Utilización de la luz para lograr texturas
Si se desea fotografiar alguna superficie que muestre cierto grado de textura se tendrá
que utilizar la luz de forma apropiada para conseguir el efecto buscado.
Si queremos obtener texturas muy marcadas debemos utilizar una luz lateral y baja,
rasante, lo que lograremos con ella son sombras más marcadas, además si se utiliza una
luz muy dura se generan sombras muy duras y por lo tanto muy definidas.
Por el contrario si se quiere eliminar totalmente la textura en el objeto que se está
fotografiando se lo deberá iluminar frontalmente, o también iluminarlo desde diferentes
direcciones para evitar que aparezcan sombras producidas por la textura que éste posea.
Si esto se realiza, además con una luz suave, las posibles sombras que puedan aparecer
serán todavía menos evidentes.
También existe la opción intermedia, cuando se buscan las texturas pero no de manera
agresiva, sino que sólo se quiere dar cierto volumen al objeto. Esto se logra utilizando una
iluminación lateral a unos 45°, no rasante. Las sombras logradas serán suaves y
graduales, darán sensación de volumen pero no estarán marcadas con tanta fuerza.
Estas mismas normas se aplican con la iluminación al aire libre, si se quiere fotografiar
edificios o paisajes, se tendrá que observar cómo es la iluminación del sol en los distintos
momentos del día, dado que ésta va variando. Y entonces se debe pensar qué se está
buscando, si se quiere potenciar las texturas o suavizarlas, para cual se deberá estar muy
pendiente de la luz que recibe el objeto que nos interesa.
Paisaje al mediodía, con iluminación de frente, con sol en el cenit
Si no se tiene el tiempo para esperar la iluminación que más favorecería la toma, porque
se está de viaje, entonces no se puede elegir. Pero si por el contrario se tiene el tiempo
para estudiar la posición del sol y la iluminación que realiza sobre el objeto, es interesante
observar las variaciones a lo largo del día y siempre es bueno tener en cuenta que la
iluminación baja, en la puesta del sol, al final del día, ofrece unas texturas muy expresivas,
mucho más que las que se logran con el sol del mediodía. Teniendo en cuenta la
iluminación natural, se puede pasar de buenas fotografías a espectaculares!!
Paisaje tomado al atardecer, con sol lateral, cerca del ocaso