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lunes, 13 de noviembre de 2023

©EDITORIAL ATRAPADOS POR LA IMAGEN PRESENTA: - "Crónica de un Padre" -


Cuentos y relatos Presenta : 


 "Crónica de un padre"


"Basado en un hecho real"


Relato inédito de:  MARIO KELMAN

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REGISTRO DE:

EDITORIAL ATRAPADOS POR LA IMAGEN


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Imagen libre de la Web


 "Crónica de un padre"

Por: Mario Kelman



Un día cualquiera, pero no un día más.

Promedia la tarde, apacible, luminosa pero no brillante, colorida pero discreta. 

El camino habitual por la acera gastada, conocida, monótona. 

Bajando el cordón, el asfalto apenas cubre el empedrado antiguo que resiste y se muestra en los bordes. Los días de lluvia suele escurrirse el agua por la cuneta, luego de la caída de gotas que estallan y recrean bailarinas aladas de vida efímera, hasta deslizarse a los costados empujadas por la curvatura de la superficie.

Los autos de siempre estacionados en forma apretada, apenas hacen una pausa cerca del verde contenedor de residuos.

Un diálogo mudo, sin palabras, anónimo y desapercibido para los numerosos transeúntes que deambulan ensimismados, cada uno en su pensamiento, sus preocupaciones, con la mirada espectral, mirando sin ver. Cuerpos que marchan con ritmos singulares, con expectativas dispares. El apuro de un encuentro ansiado con su amado o con su amante, la tristeza de una herida reciente, el orgullo y la soberbia que inflama. Cuerpos que marchan portando alegrías y sufrimientos ignotos y privados, que se manifiestan en gestos apenas perceptibles.

Una tarde cualquiera, pero no una tarde más.

Hay hechos pequeños que tienen el valor de grandes acontecimientos. En esta vida moderna se desprecian y se descartan los gestos. Sólo cuentan las ambiciones ardientes que consumen cuerpos y espíritus, las ansias de dominio que forjan ilusiones de poder, la fascinación por el desafío que anula la causa propia, e insta a ir más allá del límite donde se abre la inconmensurable y el extravío, con el telón de fondo de la muerte.

La muerte atrae, la muerte fascina y el nombre de esta pendiente es el vértigo.

Más acá en la escena, cerca del contenedor abierto con su carga esparcida en derredor, un hombre de mediana edad habla con su pequeño hijo.

El hombre de aspecto empobrecido y digno, con rasgos duros pero tiernos, con movimientos pacientes y suaves, aproxima algunos objetos a su hijo con un ruego silente para que acepte lo que le daba. 

El niño con sus brazos cruzados sobre el pecho, mirada chispeante y labios apretados, expresaba un enojo profundo que viene de sus entrañas.

No se trata de la escena habitual de gentes comiendo sobras de comidas del contenedor de residuos, donde personas y deshechos se mezclan y confunden al punto de resultar indiscernibles; sin distinguirse quién o qué devora a qué o a quién.

El hombre acercaba a su hijo juguetes y libros en buen estado, que habían sido dejados por un vecino.

La insistencia suave del padre provocó el llanto del niño, que llevado por un impulso de ira, toma los objetos y los arroja por el aire, en un gesto de profundo rechazo.

¿Por qué debía aceptarlos?

¿Por qué de esa manera?

¿Por qué?

El niño solloza en forma incontrolable, manifestando el amor y el desgarro.

El padre a su lado, no responde palabra.

Con infinita dulzura, recoge uno a uno los juguetes y los libros; haciendo un ramillete digno y presentable, se los vuelve a ofrecer.

Nuevamente el hijo golpea los objetos, se los saca al padre de sus manos trémulas y condolidas por el  enojo del niño; y los arroja por los aires.

Una pausa que ambos necesitan. 

Sin decir palabra, el padre se dirige nuevamente a cada objeto, los toma con movimientos serenos y firmes. 

Se acerca al cordón de la calle donde estaba sentado su hijo aún con lágrimas en las mejillas y los brazos enérgicamente cruzados sobre el pecho. 

Con una media sonrisa y ojos abiertos, de mirada clara y elocuente; extiende los brazos y nuevamente ofrece libros y juguetes.

El niño no reacciona esta vez, respira en forma entrecortada y mira fijamente a su padre, pero algo había cedido en él. 

De pronto él también sonríe quedamente y se lanza en un estrecho abrazo con su padre.

……



A su lado, a través de la vidriera de un bar, un televisor muestra las escenas de los horrores de la guerra y las repetidas promesas de candidatos en campaña presidencial, ofreciendo un ramillete de prosperidad, trabajo, paz y desarrollo.  




MARIO KELMAN

ROSARIO - ARGENTINA


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10 comentarios:

  1. Un hermoso relato que habla del amor de un padre por su pequeño. Cómo los pequeños gestos de cariño a veces desarman cualquier berrinche, enseñan y mientras tanto la vida sigue ... Gracias Mario por esta nueva entrega y muchos éxitos. !!!

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    1. Si, es la función de un padre. Sostener mientras la vida sigue... Gracias Tesi

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  2. ¡Conmovedor hasta la raíz!!! ¡Gracias querido amigo por visibilizar a los invisibles, a los ausentes!!! ¡Maravilloso relato de vida!!! Gracias gracias!!!

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    1. Gracias Laura por el comentario.
      Vivimos una época en que la caída de los contratos sociales han dado paso a Ideales absolutos. a una lucha feroz, que recubre intereses ocultos donde todo vale.
      Cuando el ideal se vuelve absoluto, rígido y pretende capturar toda la vida; se vuelve opresivo. Aún con las consignas supuestamente más nobles y de valores elevados, no hacen otra cosa que promover la estafa de la política, que se aloja en la distancia inevitable entre el Ideal y la realidad atravesada por una pelea de poderes corporativos.
      El relato presenta la escena que sitúa lo sensible viviente humano, más allá de la discusión ideológica. ¿Habrá una ética inherente al viviente humano y a la existencia, como esbozan Spinoza y el existencialismo? Una ética que no se construya a partir de principios morales, que divide y enfrenta el mundo en bueno y malo; binarismo que se presta a manipulaciones maniqueas que desconocen la complejidad de lo que está en juego?
      Si no es una ética de principios, se trata de una ética de las consecuencias que convoca a la responsabilidad del sujeto respecto de su acto, y de su lazo abierto con la vida.

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  3. "Crónica de un padre" es una exploración conmovedora de la conexión emocional, la paciencia y el amor en medio de las complejidades de la vida cotidiana, ofreciendo al lector una reflexión profunda sobre la esencia misma de la humanidad. Me encantó!! Muchas gracias Mario, por esta bella entrega y por tu confianza puesta en Atrapados. Un gran abrazo!!

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  4. Cuando el amor vence el enojo.

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    1. Gracias Marta. Los comentarios acompañan y mitigan la soledad del testimonio.

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