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domingo, 11 de octubre de 2026

Y que viva España ! - Madrid - Claudia Molina

 



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DOMINGOS DE CURIOSIDADES. HOY, NUEVA DEMOCRACIA, DE DAVID ALFARO SIQUEIROS

  NUEVA DEMOCRACIA, DE ALFARO SIQUEIROS, EL MEXICANO QUE HIZO DE LOS MUROS UNA VOZ COLECTIVA



David Alfaro Siqueiros fue una de las figuras fundamentales del muralismo mexicano, un movimiento que encontró en los muros un espacio para contar la historia, expresar la identidad cultural y llevar al arte los grandes conflictos sociales y políticos de su tiempo. Junto a Diego Rivera y José Clemente Orozco, convirtió la pintura mural en mucho más que una expresión artística: fue también una forma de compromiso con su país y con las causas que atravesaban a su pueblo.


Hoy, en Domingos de Curiosidades, vamos a detenernos en la historia de Nueva Democracia, una de las obras más representativas de Siqueiros, que puede contemplarse en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México. Pero también nos acercaremos a los otros dos murales que la acompañan, para comprender el conjunto y descubrir qué quiso decir Siqueiros cuando convirtió aquellos muros en una poderosa voz colectiva.



Nueva Democracia, el mural que nació para hablar de libertad

En 1944, el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México encargó a David Alfaro Siqueiros la realización de un mural para su interior, con motivo de la conmemoración de la Revolución Mexicana de 1910. El artista comenzó entonces una obra que originalmente llevó por título México por la democracia y la independencia y cuyo panel central fue inaugurado el 20 de noviembre de ese año, precisamente en la fecha que recuerda el inicio de la Revolución.



Desde el comienzo, Siqueiros concibió la pintura como algo más que una imagen para contemplar. El mural debía expresar, a través de una composición monumental y cargada de movimiento, la idea de una humanidad que rompe sus ataduras y avanza hacia la libertad. Por eso, en el centro de la escena aparece una figura de anatomía poderosa que emerge de un volcán mientras rompe las cadenas que todavía aprisionan sus muñecas.

Aunque la modelo que inspiró el personaje fue Angélica Arenal, esposa de Siqueiros, el artista decidió alejarse de una representación exclusivamente femenina. Fusionó rasgos masculinos y femeninos hasta crear una figura andrógina, deliberadamente concebida como una representación universal. No se trata entonces de un individuo ni de un sexo determinado: es la humanidad en su conjunto, enfrentada a la opresión y buscando liberarse.



La fuerza de ese personaje está también en su anatomía. El torso desnudo y la musculatura vigorosa, casi monumental, transmiten una energía que parece a punto de desbordar el espacio del mural. Y en esa figura hay un detalle que refuerza todavía más su carácter simbólico: de uno de sus costados emerge un tercer brazo, cuyo puño cerrado se levanta como una señal de triunfo.

Los otros dos brazos sostienen elementos cargados de significado. En una mano lleva una antorcha, vinculada con la idea del fuego nuevo y con el indigenismo; en la otra, una flor amarilla, asociada al desarrollo de la ciencia y el arte. Sobre su cabeza lleva un gorro frigio, símbolo de la libertad que tiene sus raíces en la tradición revolucionaria francesa.

Cada uno de estos elementos parece hablar un lenguaje propio, pero todos forman parte de una misma idea. La libertad no aparece como un concepto abstracto, sino como una fuerza que rompe cadenas, se levanta y avanza. Siqueiros construye así una imagen en la que el cuerpo humano se convierte en símbolo de una lucha colectiva.



Y esa sensación de fuerza no termina en las figuras. El artista rompe también con los límites tradicionales de la pintura: los cuerpos parecen proyectarse hacia el espacio del espectador y adquirir movimiento según el lugar desde donde se los observa. La obra no propone una mirada quieta; invita a recorrerla, a descubrirla desde distintos ángulos y a formar parte de esa dinámica.

En Nueva Democracia, entonces, el muro deja de ser una superficie inmóvil. Se convierte en un escenario donde la libertad parece estar ocurriendo delante de nuestros ojos. Las cadenas que se quiebran, el cuerpo que emerge, el puño que se eleva y los símbolos que lo acompañan construyen una poderosa alegoría de una humanidad que busca desprenderse de la opresión.

Pero la historia de aquella obra todavía no había terminado. En 1945, Siqueiros incorporaría dos nuevos paneles que ampliarían el sentido de su propuesta y transformarían aquel mural inicial en el tríptico que hoy conocemos como Nueva Democracia.

El nacimiento de un tríptico

En 1945, un año después de la inauguración del panel central, Siqueiros decidió ampliar aquella obra para conmemorar la victoria de los Aliados sobre el Eje Berlín-Roma-Tokio. A ambos lados de México por la democracia y la independencia incorporó dos nuevos paneles: Víctimas de la guerra y Víctimas del fascismo. De este modo nació el tríptico que hoy conocemos como Nueva Democracia.

A la izquierda, Víctimas de la guerra muestra la violencia llevada hasta sus últimas consecuencias. Dos cuerpos cercenados aparecen entre espadas y restos humanos, en una escena que no deja lugar para el heroísmo: solo queda la huella devastadora de la guerra y sus víctimas.

La escena funciona como un contrapunto de la figura central. Frente a la humanidad que se libera de sus cadenas, estos cuerpos recuerdan aquello que la violencia puede destruir.



En el lado derecho se encuentra Víctimas del fascismo. Allí, un hombre maniatado, con señales de tortura y el cuerpo vencido, representa al ser humano sometido por una ideología que intenta arrebatarle su libertad.




Así, los tres murales terminan formando una misma historia. En el centro, la humanidad rompe sus cadenas; a los lados, la guerra y el fascismo muestran aquello de lo que intenta liberarse. Siqueiros convirtió el muro en una escena de lucha y esperanza, donde el dolor del pasado y el deseo de libertad parecen seguir hablando, todavía hoy, frente a nuestros ojos.


Quizás ese sea el mayor legado de Siqueiros: haber convertido un muro en una voz que todavía resiste al paso del tiempo. Una voz que habla de libertad, memoria y esperanza, y que sigue allí, frente a quien la mira, recordándole que ninguna cadena es para siempre.


Idea, investigación y edición: Isa Santoro
Administradora de Atrapados por la Imagen






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sábado, 10 de octubre de 2026

" ... y la paloma se posó sobre la Abadía de San Benito " .- Silvia Lanza

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FLORES. Luisa Amador Robayna


 

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CULTIVA PAZ. Luisa Amador


 

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CINE PARA FOTÓGRAFOS Y ALGO MÁS - Hoy presentamos: Cortometraje INFIDELIDAD | Prisma Films - 2025 - 6:37 minutos

INFIDELIDAD | Prisma Films


 CINE EN ATRAPADOS POR LA IMAGEN PRESENTA:

"Los cortos que cambiarán tu opinión sobre los cortos"

INFIDELIDAD 

6:37 minutos

 Dirección: Ariana Portal

Producción: Alessandra Tello

Dirección de Fotografía: Franco Gutierrez

Dirección de Arte: Camila Chang

Dirección de Sonido: Antonella Vildoso

Postproducción: Franco Gutierrez


Click aquí para ver el Cortometraje - 👇💙



Sinopsis:
Eduardo, un profesor de 45 años, decide conocer al amante de su esposa Connie: Paul Martel. Sin embargo, al entrar a su departamento, se da cuenta de que el joven no es lo que él esperaba...

Cortometraje realizado con fines académicos para el curso de Taller de Realización Audiovisual.


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CINE PARA FOTÓGRAFOS Y ALGO MÁS...

 Idea y creación: Laura Jakulis
 Directora de Atrapados por la Imagen

 ¡¡Esperamos que disfrutes de este, excelente cortometraje!! 

 ¡¡Muchas gracias y hasta la próxima!!

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¡¡Hoy10 de Octubre, Atrapados festeja el Cumpleaños de Patricia Barbieri!!

 

¡¡Atrapados , festeja el cumpleaños de Patricia Barbieri !!


"Artista de Atrapados por la Imagen"



¡Con todo nuestro cariño, te deseamos que seas inmensamente feliz!

Administración de Atrapados por la Imagen.


Directora: Laura Jakulis
Correctora literaria: Isabel Santoro
Colaboradores: Marta Puey - Emilio Bertero


Diseño de Tarjeta: Julieta Casola Valussi (atrapadita)

viernes, 9 de octubre de 2026

" Detalle de la Bahía de Maldonado, del otro lado el Océano " .- Silvia Lanza

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Punta Loyola , Santa Cruz - R. Jorge Ruiz Diaz -

 



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Urraca europea - Real Jardín Botánico- Madrid - Claudia Molina -

 




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EL DESTAQUE SEMANAL...

 

 Editorial Atrapados por la Imagen Presenta . . .



Atrapados por la Imagen es un lugar de encuentro para quienes disfrutan compartir lo que crean, lo que imaginan y lo que tienen para contar. Un espacio que crece con cada historia, cada mirada y cada persona que se anima a participar.


Presentamos a las y los artistas seleccionados de la semana:

RICKY KIMMICH - R. JORGE RUIZ DIAZ - SILVIA ELENA LANZA - 
CLAUDIA MOLINA - ROBERTO JORGE ESCUDERO - HUGO FILMORE -
 OS OSMO - ANA VACCARI

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“En un retrato, busco el silencio en alguien”

Henri Cartier-Bresson



RICKY KIMMICH
"Concentrado mirando al hijo"





R. JORGE RUIZ DIAZ
"El perro de Carhué"






SILVIA ELENA LANZA
"...y el Sol siempre sale porque nunca se fue"






CLAUDIA MOLINA
"Tres en línea - Cobh - Irlanda" 






ROBERTO JORGE ESCUDERO
"En una exposición"






HUGO FILMORE
"Green"

Make Up:  Analía Gómez Lima -model:Anne Borgomovo






OS OSMO
"Díptico: Barrios cerrados"






ANA VACCARI
¡Ya termino!



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Diseño gráfico: Laura Jakulis
Directora de Atrapados por la Imagen

Correctora Literaria: Isa Santoro
Colaboradores: Marta Puey - Emilio Bertero 

 ¡Saludos Afectuosos para todos y todas!

Administración de Atrapados por la Imagen.

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jueves, 8 de octubre de 2026

" Aunque cubierto por hojas, se le ven las patitas y la cola " Que es ? Silvia Lanza

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Alphabet Woman - Mirta Steinberg -

 

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©EDITORIAL ATRAPADOS POR LA IMAGEN, PRESENTA: "DELO POR HECHO" (Aguafuerte) - Del escritor: Juan José Vitiello - Rosario - Argentina -

 

ATRAPADOS POR LA IMAGEN 


 Presenta a: Juan José Vitiello

"Artista de Atrapados por la Imagen"

en:

"Delo por hecho" 
(Aguafuerte) 


Edición: Editorial Atrapados por la Imagen

RL-2022-18030193-APN-DNDA#MJ

Registro de propiedad intelectual

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Atrapados por la Imagen es ese rincón donde siempre hay lugar para una historia nueva, una foto, un poema o una idea que pide ser compartida. Un espacio hecho entre todos, donde crear, descubrir y encontrarnos es parte de la aventura.


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Cuento inédito para Atrapados por la Imagen

"delo por Hecho"
JUAN JOSÉ VITIELLO


*Al Toba Gamboa y la Vivi Nardoni

 

            El finado Pelagatti no podía con su genio de solucionador general.

Decirle a un potencial cliente que no podía o no sabía lo dejaba desguarnecido ante su propio orgullo. Y aquella vez necesitaba, además, lo que venga en plata o especias.

De profesión “metalúrgico” había arreglado techumbres sibilantes en medio de tormentas, tractores atascados en barros épicos, portones de iglesias, orugas de tanques de guerra y hasta cierres averiados por roces indiscretos en vestidos de satén de damas en baile.

Planteado el problema, el hombre miraba en pesado silencio, el desperfecto de cuerpo presente que le arrimaban o con el mismo talante se trasladaba con su pequeño equipo de estudio y trabajo hasta el sitio donde lo esperaba aquello que, de arranque, venía acompañado de palabras y gestos de  inquietud y premura por parte del cliente.

Invariablemente, por pequeño que fuera el objeto portador de malestares mecánicos, el “Pela” se alejaba unos pasos hacia atrás como para patear un tiro libre buscando un punto de observación clarificador.

Se tomaba la pera y bichando de reojo al interesado comenzaba, por fin a hablar.

Su voz aguda y amplificada por la soberbia profesional normalmente sobresaltaba al interlocutor ya acostumbrado al silencio prolongado y enigmático. Unas pocas frases con términos poco reconocibles para el poseedor del problema constituían diagnóstico de certeza y dictamen inapelable. No conocía la derrota y podía dejar para lo último hablar del precio del trabajo.

           Un invierno del 83 se presentaron en su casa un flaco canoso y muy alto con ropas deportivas y un enano con gorrita.

Como en una escena guionada, el “Pela” miró hacia arriba y hacia abajo tratando de componer el cuadro dislocado  que a primera vista no encajaba en la noción de realidad con la que encaraba sus días.

Sin saludar movió la cabeza interrogando. Ambos visitantes le dijeron:

— Buenos días.

— Buenos días – contestó haciendo una mueca de confusión con  los labios.

— Nos dijeron que acá…

— Les dijeron bien.

— Pasa que…

— ¿Cuál es el problema?

— …

— ¿Dónde es?

— Mire, si nos deja pasar…es un poco largo de contar.

— Pasen por acá al costadito, al taller. Tengo mates y bizcochos.

El “Pela” no se permitía sorprenderse por la rareza o la envergadura de los problemas que le traían.

El flaco envió una mirada indicativa hacia la radio que colgaba junto a la jaula del loro en señal de que el volumen tan alto le iba a impedir hablar. El local consintió a los visitantes y apagó los acordes de D’Arienzo mientras el loro salmodiaba. Alcanzó unos banquitos, ensilló el mate y alzando la mano ritualmente inauguró la inesperada tertulia.

— Vea señor…

— Juan Carlos, “Pela”, “Chito”, Juan está bien.

— Vea Juan. Acá con el colega — el flaco señaló hacia abajo y el enano miró a su compañero rascándose la cabeza — estamos comisionados por el señor Quinto De Souza dueño del Gran Circo “California”,  que como usted sabe está instalado en la Sociedad Rural.

— Ah, sí.

— Bueno, yo soy Walter “El hombre Bala” y como le decía, el señor de Souza nos ha enviado aquí por recomendación de alguien para ver si usted puede arreglar el cañón. O sea… — dijo el flaco señalándose con ambas manos como dando a entender sin necesidad que se trataba de artillería de ficción.

— No me diga - dijo el “Pela” estudiando pormenorizadamente al proyectil que le hablaba — y el “quía” ¿qué calibre es? — dijo despachando una carcajada y señalando con el dedo mayor al enano —Disculpe, una chanza. Delo por hecho.

El flaco se recompuso de la súbita falta de respeto perorando acerca del complejo mecanismo de resorte que impulsaba su escueta humanidad por el aire mientras sonaba con medida simultaneidad un truco de pirotecnia que completaba el dramático momento. Durante unos pocos pero tensos segundos su cuerpo envuelto en falso humo, papelitos metálicos y gritos de asombro describía una parábola hasta dar en una pequeña red de la que salía entre aplausos.

— Imagínese, junto con los trapecistas soy la mayor atracción. El circo se desmerece…

— No hablemos más —dijo el decidido metalúrgico. Cebó una rápida vuelta de mate, preparó una caja de madera con herramientas, acompañó hasta la calle al  curioso dúo de artistas y los invitó a subir a su furgoncito.

— ¿Se lastimó alguna vez en este laburo?_ quiso saber el “Pela”

— Una sola vez — habló por primera vez el enano — y no fue con el cañón, el tragafuegos le quemó la espalda. Estaba de asistente. Hay que hacer de todo. A mí el que lanza cuchillos…

— Vamos a lo nuestro-  interrumpió molesto Walter.

—En cuantito lleguemos — dijo manejando torpemente el desvencijado furgón en cuyo único asiento se amontonaban los tres — Pero hace tanto que no voy al circo. Vi a los rusos, esos son fantásticos… ¡los trapecistas! ¿Los trapecistas de ustedes tienen red?

— Claro, por supuesto — intervino el enano.

— Eso es como chupar una teta con corpiño, disculpe que le diga.

Después de esa sentencia  carraspearon de a ratos los tres hasta llegar a la esquina donde se levantaba o mejor, asomaba la carpa de una sola pista del “Gran Circo California”.

Enseguida se apearon y trotando entraron al predio mientras De Souza salía a recibirlos con una bata plateada y una redecilla en la cabeza.

El sujeto lucía unos bigotitos de alcahuete y fumaba con boquilla. Detrás suyo una dama cuyo rostro no había podido resarcirse de los golpes que la vida le había propinado, sacaba a pasear una silueta de pantera de pañolenci.

Todo el personal estaba a medio vestir, a medio maquillar, a medio despertar, a medio esfumarse, traficando entre vagones descoloridos, jaulas de leones desdentados y monos canallescos.  

Nuestro hombre pisó con descuido las virutas esparcidas y sólo con gestos le hizo saber al patrón que quería meter manos en el asunto.

El cañón tenía un digno parecido con los verdaderos. Su parte trasera mostraba las roturas padecidas tras algunos lustros de disparos de cotillón.

El especialista se ubicó en su tradicional posición de observador y en menos que un gallo canta anotó en una libreta una lista de repuestos y accesorios.

Mientras curioseaba el patio trasero de la vida circense acompañado por De Souza, la dama en lucha con el tiempo y una pequeña tropa de fenómenos que lo observaban como el extraño que en definitiva era, en una carreta de mano le alcanzaron lo pedido.

— ¿Todo eso?—  se asombró el reaparecido Walter, ya sin el enano.

Siendo el principal protagonista de lo que venga, quería asegurarse  una eficaz reparación.

El “Pela” entró en estado de meditación profunda, luego elongó músculos y finalmente se hundió en un frenesí de rápidos y calculados movimientos. Envuelto en chispas y golpes, arrancó, atornilló, soldó, pulió y finalmente después de un resuello mostró a la admirada tropilla de rarezas un robusto mecanismo de elásticos de camión, resortes de ascensor, cremallera y manija.

El último paso consistió en explicar a los encargados del disparo la forma de operar el dispositivo de gran técnica que estaba presentándoles.

— Una vez introducida la bala, si me permite — comenzó diciendo el hombre a los artilleros— accionan la manija en este sentido, RACA-TACA-TACA— imitando el sonido de la uña de fijación contra el engranaje— y otra vuelta, RACA-TACA-TACA- y otra más ¿se entiende?

Con las manos en la cintura, dudas y respeto, todos asintieron.

— ¡Vamos a probar! — dijo el manido dueño del circo con un payaso a cada lado-  pero con todo, que vengan los músicos. Hay que sincronizar desde la presentación.

Walter, decidido y ansioso daba saltitos preparatorios. El enano   trepado a una escalera de palitos ponía papelitos metalizados por la boca del cañón ya en ángulo de disparo. Un payaso atendía el petardo y un trompetista soplaba graznidos que prometían acción. Tres tambores machacaban marciales redobles de suspenso. El mismísimo De Souza, quitada la bata, haciendo bocina con una mano anunciaba — ¡Respetable público! Van a presenciar ustedes al intrépido Walter…— una andanada de elogios a grito pelado atrajo a todo el personal artístico devenido ahora en respetable público.

El “Pela” mediante señas ampulosas indicaba a los operadores del arma los movimientos de manija. Walter se calzó un casquito ridículo y se introdujo previo saludo por la boca del cañón.

El metalúrgico, ebrio de omnipotencia y sediento de gloria, se alejó algunos pasos para contemplar mejor su obra. Oyó el RACA-TACA-TACA una, dos, tres veces. Se alejó un poco más y entonces en fracciones de segundo su cráneo computó distancias, trazó trayectorias, calculó pesos, fuerzas y tensiones. Sintió que las leyes de la física lo mandaban en cana. Newton en persona pareció sacudirlo por los hombros.

Ahogado su grito por el petardo, su brazo extendido, su cuerpo lanzado no pudieron decir a tiempo —¡¡¡No saqués la chaveta!!!

Bombardas, cañones, obuses, morteros oxidados en antiguos campos de batalla. Artilleros napoleónicos, bombarderos corsarios se unieron en un lamento colegiado.

El noble y baqueteado Walter. El caballero balístico, carne de cañón, surcó propiamente como una bala, los escasos veinte metros de pista, más gradas. Con los brazos pegados al cuerpo se llevó consigo un cuarto de carpa remendada, postes, faroles, sogas, redes y accesorios, orgullos, prestigios y glorias.

— En esto de los fierros todo tiene arreglo — Dice el “Pela” manipulando unas piezas metálicas.

— Si, voy aprendiendo— dice Walter — Ya soy metalúrgico.

— Vamos que ya empieza la reunión de la agrupación.


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 Todos los Derechos de Autor y Propiedad Intelectual, pertenecen a: 

©Juan José Vitiello


Rosario - Argentina

 Diseño y Maquetación: Laura Jakulis

 Editora Literaria: Isabel Santoro

OCTUBRE 2026




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Afectuosamente...


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Directora: Laura Jakulis

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