a la uña. En esos casos, pacientemente lo deslizaba una y otra vez por la punta de los dedos, intercalando de vez en cuando nuevos intentos para despedirlo. Solía ocurrir que la tarea se veía interrumpida por alguna circunstancia imprevista, como tener que dar la mano, recibir un vuelto o desabrocharse la bragueta, casos en los que no tenía más remedio que buscar rápidamente un oculto lugar cercano donde restregar la mano para desembarazarse de la tibia bolita.

No obstante, siempre registraba maniáticamente su destino. Por eso, después de haber limpiado prolijamente las huellas y montado una perfecta escena, todavía no se explica donde dejó el moco con el que analizaron su ADN y descubrieron que lo del gerente no había sido suicidio.

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 Todos los Derechos de Autor y Propiedad Intelectual, pertenecen a: 


©Emilio Bertero

Buenos Aires - Argentina

Mayo 2026

Ilustración: Imagen libre de la Web

Edición: Editorial Atrapados por la Imagen

Corrección literaria: Isa Santoro

Maquetación y Edición: Laura Jakulis

Directora de Atrapados por la Imagen


Agradecemos a todos nuestros amigos, lectores y seguidores, por sus visitas y valoraciones.


Afectuosamente...


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“Queda rigurosamente prohibida la reproducción total o parcial de esta obra”

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19 comentarios:

  1. Impecable descripción de la acción inconciente y delatora que ha dado origen a la común y bizarra frase: "se mandó un moco".

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  2. Relato lanzado a todo galope, como un corcel desbocado, que improvvisamente se clava y gira. Del grottesco al policial con un solo renglón. Alarde de estilo. Gol de arco a arco.

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  3. Desopilanteeee!!! que buen cuento!! gracias Emilio

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  4. Emilio, un cuento increíble, a medida que lo iba leyendo y sintiendo asco, por momentos, trataba de imaginarme en qué terminaría. Jamás imaginé que le ibas a dar ese giro de 180°. Felicitaciones querido amigo, maravilloso. A eso le llamo descolocar al lector. Un gran abrazo.

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  5. Exelente. Rápido y ágil te lleva hasta el golpe final totalmente inesperado.Patricia Balda

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  6. Cortito y al pié, muy bueno Emilio! El tipo se mando un moco! 😁 Gracias!

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  7. Buenísimo Emilio, jamás imaginé que esa compulsión no reprimida como exigen las buenas costumbres tuviera ese final tan sorprendente. Me hiciste acordar cuando mi hermana mayor me contaba cuando era chiquita está adivinanza:" Saco, miro, hago una bolita y tiro. Qué es?"
    Raquel kreichman

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  8. Gracias Raquel querida!!! Quien más quien menos, tiene alguna referencia, confesable o inconfensable

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  9. Querido amigo, este cuento es una joyita incómoda. Tiene ese equilibrio tan difícil de lograr, entre lo grotesco y lo inteligente. “El Moco” es un cuento que sorprende desde el primer momento, con un final totalmente inesperado! Felicitaciones Emilio te ganaste 5 estrellas! ♥♥♥♥♥ ( bueno los corazones también valen)

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    1. Muchísimas gracias Laura, primero por el espacio, y después un elogio que me llena de gusto

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