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domingo, 1 de marzo de 2026

DOMINGOS DE CURIOSIDADES. HOY, LA PRIMERA ESTATUA DE LA LIBERTAD .

 LA ESTATUA DE LA LIBERTAD DE BUENOS AIRES



Aunque la Estatua de la Libertad de Nueva York es célebre en todo el mundo, pocos saben que la primera obra de este tipo está en Buenos Aires. Esta réplica fue instalada en el barrio de Belgrano en 1886, incluso antes de la inauguración de la icónica escultura estadounidense, según consta en los registros del Museo de Obras de Arte (MOA), ubicado en el Parque Tres de Febrero. Y no es la única.

Hoy Domingos de Curiosidades voy a contarte la historia de estas estatuas y algunos detalles que, tal vez, no conocías.



LA HISTORIA DE LA PRIMERA ESTATUA

La Estatua de la Libertad argentina está ubicada en la Plaza Barrancas de Belgrano y fue levantada en 1886, once años antes que la versión estadounidense, inaugurada en 1892.

Esta pieza fue elaborada en hierro fundido y luego pintada, lo que le confiere un aspecto más macizo y resistente en comparación con la de Nueva York, realizada en bronce y con un acabado más delicado y estilizado.

Además, el hecho de que haya sido creada por Frédéric Auguste Bartholdi , el mismo artista que concibió la emblemática estatua neoyorquina, le aporta un significativo valor histórico. La obra original, obsequiada por Francia a Estados Unidos, terminó convirtiéndose en un símbolo de los lazos entre ambas naciones.

No obstante, la versión porteña posee un recorrido propio, tan atractivo como singular, ya que fue emplazada en un escenario muy distinto: la Buenos Aires de fines del siglo XIX, una etapa marcada por el crecimiento urbano y la consolidación de la ciudad como gran capital.


Uno de los rasgos más enigmáticos de la Estatua de la Libertad en Buenos Aires es la incógnita que rodea su colocación. Si bien la versión porteña fue inaugurada oficialmente en 1886, algunos registros indican que podría haber sido emplazada incluso en la década de 1870. Esta posibilidad abre interrogantes sobre su verdadero origen y sobre las circunstancias en que llegó a la ciudad, especialmente porque la documentación conservada acerca de su instalación es escasa.

El misterio cobró nueva fuerza en 1990, cuando el investigador francés Francis Beaumatin, integrante del Club de los Amigos de la Estatua de la Libertad, halló una antigua fotografía de la réplica argentina.

Motivado por ese descubrimiento, Beaumatin inició una investigación para reconstruir la historia de la escultura, aunque no consiguió datos concluyentes sobre su fundación. Hasta hoy, las indagaciones continúan y no existe un acuerdo definitivo acerca de la fecha exacta de su emplazamiento ni sobre quién financió la obra.



La principal diferencia entre ambas radica en sus dimensiones: la Estatua de la Libertad en Estados Unidos se eleva hasta los imponentes 93 metros, mientras que  la versión porteña apenas alcanza los 3 metros de altura. Es de hierro fundido y, en un principio, fue pintada de color bronce. Con los años, el impacto del sol oxidó la pintura. Por lo tanto, quedó verde. La estatua no se ve a simple vista, parece que estuviera escondida entre los árboles. Hay que acercarse hasta casi 10 metros para poder distinguirla.

La escultura representa a una mujer en actitud de avance, con el brazo derecho en alto sosteniendo una antorcha, símbolo de “la luz de la libertad que ilumina al mundo”. En el brazo izquierdo lleva una tabla con la inscripción de la Declaración de la Independencia, mientras que a sus pies se observa una cadena rota, alegoría de la liberación y la ruptura de los vínculos con la tiranía.

La Estatua de la Libertad argentina fue inaugurada en Barrancas de Belgrano el 3 de octubre de 1886, apenas 25 días antes que su “hermana” en Estados Unidos, adelantándose simbólicamente a la célebre ceremonia norteamericana.




La réplica de la Estatua de la Libertad, obra del escultor Frédéric Auguste Bartholdi, fue inaugurada en 1894 en la fachada de la Escuela Normal Superior N.º 9 "Domingo Faustino Sarmiento", situada en la Avenida Callao 450, en la Ciudad de Buenos Aires. Esta escultura es una de las  versiones originales del autor presentes en la ciudad. Se trata de una pieza original  distinta a la que se encuentra en la Plaza Barracas de Belgrano, inaugurada en 1886.


La Estatua de la Libertad que se encuentra en la fachada de esta escuela es una de esas joyas ocultas que solo se descubren cuando se practica el arte de caminar con la mirada en alto, atentos a los detalles que la ciudad guarda sobre nuestras cabezas.






Idea, investigación  y edición: Isa Santoro
Administradora de Atrapados por la Imagen





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domingo, 10 de agosto de 2025

DOMINGOS DE CURIOSIDADES. HOY , RECORDANDO "EL BESO", DE AUGUSTE RODIN.

 

 EL BESO.

En tiempos de incertidumbre y angustia, nada mejor que poder disfrutar de imágenes hermosas, como esta escultura maravillosa de Auguste Rodin.



 

Entre todas las historias de amor que se contaban en la Edad Media y se siguen contando hoy, está la de Paolo Malatesta y Francesca da Rimini. Ella era hija de Guido da Polenta, príncipe de Ravena y se casó con Gianciotto Malatesta por razones políticas pero nunca estuvo enamorada. Un día conoció a su cuñado, el hermano de Gianciotto, y su corazón comenzó a latir con fuerza.

Comenzaron hablando regularmente y mirándose con algo más que mera atracción hasta que asumieron lo que sentían y se volvieron amantes. Su amor fue intenso, pero duró poco. Tal vez Gianciotto sospechaba, pero no lo podía creer. Entonces los vio. Fue una tarde. Paolo y Francesca estaban desnudos besándose. Los mató a los dos. El asesinato ocurrió entre 1283 y 1286. 

Auguste Rodin,  "El padre de la escultura moderna", se inspiró en esta histórica escena para construir su escultura de 1881, que lleva por título "El beso" y hoy permanece en el Museo Rodin en París. Rodin era un gran lector y quedó maravillado con "La Divina Comedia", el poema de Dante Alighieri de principios del siglo XIV. En el infierno dantesco Paolo y Francesca están en el círculo de los lujuriosos.

Es interesante, la decisión de Rodin, de representarlos en el momento en que se besan con una pasión íntima y universal. Para los especialistas, la fuerza de esta escultura reside en su lenguaje universal, pero también en que sea la mujer la que abraza al hombre, como quien instiga a la pasión, lo cual era algo muy poco común. Eso muestra un quiebre, incluso, en la cultura de la época.

 



La pieza original mide 181,5 cm de altura x 121,5 cm de ancho x 77,5 cm de profundidad. Rodin sacrificó la exactitud anatómica para valorizar la expresividad. No hay una búsqueda precisa de las medidas fisiológicas humanas sino, por el contrario, una necesidad de acentuar el romance, el momento del adulterio, de la trampa, del encuentro furtivo, del, “aquí y ahora” del amor, justo antes de que Gianciotto los vea y los asesine.

Rodin hizo el diseño en el proceso creativo de, "La Puerta del Infierno", pero en un momento entendió que debería ser una pieza autónoma. Formó parte de esa gran obra que da cuenta del infierno dantesco pero decidió quitarla. Quizás por su dulzura. Fue exhibida por primera vez en 1887 en París con el título "Francesca da Rimini". El público la rebautizó como "El beso".

Debido al éxito de la escultura, el Estado francés le encargó dos versiones ampliadas en mármol. Un problema con el tallador Jean Turcan hizo que, en vez de tardar un año (habían acordado para develarla en la Exposición Universal de 1889), demorara casi diez. En 1898 se expusieron en el Salón de la Sociedad Nacional de las Bellas Artes.

Pero Rodin no la consideraba su mejor obra. En absoluto. Decía que era demasiado académica tanto en su plástica como en el contenido. En la gran exposición de 1900 en el Pabellón del Alma decidió no incluirla. Pero al público le encantaba, entonces firmó un contrato de veinte años con la casa fundidora Gustave Leblanc-Barbedienne para que la reproduzca en varios tamaños en bronce. esta versión mide aproximadamente 81,5 cm de alto x 60,5 cm de ancho x 45,5 de profundidad.

 

 

Muchas versiones realizadas por esta casa fundidora se encuentran en la Galería Nacional de Arte de Washington, el Centro de Arte Cantor de la Universidad de Stanford, el Museo Soumaya y el Museo de la Legión de Honor en San Francisco, entre otros. También hay muchas versiones en yeso  que hizo el artista; una de ellas está en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, y es una réplica con las medidas exactas que la original de mármol.

 


En mármol, Rodin hizo tres. La primera, que fue encargada por el gobierno francés, está en el Museo Rodin. La segunda, un pedido de Edward Perry Warren, se encuentra en la colección de la galería Tate en Londres. Y la tercera, que pidió el coleccionista danés Carl Jacobsen, está en Ny Carlsberg Glyptotek de Copenhague. Hay una cuarta: la hizo Henri Greber, tras la muerte del artista, para el Museo Rodin de Filadelfia.

 


Auguste Rodin nació en París el 12 de noviembre de 1840. Como dijimos se lo considera el padre de la escultura moderna ya que su obra rompe con el canon académico que dominaba en el siglo XIX donde la escultura se limitaba a imitar la naturaleza. Con Rodin, el objetivo comenzó a ser otro: amplificar la naturaleza, exagerarla, estetizarla. Rodin falleció en Meudon, Francia, en 1917, a los 77 años.

 

Idea, Investigación y Edición: Isa Santoro.

Administradora de Atrapados por la Imagen.



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