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martes, 27 de enero de 2026

Idea y Creación: Emilio Bertero, "Colaborador de Atrapados por la Imagen"

 

Emilio hoy nos trae algo de . . .



"Mis héroes literarios"




Juan Rulfo, escritor mexicano (1917-1986)
EMILIO BERTERO



           El 7 de enero se cumplieron 40 años de la muerte de Juan Rulfo, el autor de la célebre “Pedro Páramo” (1955), una maravilla de realismo mágico, para mí incluso superador, y tal vez modelo, de las famosas obras del género de García Márquez.

Con muy poca producción, apenas tres publicaciones propias netamente literarias, Rulfo es uno de los más notables autores hispanoamericanos, Borges dijo de “Pedro Páramo”: “una de las mejores novelas de toda la literatura en lengua castellana, y aún de toda la literatura”. Su primera publicación notoria fue “El llano en llamas” (1953), recopilación de quince cuentos, muchos de ellos ya publicados antes en diarios o revistas, con las que ya mostraba sus uñas, no solamente por su maestría en realismo mágico, sino también para exhibir la situación de pobreza y problemáticas socioculturales y ambientales de pueblos que conoció en su infancia, adolescencia y primera juventud, en particular pueblos originarios.

Además de esta temática tan clara en su obra, la literatura de Rulfo está signada por la muerte y los vínculos padre-hijo, ambas consecuencias de efectos de las revoluciones, que dejaron un tendal de huérfanos, el mismo Rulfo entre ellos. Pero si algo me resulta impresionante de la escritura de Juan Rulfo, es la forma magnífica con la que maneja a los personajes. Los ámbitos, las situaciones, el seguimiento de imagen, las tramas, son desde luego muy buenas, pero el tratamiento de los personajes, en la superficie elementos decorativos, sosos, silenciosos, resignados, y sin embargo en la revelación de sus conciencias, en lo poquito que dicen, en lo que callan, en lo que miran o no, estriba casi toda la médula de lo que Rulfo quiere entregar.

Como Maradona, talentoso para el fútbol, talentoso para cualquier deporte, Juan Rulfo desplegó su arte también en la fotografía, siendo esto algo menos conocido de su obra artística, pero como fotógrafo dejó 6000 negativos que los expertos en la materia consideran superlativos, y entre unas cuantas publicaciones de arte contemporáneo, un libro con cien fotos seleccionadas.

A su trilogía de publicaciones la completa “El gallo de oro” (1980), nótese el largo tiempo que pasó desde su “Pedro Páramo”. En realidad la escribió entre 1956 y 1958, pero antes de ser publicada se la contrataron para hacer una película, Rulfo cuenta que el texto volvió a sus manos como guión cinematográfico, y le costó mucho reconstruirlo.

Hay cuatro adaptaciones de “Pedro Páramo” al cine, todas mejicanas, las de Carlos Velo (1967), José Bolaños (1976), Salvador Sánchez (1981) y Rodrigo Prieto (2024). Son trabajos muy dignos, con lo sabido de “Pedro Páramo”, es una empresa muy difícil tanto para la dirección como para las actuaciones. Cuando digo “digno”, y en particular me refiero a la versión de 2024, quiero decir con la gran honestidad de hacer el mayor esfuerzo posible por respetar la esencia de la novela, empresa especialmente dificultosa cuando hablamos de realismo mágico. Si bien es la ópera prima de Rodrigo Prieto, llegó a esta experiencia tras muchos trabajos como director de fotografía, con realizadores como, nada menos, que Almodóvar, Martin Scorsese y González Iñárritu, y aquí justamente destaca la fotografía, factor imprescindible en este caso para recrear los climas propios del realismo mágico de la novela (a lo que para ser justo contribuye también, y en gran medida, la música de Gustavo Santaolalla). En la mayoría de buenas actuaciones se nota también el apoyo de la dirección, y hago hincapié en la presencia escénica de Manuel García-Rulfo en el rol de Pedro Páramo, excelente en el manejo de inflexiones de voz, miradas, silencios, expresiones…notable por ejemplo la contemplación del féretro de Susana partiendo de la hacienda. Y si bien este aspecto fue controversial para la crítica, acuerdo con la afectación actoral más cercana a lo teatral que a lo cinematográfico, porque entiendo que es lo que pide la obra, y pienso especialmente en la muerta deshaciéndose en barro junto a Juan Preciado (gran labor de Tenoch Huerta), la intensidad y tensión en la muerte de Susana, en la de Dorotea, la llegada de los revolucionarios y la muerte de Fulgor, en fin, lo mejor de la peli es que recupera con fidelidad cinematográfica la sensación literaria de estas escenas.

Y acabando con las citas de adaptaciones al cine, Roberto Gavaldón realizó “El Gallo de oro” en 1964, novela que también fue desarrollada como una miniserie mejicana en 2023 y un episodio de la TV de Colombia en 1981. El gran Arturo Ripstein, llamándola “El imperio de la fortuna”, hizo en 1985 una remake de la versión de Gavaldón, de lo que vi es otra de las adaptaciones de la literatura de Rulfo que más me gustó.



Sintetizando la relación de Rulfo con el cine y la televisión, según mi información, entre largos, medios y cortometrajes, series o miniseries, se hicieron 18 adaptaciones, todas mejicanas salvo la colombiana mencionada antes, y mi conjetura es que solo los guionista y directores mejicanos se le animaron a intentar reflejar en la pantalla la idiosincrasia mejicana, sobre todo la de los tiempos de la literatura de Juan Rulfo.




Idea y creación: Emilio Bertero, 

Colaborador de:
Atrapados por la Imagen

Buenos Aires - Argentina


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