Fotografías de autor

Atrapados por la Imagen es un espacio donde las historias encuentran su forma, ya sea en palabras, en fotos o en la mezcla mágica de ambas. Somos una página editorial que apuesta por la sensibilidad, la mirada personal y el disfrute de contar. ¡Bienvenidos!
Mostrando las entradas con la etiqueta Escultores famosos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Escultores famosos. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de agosto de 2025

DOMINGOS DE CURIOSIDADES. HOY , RECORDANDO "EL BESO", DE AUGUSTE RODIN.

 

 EL BESO.

En tiempos de incertidumbre y angustia, nada mejor que poder disfrutar de imágenes hermosas, como esta escultura maravillosa de Auguste Rodin.



 

Entre todas las historias de amor que se contaban en la Edad Media y se siguen contando hoy, está la de Paolo Malatesta y Francesca da Rimini. Ella era hija de Guido da Polenta, príncipe de Ravena y se casó con Gianciotto Malatesta por razones políticas pero nunca estuvo enamorada. Un día conoció a su cuñado, el hermano de Gianciotto, y su corazón comenzó a latir con fuerza.

Comenzaron hablando regularmente y mirándose con algo más que mera atracción hasta que asumieron lo que sentían y se volvieron amantes. Su amor fue intenso, pero duró poco. Tal vez Gianciotto sospechaba, pero no lo podía creer. Entonces los vio. Fue una tarde. Paolo y Francesca estaban desnudos besándose. Los mató a los dos. El asesinato ocurrió entre 1283 y 1286. 

Auguste Rodin,  "El padre de la escultura moderna", se inspiró en esta histórica escena para construir su escultura de 1881, que lleva por título "El beso" y hoy permanece en el Museo Rodin en París. Rodin era un gran lector y quedó maravillado con "La Divina Comedia", el poema de Dante Alighieri de principios del siglo XIV. En el infierno dantesco Paolo y Francesca están en el círculo de los lujuriosos.

Es interesante, la decisión de Rodin, de representarlos en el momento en que se besan con una pasión íntima y universal. Para los especialistas, la fuerza de esta escultura reside en su lenguaje universal, pero también en que sea la mujer la que abraza al hombre, como quien instiga a la pasión, lo cual era algo muy poco común. Eso muestra un quiebre, incluso, en la cultura de la época.

 



La pieza original mide 181,5 cm de altura x 121,5 cm de ancho x 77,5 cm de profundidad. Rodin sacrificó la exactitud anatómica para valorizar la expresividad. No hay una búsqueda precisa de las medidas fisiológicas humanas sino, por el contrario, una necesidad de acentuar el romance, el momento del adulterio, de la trampa, del encuentro furtivo, del, “aquí y ahora” del amor, justo antes de que Gianciotto los vea y los asesine.

Rodin hizo el diseño en el proceso creativo de, "La Puerta del Infierno", pero en un momento entendió que debería ser una pieza autónoma. Formó parte de esa gran obra que da cuenta del infierno dantesco pero decidió quitarla. Quizás por su dulzura. Fue exhibida por primera vez en 1887 en París con el título "Francesca da Rimini". El público la rebautizó como "El beso".

Debido al éxito de la escultura, el Estado francés le encargó dos versiones ampliadas en mármol. Un problema con el tallador Jean Turcan hizo que, en vez de tardar un año (habían acordado para develarla en la Exposición Universal de 1889), demorara casi diez. En 1898 se expusieron en el Salón de la Sociedad Nacional de las Bellas Artes.

Pero Rodin no la consideraba su mejor obra. En absoluto. Decía que era demasiado académica tanto en su plástica como en el contenido. En la gran exposición de 1900 en el Pabellón del Alma decidió no incluirla. Pero al público le encantaba, entonces firmó un contrato de veinte años con la casa fundidora Gustave Leblanc-Barbedienne para que la reproduzca en varios tamaños en bronce. esta versión mide aproximadamente 81,5 cm de alto x 60,5 cm de ancho x 45,5 de profundidad.

 

 

Muchas versiones realizadas por esta casa fundidora se encuentran en la Galería Nacional de Arte de Washington, el Centro de Arte Cantor de la Universidad de Stanford, el Museo Soumaya y el Museo de la Legión de Honor en San Francisco, entre otros. También hay muchas versiones en yeso  que hizo el artista; una de ellas está en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, y es una réplica con las medidas exactas que la original de mármol.

 


En mármol, Rodin hizo tres. La primera, que fue encargada por el gobierno francés, está en el Museo Rodin. La segunda, un pedido de Edward Perry Warren, se encuentra en la colección de la galería Tate en Londres. Y la tercera, que pidió el coleccionista danés Carl Jacobsen, está en Ny Carlsberg Glyptotek de Copenhague. Hay una cuarta: la hizo Henri Greber, tras la muerte del artista, para el Museo Rodin de Filadelfia.

 


Auguste Rodin nació en París el 12 de noviembre de 1840. Como dijimos se lo considera el padre de la escultura moderna ya que su obra rompe con el canon académico que dominaba en el siglo XIX donde la escultura se limitaba a imitar la naturaleza. Con Rodin, el objetivo comenzó a ser otro: amplificar la naturaleza, exagerarla, estetizarla. Rodin falleció en Meudon, Francia, en 1917, a los 77 años.

 

Idea, Investigación y Edición: Isa Santoro.

Administradora de Atrapados por la Imagen.



Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

domingo, 8 de diciembre de 2024

DOMINGO DE CURIOSIDADES. HOY, "EL PENSADOR", DE RODIN (1840 -1917).

EL PENSADOR DE RODIN, UNA HISTORIA PARA CONOCER.



"El pensador", fue creado en 1880 por Auguste Rodin, en su tamaño original, de unos 70 cm, para decorar el tímpano de La Porte de l’Enfer (La Puerta del Infierno), Le Penseur (El Pensador), se titulaba entonces, Le Poète (El Poeta): representaba a Dante Alighieri, el autor de "La Divina Comedia" que inspiró La Puerta, inclinado hacia delante para observar los círculos del Infierno, meditando sobre su obra. "Le Penseur" (El Pensador) era pues, inicialmente, a la vez un ser de cuerpo torturado, casi réprobo, y un hombre de espíritu libre, decidido a transcender su sufrimiento mediante la poesía. Para su pose, esta figura le debe mucho al "Ugolin" (Ugolino),de Jean-Baptiste Carpeaux (1862, museo de Orsay, París) y al retrato sentado de Lorenzo de Médicis esculpido por Miguel Ángel (1531-1534, Capilla de los Médicis, Iglesia de San Lorenzo, Florencia).

A la vez que mantiene su ubicación en el conjunto monumental de "La Puerta del infierno", "Le Penseur" (El Pensador) fue mostrado por separado, a partir de 1888, convirtiéndose de este modo en una obra autónoma. Ampliado en 1904, tomó una dimensión monumental que incrementó todavía más su popularidad: esta imagen de un hombre inmerso en sus reflexiones, pero cuyo cuerpo sugiere una gran capacidad de acción, se ha convertido en una de las esculturas más famosas de todos los tiempos.

Rodin rompió con las principales corrientes de arte y consiguió transmitir "el pensar" universal en toda su dimensión; desde la cabeza hasta la punta de los pies.

 


 

El Pensador es un reflejo de la sociedad moderna

Una de las curiosidades más interesantes de "El Pensador" de Rodin, se refleja en la capacidad de trasmitir lo que sucedía en la época de su creación. Rodin nos dio una imagen fiel de la sociedad de su tiempo en una serie de retratos de gran "intensidad psicológica". De hecho, el pensador es una de ellas. Hundido en una actitud pensante e inundado de tranquilidad, en su exterior por el contrario resulta explosivo en su forma, la escultura tiene movimiento y vida. Al contraponer estos dos elementos, Rodin generó un dramatismo propio del periodo moderno.


El pensador de Rodin no debería ser así de musculoso.

El pensador según Rodin, pertenece a todos los cuerpos y a todos los lugares. Pero el cuerpo fuerte y muy musculoso del pensador desconcertó a la mayoría de los contemporáneos de Rodin, consideraban esta elección poco apropiada para la representación de la mente. El propio escultor respondió a esta queja: "Mi idea fue representar al hombre como símbolo de la humanidad. Al hombre rudo y laborioso, que se detiene a pensar sobre las cosas en plena actividad, a ejercer una facultad que lo distingue de los brutos".


El temor de El Pensador

Para Rodin era importante manifestar sus preocupaciones en las obras que creaba, y "El Pensador" no fue la excepción y sus curiosidades tampoco. Con algunos detalles que parecen "inacabados" como la roca en la que está sentado "El Pensador", Rodin demuestra que el hombre tiene derecho a vivir fuera de una estructura, a no sentir miedo por lo desconocido. Sin embargo, los pies encogidos al borde de la roca en una posición de peligro, como si se fueran a resbalar hacen perceptible  que, "El Pensador" se resiste a algo. Hay temor de caer en el abismo.

 

El pensador Argentino.

A miles de kilómetros de distancia de París, en Buenos Aires, quien camine por la zona del Congreso y recorra su plaza, se verá posiblemente sorprendido al encontrarse, nada más y nada menos que con "El Pensador". Probablemente el peatón distraído creerá que se topó con una réplica que nada tiene que ver con el artista francés, que es considerado el padre de la escultura moderna. Nada más alejado de la realidad.

No se trata de una copia ni de una réplica. Es la edición número tres, realizada en vida de Auguste Rodin, uno de los más famosos escultores del mundo, en su propio taller parisino. “Una réplica sería una copia no autorizada. Los primeros seis a ocho ejemplares de una obra son ediciones originales que están numeradas. Más allá de esa cantidad, si el artista da la autorización, se realizan otras ediciones”, explica a La Nación Revista Teresa Anchorena, presidenta de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.

En el caso de "El Pensador", emplazado en Avenida de Mayo y San José, en la Plaza del Congreso, se trata de una valiosísima escultura ejecutada en vida del autor, lo que implica que, él vio cómo iba quedando y que aprobó el resultado final. Ejecutadas con el mismo molde que la primera edición, que está expuesta en el Museo Rodin, de París, las primeras ediciones poseen todas el mismo tamaño ( 1,89 cm de alto, 1,08 cm de ancho y 1,40 cm de profundidad) y las mismas características que la primera.

Pero, la pregunta sería, ¿cómo llegó la edición número tres de, "El Pensador" de Auguste Rodin a Buenos Aires, a la plaza del Congreso? “En 1907, Eduardo Schiaffino, que era una especie de curador de la ciudad, compró, por encargo de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, obras de arte para embellecerla. Schiaffino, fundador del Museo Nacional de Bellas Artes, iba a París y seleccionaba obras de arte que, en ese momento, eran contemporáneas. Entre ellas, hay piezas de Rodin y también de Bourdelle”, señala Anchorena.

En ese contexto, la ciudad de Buenos Aires adquirió la escultura número tres de, "El Pensador", del prestigioso Rodin. “El fue al taller de Rodin, vio la escultura y se la encargó. El Pensador llegó a Buenos Aires en 1908. Iba a ser colocada en lo alto de las escalinatas del Palacio del Congreso, pero éste no estaba terminado. Por eso lo pusieron provisoriamente en la plaza. Pero con el paso del tiempo la ubicación se volvió definitiva”, relata la funcionaria. El emplazamiento original pensado por Eduardo Schiaffino estaba inspirado en el sitio de privilegio que tenía "El Pensador" en París, en lo alto de las escaleras del Panteón.

Hoy, la escultura se conserva en muy buen estado. Fue restaurada hace cuatro años. “Cuando se fue a restaurar, increíblemente no estaba tan mal. No tenía partes rotas. Solo tenía algunos rayones y la pátina estaba en mal estado. Yo estuve en el curso de la restauración y la gente de MOA (Monumentos y Obras de Arte) trabajó muy bien. Vino de París Antoine Amarger, experto en restauración de bronces de Rodin y Bourdelle, para aconsejar a la Ciudad cómo había que restaurarla”, cuenta Anchorena.

Desde 2019 "El Pensador", de Auguste Rodin es considerado Monumento Histórico Nacional.

 



 
La posición de El Pensador

Cerraremos nuestra lista de curiosidades de, "El Pensador" de Rodin con uno de los detalles más importantes en su composición. La posición del cuerpo junto con la vida que cobran los labios, los músculos y la mano derecha, nos habla del hombre en el profundo pensamiento. La mente se esfuerza, se mueve al inclinarse y se altera con arrugas. El Pensador es un ser de todos los tiempos.

 



En definitiva, quien describe mejor la escultura de "El Pensador" es el propio Rodin:

 “Lo que hace que mi pensador piense es que, él piensa no solo con su cerebro, sino con su ceño fruncido, sus fosas nasales distendidas y sus labios apretados, con cada músculo de sus brazos, espalda y piernas, con los puños apretados y sus dedos de los pies encogidos”. 

 

 


 Idea, Investigación y Edición: Isa Santoro.

Administradora de Atrapados por la Imagen.




Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

domingo, 29 de septiembre de 2024

DOMINGO DE CURIOSIDADES, SEGUIMOS CON LAS ESCULTURAS DE MIGUEL ÁNGEL. HOY, "LA PIEDAD".

 

ESCULTURA DIVINA.

LA PIEDAD DE MIGUEL ÁNGEL, LA PERFECCIÓN DE LA BELLEZA.

 

 


En 1498, un talentoso y prometedor escultor florentino de 23 años que había acudido a Roma a buscar fortuna recibió el encargo del cardenal francés Jean Bilhères de Lagraulas de, literalmente, realizar "la obra de mármol más hermosa que se haya visto en Roma" para decorar su tumba. El resultado estaba listo al año siguiente. "La Piedad", de Miguel Ángel Buonarroti se ha convertido en uno de los iconos de la escultura del Renacimiento y de todos los tiempos y fascina a todo aquel que la admira en directo.
La Piedad del Vaticano, o de Miguel Ángel, es la sublimación del ideal renacentista. Sus personajes, tallados hasta el más mínimo detalle, lucen una belleza impertérrita, ideal. ¿Por qué lo decidió así el artista? ¿Cómo y cuándo terminó convertida en uno de los mayores tesoros de la basílica de San Pedro? ¿Qué símbolos esconde? Una obra que continua, majestuosa sobre su propio altar, asombrando a quien la contempla.


A los 24 años le encargan La Piedad

Ya conocido en el ambiente de la curia, en 1497 a sólo 24 años Miguel Ángel recibe el encargo, del cardenal Jean Bilhères de Lagraulas, de esculpir una “Vírgen María Vestida con un Cristo Muerto en los brazos, a tamaño natural”. El artista era extremadamente exigente con las materias primas, él mismo fue a buscar el bloque de mármol en la cantera de Carrara y tardó nueve meses en elegir el adecuado y transportarlo desde la cantera hasta Roma.


La espalda de Cristo esculpida

Miguel Ángel trabajó con tanto detalle su obra que esculpió la espalda de Cristo, aun cuando esa parte de la escultura no puede ser vista desde ningún ángulo por quienes observen la escultura.

Para trabajar la espalda de Cristo, Miguel Ángel necesitó unos cinceles especiales muy cortos, con los cuales pudo esculpir metiendo la mano a través de un orificio en uno de los mantos de la virgen. Solamente algunos privilegiados han tenido la oportunidad de introducir la mano por ese hueco, y han podido así sentir la superficie esculpida de la espalda de Cristo.


Su primer emplazamiento

La escultura fue diseñada especialmente para la Basílica de San Pedro por encargo del cardenal de Saint Denis, Jean Bilhéres de Lagraulas, sacerdote benedictino, quien era a la sazón embajador del rey de Francia ante la Santa Sede.

Bilhéres murió unos días antes de que la obra estuviese concluida. En su honor la misma fue emplazada originalmente sobre su tumba en la capilla de Santa Petronila en el Vaticano. De allí fue trasladada a la Basílica de San Pedro entre 1749 y 1759.


Es su única obra firmada

Cuando la obra fue finalizada y entregada, algunos pusieron en duda que hubiera sido Miguel Ángel ,el verdadero autor de la misma, dudando de él por su juventud. Decían algunos que era de un artista llamado el Jorobado de Milán. Al enterarse, Buonarroti, en un arranque de furia se escondió a la noche en la iglesia y grabó a cincel su nombre en la escultura, siendo esta la única obra firmada del artista. En la cinta que cruza el pecho de la Virgen puede leerse: "Michael A[n]gelus Bonarotus Florent[inus] Facieba[t]" ("Miguel Ángel Buonarroti, florentino, lo hizo").

 



 
La Virgen conserva el aspecto adolescente

Muchos criticaron el aspecto juvenil del rostro de la Virgen, ya que parecía una adolescente, que tenía en brazos a este Cristo muerto de 33 años. Según biógrafos estudiosos del gran artista explican que esta fue una elección muy estudiada por parte de Miguel Ángel. La Virgen es incorrupta por su Inmaculada Concepción, es el símbolo de una juventud inmutable, que no se marchita. El artista hace referencia a las palabras de Dante en el Paraíso: “Virgen madre, hija de tu hijo”.
 
 

 
 El Cristo posee un diente más

De acuerdo con el simbolismo religioso de la época, de hecho, el quinto incisivo fue definido como ‘diente de pecado’, un atributo que tienen los personajes negativos. Según el historiador del arte Marco Bussagli (quien lo descubrió), en "La Piedad", este diente es el símbolo de cómo Cristo, con su muerte, toma consigo todos los pecados del mundo.
 
 
La obra recibió un brutal ataque

El 21 de mayo de 1972 la imagen sufrió un
atentado cuando un geólogo australiano de origen húngaro, llamado Laszlo Toth, golpeó en apenas unos pocos segundos el rostro y uno de los brazos de la Virgen con un martillo en quince ocasiones, mientras gritaba “¡Yo soy Jesucristo, resucitado de entre los muertos!”; rápidamente fue reducido y detenido. Estuvo recluido en un asilo italiano hasta el 9 de febrero de 1975, cuando fue repatriado a Australia. "La piedad" quedó seriamente dañada: los golpes arrancaron unos cincuenta fragmentos, rompiendo el brazo izquierdo y destrozando el codo, mientras que en el rostro la nariz y los párpados quedaron casi destruidos. La restauración se inició casi inmediatamente y se confió a los laboratorios de los Museos Vaticanos, bajo la dirección del director Deoclecio Redig de Campos.
La restauración finalizó el 21 de diciembre de 1972. Desde entonces, "La Piedad" está protegida por una pared especial de vidrio a prueba de balas.


El tamaño de la Virgen  María

Una característica poco visible pero si muy importante es el portentoso tamaño de María, ya que si se pusiera de pié, se vería a una mujer de unas dimensiones demasiado grandes. Pero todo tiene su explicación, y es para así corregir la óptica sobre la escultura desde el suelo, situando el cuerpo de Jesús en un punto de apoyo mayor.

Miguel Ángel pone mucha atención también en los detalles y en la anatomía, además de la inteligencia de saber jugar con las luces y las sombras, como en los pliegues de los paños de la Virgen, en los que casi se hace deslizar la luz. 

 

Las otras "Piedad"

"La Piedad" que está en el Vaticano no es la única. Buonarotti hizo otras esculturas con la misma denominación. Una es conocida como "La Piedad Florentina o Piedad Bandini" y se encuentra en el Museo Dell’Opera del Duomo de Florencia. La misma está conformada por cuatro personajes: Cristo, cuyo cuerpo yaciente es sostenido por Nicodemo, personaje del Nuevo Testamento cristiano, la Virgen María, quien abraza a Nicodemo, y a un lado del conjunto se encuentra María Magdalena.

La tercera obra se conoce como "Piedad Rondadini" y fue encontrada en su estudio después de su muerte.

Las tres “Piedades”, una en original y las otras dos en réplicas, estuvieron reunidas en una muestra en el año 2022,  en el Duomo de Florencia, Italia.

 

El tema de "la Piedad" siempre se ha representado de manera tormentosa ante la situación que protagonizan la Virgen María y su hijo Jesús. Sin embargo, Miguel Ángel va más allá y realiza una Piedad plasmando armonía, belleza y equilibro, dejando a un lado el excesivo dolor.
 

 

Trabajo de Investigación y Edición: Isa Santoro.

Administradora de Atrapados por la Imagen.



Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

domingo, 15 de septiembre de 2024

DOMINGO DE CURIOSIDADES. LA HISTORIA DETRÁS DE LAS ESCULTURAS. HOY, "EL DAVID", DE MIGUEL ÁNGEL.

 EL GIGANTE DE FLORENCIA.

EL DAVID DE MIGUEL ÁNGEL, LA ESCULTURA MÁS ICÓNICA DEL RENACIMIENTO 

 

 

La historia del "David" de Miguel Ángel empezó cuarenta años antes de que el artista pusiera manos a la obra. En 1463, las autoridades de la Obra de la catedral de Santa María del Fiore, en Florencia, encargaron al escultor Agostino di Duccio una gran estatua que debía colocarse en el exterior de la catedral, sobre los contrafuertes. Allí figuraría junto a las de otros dos profetas, que habían realizado medio siglo antes, Donatello y Nanni di Banco, con la diferencia de que, mientras éstas eran de terracota, la de Di Duccio sería de mármol. 

El artista acudió a las canteras de Carrara para seleccionar un bloque de mármol adecuado, e incluso lo desbastó, parcialmente in situ, a fin de aligerarlo antes de su traslado a Florencia. Sin embargo, tres años después renunció a la tarea, considerándola superior a sus fuerzas, y abandonó en el taller de la catedral, la mole de mármol a medio trabajar. Allí se quedó durante casi cuarenta años, sin que ninguno de los escultores, hasta una docena, a los que se ofreció la piedra, que era conocida en la ciudad con el nombre de "El Gigante", se viera capaz de esculpir en ella cualquier figura, grande o pequeña.

En 1501, los responsables de la catedral florentina decidieron retomar el proyecto y consultaron al efecto a varios artistas, entre ellos Leonardo da Vinci, sobre la posibilidad de crear una obra de arte a partir del desfigurado mármol de casi seis metros de altura. Miguel Ángel Buonarroti, un joven escultor de 26 años, fue el único que aseguró que podría hacerlo sin necesidad de añadir más piedra al bloque existente.

El maestro tenía la capacidad especial de "ver" la forma encerrada en el bloque, pues decía que una escultura se hacía simplemente retirando el mármol sobrante y que era tarea del escultor "liberar" la figura de su prisión de piedra. En agosto de 1501 firmó el contrato de ejecución del "David" y, al mes siguiente empezó el trabajo. El artista construyó una estructura de tablas de varios metros de altura para que ocultara la pieza y así poder trabajar en soledad y evitar que la obra se viera antes de acabarla. 

El tema de la lucha entre David, el joven pastor de 16 años y futuro rey de Israel, y el gigante Goliat fue uno de los más populares en el arte medieval. El Antiguo Testamento cuenta cómo el guerrero filisteo se ríe de la infantil envergadura y el pobre armamento de David, pero el joven consigue derribarlo mediante una piedra lanzada con su honda y luego decapita al gigante con su propia espada.

Miguel Ángel prolongó esta tradición artística florentina, aunque a la vez hizo algo completamente distinto. La novedad más evidente respecto a sus predecesores es la escala: frente a los 1,58 metros de altura del bronce de Donatello y los 1,25 del de Verrocchio, la escultura de Buonarroti superaba los cinco metros, concretamente 5,17. El mármol de Buonarroti transformaba al adolescente de la Biblia en un gigante. "El David" de Miguel Ángel es un hombre atlético en la plenitud de su vida, no el adolescente que representaban Verrocchio y Donatello.

El maestro florentino presentó al héroe con cuerpo juvenil y porte orgulloso.

La principal innovación de su estatua reside, no obstante, en la concepción del tema, pues Miguel Ángel decidió presentar el momento anterior al combate, cuando el joven se prepara para el duelo desigual, en vez de la victoria final. Por primera vez, Goliat desaparece de la escena de su propia muerte. Esta idea sólo pudo llevarse a cabo gracias a la prodigiosa habilidad del escultor, que logró dotar a la figura de un aspecto contenido y expectante, con un cuerpo en tensión a punto de lanzarse a la batalla. 

Miguel Ángel no quiso vestir a su David porque para él la desnudez simbolizaba al hombre en armonía con la naturaleza.

Así vemos un desnudo explícito, sin hojas de parra ni pixelados. David exhibe su “pene pequeño” pues la proporción del cuerpo así lo necesitaba. Además ese tamaño era el ideal de armonía y simbolizaba la virtud, la superioridad espiritual, la belleza del héroe.

En ese sentido llama la atención que David, rey de los judíos, no está circuncidado. Muchos dicen que esa es la prueba de la visión que tenía el arte renacentista del ser humano, menos ligado a la religión y más a los valores de la belleza. ​

 

¿Qué hace que,  "El David", sea una obra única? 

 

A primera vista, David aparece en actitud serena y reflexiva, pero esa aparente calma queda desmentida por la tensión de los músculos y la inquietud de la mirada, que revelan que el héroe está a punto de deslizar el brazo derecho por detrás de su espalda para colocar la piedra en la honda y así poder lanzar el proyectil con la mano izquierda. El elegante contrapposto de la figura hace que todo el peso se descargue sobre el tobillo derecho, algo que con el tiempo le ha provocado grietas y actualmente amenaza con romperse.


                       Perspectiva lateral de la famosa estatua de Miguel Ángel, Galería de la Academia, en Florencia

 

Destacan en la obra la perfecta definición de cada músculo, hueso y tendón y la seguridad en su modelado, algo en lo que cabe advertir la huella de las disecciones de cadáveres que Miguel Ángel realizó. La dificultad añadida del uso de un bloque ya desbastado y la gran escala empleada hacen aún más asombrosa la comprensión de la anatomía humana mostrada por un artista tan joven.

 

Detalle de la mano derecha del David. Galería de la Academia, Florencia.


Pero lo más extraordinario de esta figura es la capacidad de expresar la energía reprimida. A la tensión de los músculos se une el rictus de la nariz, que sugiere una respiración contenida, y las venas en relieve por las que parece correr la sangre. La intensa expresión de sus ojos, penetrante y llena de ira, llevó a sus contemporáneos a acuñar el concepto de "terribilità miguelangelesca". Miguel Ángel pasó veintiún meses subido al andamio cincelando el bloque, sin ayuda de ningún asistente. 



Detalle del rostro del David de Miguel Ángel, expuesto en la Galería de la Academia, Florencia.

 

Existen otros datos para aportar a la majestuosidad de esta escultura. 

 

La forma de David explicaba las limitaciones de la piedra. Él es delgado de figura y su cabeza está apuntando a un lado, porque el bloque era demasiado estrecho para que pudiera mirar hacia adelante. 

 

Estudios modernos han encontrado que es anatómicamente perfecto, excepto por un pequeño músculo que falta en la espalda. Miguel Ángel, quien estudió anatomía escrupulosamente, sabía esto, más tarde escribió que estaba limitado por un defecto en el mármol.  

 



David representa la forma y proporción masculina idealizada, un tema común de la escultura griega clásica. Pero el trabajo de Miguel Ángel es mucho más naturalista, arraigado en un entendimiento anatómico que superó con creces a los griegos. David es a la vez una hermosa representación del ideal, pero sorprendentemente real, un logro definitorio del Renacimiento italiano.



Hoy, alrededor de 1,5 millones de personas visitan al David cada año. Ha vivido en la Accademia Gallery de Florencia desde hace 150 años, desde que fue trasladada al interior en 1873 para protegerla de las inclemencias del tiempo, La réplica a tamaño real que se colocó en el emplazamiento original en 1910 recuerda a los florentinos cuál fue y sigue siendo el símbolo más emblemático de su ciudad.

 

Copia de la estatua del David de Miguel Ángel en la plaza de la Signoria de Florencia

 

 

Es increíble que con un cincel, Miguel Ángel consiguiera semejante delicadeza. Ni siquiera hizo modelos de yeso previos a escala real, como hacían otros artistas de la época. Escultóricamente, "El David" fue una obra creada para ser contemplada desde distintos puntos de vista, al contrario que la manera medieval, que diseñaba las esculturas para ser vistas exclusivamente desde el frente

Cuenta la leyenda que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le dijo “¿por qué no me hablas?”, sintiendo que la única cosa que faltaba por extraer del mármol era la propia vida.


Miguel Ángel insufló vida a la piedra con pequeños detalles: los alborotados rizos del pelo, el perfecto modelado de venas, músculos y tendones de las manos o la relajación de la pierna izquierda.

"El David", de Miguel Ángel es, sin lugar a dudas, la escultura perfecta por excelencia.

 


Trabajo de Investigación y Edición: Isa Santoro.

Administradora de Atrapados por la Imagen.

 

 

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

jueves, 12 de septiembre de 2024

MIGUEL ÁNGEL BUONARROTTTI


MIGUEL ÁNGEL BUONARROTTTI: EL GENIO DEL RENACIMIENTO.



Considerado un genio del arte, Miguel Ángel nació el 6 de marzo de 1475 en Caprese. procedía de una vieja familia de mercaderes y banqueros de Florencia. Hijo de Ludovico Buonarroti y de Francesca di Neri di Miniato del Sera, . Su padre era un funcionario con una posición acomodada en la ciudad. Sin embargo, desde muy joven, Miguel Ángel se inclinó por la carrera artística, contra el deseo de sus padres. A los 13 años, un amigo de la familia lo llevó al taller de Domenico Ghirlandaio, para que se iniciara en las diversas técnicas de la pintura, entre ellas la del fresco, que más tarde aplicaría con excepcional maestría en la Capilla Sixtina. El artista se referiría posteriormente con un cierto menosprecio a estos años de formación, ya que creía en su arte como un "don divino", y no como fruto de la instrucción.   

Pronto se convirtió en protegido de Lorenzo de Médici (Lorenzo el Magnífico), que quedó fascinado con las figuras que realizaba el joven artista.  La corte de Lorenzo el Magnífico estaba compuesta por los más famosos poetas, filósofos y artistas de la época, y se convirtió para Miguel Ángel en su gran fuente de aprendizaje. Las tertulias filosóficas que se celebraban con frecuencia en el palacio, presididas por Marsilio Ficino, artífice de la resurrección del platonismo en unión con el cristianismo, marcaron al joven aprendiz.

Al mismo tiempo, su estancia en la corte del Magnífico, permitió a Miguel Ángel empaparse en el arte de la Antigüedad clásica, que desde hacía decenios se había convertido en el modelo inspirador de todos los artistas florentinos. Las primeras obras de Miguel Ángel dan fe de esta influencia clásica.

Los jardines del palacio de Lorenzo albergaban una valiosa colección de escultura romana, que el joven Buonarroti pudo estudiar a fondo. Fue allí, de la mano de Bertoldo di Giovanni, un anciano discípulo de Donatello, donde tomó contacto con la escultura, que consideraría un arte "superior" desde entonces. 

Entre ellas se cuentan los relieves de "Lucha de centauros y lapitas", inspirados en los sarcófagos romanos. Ya en estos años su virtuosismo artístico era tal que se cuenta que una estatua suya fue vendida a un coleccionista haciéndola pasar por antigua. El engaño fue pronto delatado, pero el comprador, el cardenal Raffaele Riario, lejos de indignarse, se convirtió en mecenas del joven artista florentino.

Desde esta fase juvenil, el arte de Miguel Ángel presentaba rasgos originales, que iban más allá de la simple imitación de lo antiguo. Sus figuras traslucían una intensa fuerza, y aparecían como agarrotadas por una tensión interna. La obsesión por la representación del cuerpo humano fue una constante de su carrera. Ello no deja de ser paradójico tratándose de un hombre que fue un reconocido misántropo, pues a lo largo de su vida mantuvo malas relaciones con su familia, tal y como se deduce de las cartas a sus hermanos, y no aceptó nunca ayudantes en su trabajo, por grandes que fueran sus obras. Sin duda, su personalidad fue tan áspera como dúctil su pincel.

Solo hay que fijarse en la grandiosidad de obras como "La Piedad", de 1496, y "El David", de 1504, realizadas cuando apenas tenía 21 y 29 años respectivamente.

Algunos especialistas lo comparan con artistas de la talla de Fidias, el escultor del Partenón, cuyas figuras son comparables en perfección a las que hiciera el toscano más de dos mil años después.

 Miguel Ángel Buonarroti fue también un testigo privilegiado de su época. Su larga vida, tenía 89 años, cuando falleció en  1564, coincidió con un período crucial de la historia de Europa

Eran los tiempos en que la fe católica se desmoronaba ante el ímpetu de, La Reforma protestante (iniciada por Martín Lutero en 1517), tiempos en los que el astrónomo Copérnico revelaba a sus contemporáneos la verdadera posición de la Tierra en un sistema heliocéntrico, en que los relatos de viajes y el descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492 generaban otra visión del universo, con nuevos lugares, razas y especies que no aparecían en la Biblia y que harían cuestionar muchas verdades asentadas.

Por otro lado, el desarrollo comercial y burgués y el pensamiento laico y científico fomentaron una nueva valoración del individuo y de la figura del artista. De todo ello se hizo eco el arte de Miguel Ángel, que evolucionó con el mundo que le rodeaba, reflejando sus expectativas, sus incertidumbres y sus crisis.

 

 

Heredero del gran arte de la Florencia de los Médicis, Miguel Ángel alcanzó toda su gloria como artista con sus grandes creaciones para los papas de Roma, como los frescos de la Capilla Sixtina. Figura culminante del Renacimiento, reflejó en sus obras la crisis de una época que se deslizaba hacia las guerras de religión y la represión de la Contrarreforma.


 

Trabajo de Investigación y Edición: Isa Santoro.

Administradora de Atrapados por la Imagen.

 

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

miércoles, 18 de octubre de 2023

Fredrik Raddum- El Pasaje

 

Fredrik  Raddum-

" El Pasaje "




Fredrik  Raddum- El Pasaje 




Fredrik  Raddum
(1973) es  un escultor y artista noruego que trabaja en la Academia Nacional de Artes en Oslo, Noruega. Su trabajo ha sido muy extendido desde 2001 y ha aparecido en museos europeos como el Museo Aros de Arte Moderno (Dinamarca), el Museo Nacional de Arte (Dinamarca), el Museo Kistefos (Noruega), el Museo de Arte Pori (Finlandia).



Detalle

Una de las esculturas de Raddum:   "El Pasaje", ha llamado la atención de la gente y sus imágenes se han extendido por todo el mundo, especialmente en Oriente Medio, donde el problema de los migrantes se ha convertido en un foco de atención a medida que las guerras y los conflictos sectarios se afianzan varios países de la región.



 En esta pieza  muestra a un pájaro que intenta volar con el cuerpo aparentemente sin vida de un hombre.




 

Las esculturas de bronce del artista Fredrik Raddum cuentan la historia de los europeos que abandonaron sus hogares y huyeron a las Islas Galápagos en la década de 1930.


Otra de sus obras


El artista noruego Fredrik Raddum utiliza sus esculturas figurativas y obras de arte de instalación para evocar y, a menudo, explorar temas políticos, especialmente después de la reciente crisis de refugiados y migrantes.




Segmento Arte:  Escultura, Obras famosas.

Trabajo de investigación, edición y presentación:

Tesi Salado.

Administradora de Atrapados por la Imagen.

miércoles, 12 de julio de 2023

Anton Smit y sus extraordinarias esculturas.

Anton Smit : Sus Reconocidas Esculturas








Anton Smit nació el 6 de octubre de 1954 en Boksburg, Sudáfrica. 
Se formó como escultor en la Escuela de Arte Michaelis de la Universidad de Ciudad del Cabo.







 Smit es conocido por su estilo distintivo y expresivo que combina elementos figurativos y abstractos. Sus esculturas a menudo representan figuras humanas estilizadas y rostros con rasgos dramáticos. 



Utiliza una variedad de materiales, incluyendo bronce, acero, hierro, hormigón y otros elementos encontrados.





Temáticas recurrentes: Las esculturas de Anton Smit exploran temas universales como la humanidad, la espiritualidad, la emoción y la relación entre el individuo y la sociedad. 




Sus obras a menudo transmiten un sentido de introspección, transformación y conexión con el entorno.





Hoy en día es ampliamente reconocido por sus espectaculares cabezas y esculturas monumentales, que tratan temas de una sufrida reconciliación, gloria y exaltación. Su obra está presente en colecciones públicas y privadas, en su país y a nivel internacional.






Segmento de Arte:  Escultura, 
Trabajo de investigación, edición y presentación:
Tesi Salado.
Administradora de Atrapados por la Imagen.