ATRAPADOS POR LA IMAGEN
Cuentos y Relatos Presenta a:
EMILIO BERTERO
"Artista de Atrapados por la Imagen"
en: "El Moco"
Edición: Editorial Atrapados por la Imagen
RL-2022-18030193-APN-DNDA#MJ
Registro de propiedad intelectual
Desde chiquito le gustaba hurgarse
la nariz. Gutiérrez disfrutaba conseguir esos mocos consistentes y voluminosos,
ni muy secos ni muy húmedos, con una forma, textura y tamaño tal, que permitían
extraerlos con facilidad. Se decepcionaba cuando sólo lograba una pasta húmeda
y pegajosa, o también si el producido eran nada más que minúsculas partículas
secas y endurecidas.
A menudo era sorprendido en público
por miradas de asco, porque le resultaba imposible reprimirse aún en las
situaciones más inoportunas y, una vez lanzado a la captura, no podía detener
sus indisimulables maniobras.
Una vez retenido entre los dedos,
le complacía amasarlo suavemente hasta aglutinarlo en una bolita blanda, de
color pardo o verdusco. Cuando la consideraba a punto, la dejaba sobre la yema
del pulgar y la lanzaba al aire con el impulso de la uña del dedo índice o el
mayor. Después, frotaba enérgicamente los dedos para desprenderme de esos
oscuros hilitos residuales que se le quedaban pegoteados.
A veces el bollito estaba todavía
demasiado viscoso; entonces no se desprendía y quedaba adherido obstinadamente
a la uña. En esos casos, pacientemente lo deslizaba una y otra vez por la punta
de los dedos, intercalando de vez en cuando nuevos intentos para despedirlo.
Solía ocurrir que la tarea se veía interrumpida por alguna circunstancia
imprevista, como tener que dar la mano, recibir un vuelto o desabrocharse la
bragueta, casos en los que no tenía más remedio que buscar rápidamente un
oculto lugar cercano donde restregar la mano para desembarazarse de la tibia
bolita.
No obstante, siempre registraba maniáticamente su destino. Por eso, después de haber limpiado prolijamente las huellas y montado una perfecta escena, todavía no se explica donde dejó el moco con el que analizaron su ADN y descubrieron que lo del gerente no había sido suicidio.
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Todos los Derechos de Autor y Propiedad Intelectual, pertenecen a:
Ilustración: Imagen libre de la Web
Edición: Editorial Atrapados por la Imagen
Corrección literaria: Isa Santoro
Maquetación y Edición: Laura Jakulis
Directora de Atrapados por la Imagen

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.






Impecable descripción de la acción inconciente y delatora que ha dado origen a la común y bizarra frase: "se mandó un moco".
ResponderBorrarGracias Martita, un abrazo grande!
Borrarbuenisimo emilio!!!!
ResponderBorrarGracias!
BorrarRelato lanzado a todo galope, como un corcel desbocado, que improvvisamente se clava y gira. Del grottesco al policial con un solo renglón. Alarde de estilo. Gol de arco a arco.
ResponderBorrarGracias Pedro, me alegra y mucho este comentario
BorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
BorrarDesopilanteeee!!! que buen cuento!! gracias Emilio
ResponderBorrarMuchas gracias Laura, muy feliz de q te haya gustado
BorrarEmilio, un cuento increíble, a medida que lo iba leyendo y sintiendo asco, por momentos, trataba de imaginarme en qué terminaría. Jamás imaginé que le ibas a dar ese giro de 180°. Felicitaciones querido amigo, maravilloso. A eso le llamo descolocar al lector. Un gran abrazo.
ResponderBorrarAbrazo tb a vos Isa querida, gracias!!!!
BorrarExelente. Rápido y ágil te lleva hasta el golpe final totalmente inesperado.Patricia Balda
ResponderBorrarMil gracias Patricia!!!
ResponderBorrarCortito y al pié, muy bueno Emilio! El tipo se mando un moco! 😁 Gracias!
ResponderBorrarJá...tal cual! Muchas gracias!
BorrarBuenísimo Emilio, jamás imaginé que esa compulsión no reprimida como exigen las buenas costumbres tuviera ese final tan sorprendente. Me hiciste acordar cuando mi hermana mayor me contaba cuando era chiquita está adivinanza:" Saco, miro, hago una bolita y tiro. Qué es?"
ResponderBorrarRaquel kreichman
Gracias Raquel querida!!! Quien más quien menos, tiene alguna referencia, confesable o inconfensable
ResponderBorrarQuerido amigo, este cuento es una joyita incómoda. Tiene ese equilibrio tan difícil de lograr, entre lo grotesco y lo inteligente. “El Moco” es un cuento que sorprende desde el primer momento, con un final totalmente inesperado! Felicitaciones Emilio te ganaste 5 estrellas! ♥♥♥♥♥ ( bueno los corazones también valen)
ResponderBorrarMuchísimas gracias Laura, primero por el espacio, y después un elogio que me llena de gusto
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