Una de las cosas que nos cohíbe y que más nos aterra, cuando queremos hacer fotografía en la calle es enfrentarnos a malas miradas, malas palabras, tener que dar explicaciones o vernos expuestos en público. Aunque ese es nuestro principal miedo, lo cierto es que este tipo de situaciones ocurren menos veces de lo que se cree .
Por eso lo mejor es aprender a ser discreto, veamos algunos comportamientos que pueden ayudarnos .
El equipo: Cuanto más discreto mejor. Nada de trípode, flash, reflectores, focos, etcétera. Llévate sólo lo imprescindible.
Intenta no tener pinta de fotógrafo del National Geographic en la sabana .
Aprende a disparar desde la cintura. Además de ser discreto te dará puntos de vista interesantes.

Practica con tu cara de póker.
Evita el contacto visual. Todos nos damos cuenta si alguien nos mira insistentemente.
Haz ver que fotografías otra cosa…
que toqueteas la configuración de tu cámara.
Y sobretodo no te pongas nervioso, eso es lo más indiscreto que puedes hacer.
Haz un curso intensivo sobre empatía y buenas maneras

Si quieres convencer a alguien de que realmente no haces nada malo, lo primero es convencerte a ti mismo. No pongas cara de culpable, no haces nada malo. Si transmites eso, las personas se sentirán mucho más cómodas contigo alrededor.
Sonríe: Funciona mejor de lo que te imaginarías y muchas veces te “salva” de tener que dar explicaciones.
Llévate un discurso preparado y memorizado por si alguien te pide explicaciones. Por qué haces lo que haces, para qué lo haces, si vas a publicarlo en algún sitio, si es un trabajo de la escuela, etcétera.
Sé educado y respetuoso siempre.
Si alguien te pide que borres su imagen, hazlo. Aunque puedes intentar enseñarle la imagen y ofrecerte a enviársela por e-mail para que vea que no hay nada malo en ella y así te ahorras tener que borrarla. Suele funcionar.
Si no funciona, bórrala. No te “pelees” por una foto, si no tenía que ser, ya será otra
Pide permiso
Si realmente estás incómodo por lo que los demás puedan decirte o pensar de ti, prueba a empezar pidiendo permiso a alguien que haya captado tu atención. Dile por qué quieres su foto: porque te gusta su peinado, porque haces un trabajo sobre barbas, lo que te parezca.
Una vez veas que la gente está más dispuesta de lo que parece a que la fotografíes, lánzate a hacerlo sin permiso, así las fotografías serán espontáneas y naturales, que es lo que buscamos en la fotografía urbana.
Empieza con personas “fotografiables”
Es decir, artistas callejeros, bailarines, acróbatas…
Todo aquél que trabaje en la calle suele estar acostumbrado a que le tomen alguna que otra fotografía. Son un buen motivo para empezar y desempolvar tu cámara sin sentirte tan cohibido. Una vez lo tengas dominado, busca sujetos “más” interesantes y espontáneos.
Fuente: Mario Pérez del Blog del Fotógrafo.
Algunas de sus recomendaciones con un toque de humor.









Excelente e inspirador trabajo Tesi!!! Muchas graciassss!!!
ResponderBorrarMuy buen trabajo,gracias por compartir!
ResponderBorrarMe alegro les gustara amigos. Bss
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