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miércoles, 7 de mayo de 2025

Fotógrafas Olvidadas: Gisèle Freund

 Giséle Freund


"Fotógrafas olvidadas es un reconocimiento, un homenaje, a las artistas  olvidadas de nuestra historia. Mujeres profesionales de la fotografía que pasaron al olvido, invisibilizadas por la desigualdad. Este segmento, pretende recuperar la memoria y obras de grandes fotógrafas de la historia, ponerlas bajo el foco y otorgarles el lugar que se merecen y que les ha sido arrebatado."




Gisèle Freund ( 1908- 2000) fue una fotógrafa francesa nacida en Alemania. Fue autora de importantes textos sobre fotografía.


Nació en Berlín en el seno de una familia acomodada de origen judío. Con quince años ya dispuso de su primera cámara fotográfica al ser un regalo al terminar sus estudios secundarios, se trataba de una Leica que empleó como instrumento de su activismo político comunista, lo que la obligo en 1933 abandonar Alemania por la situación política creada al alcanzar Hitler el gobierno.


Eva Perón

"No es fácil retratar a la gente. El cuidado por esa máscara que cultiva cada rostro no tiene límites." 




En París finalizó los estudios de sociología que había comenzado en Fráncfort y se casó con Pierre Blum en 1937, adoptando la nacionalidad francesa. En 1935 ya comenzó a colaborar con las revistas Life, Weekly Illustrated y Paris Match y al iniciarse la segunda guerra mundial se trasladó a Argentina trabajando para la revista Sur con Victoria Ocampo y realizando reportajes por diferentes países americanos como Chile, Bolivia, Brasil y Ecuador y enviando colaboraciones a diferentes revistas, durante los años 1950 y 1952 .



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jueves, 27 de febrero de 2025

Miradas Fotográficas Presenta - Lola Álvarez Bravo - Fotógrafas olvidadas


Lola Álvarez Bravo


Fotografía hecha por mujeres: 








Lola Álvarez Bravo es una de las primeras fotógrafas mejicanas y la más prolífica. Su  variada carrera se extendió a lo largo de cincuenta años y en ella combinó la fotografía comercial y la enseñanza junto con la exploración de sus intereses artísticos. Lola fue  una mujer y artista extraordinaria, que tuvo que luchar con gran tesón por derribar los roles establecidos para las mujeres en su Méjico natal. Hablamos de 1930 , donde el mero hecho de trabajar  te enfrentaba a la sociedad entera.




Había mujeres artistas pero se suponía que no debían trabajar en la calle sino en el estudio 




La gran complejidad de su obra revela su interés por el surrealismo y el uso vanguardista del fotomontaje, así como su dominio en una variedad de géneros. Gran admiradora de fotógrafos como Edward Weston, Tina Modotti, Henry Cartier Bresson entre otros, Álvarez Bravo consiguió emprender una carrera independiente que tocó una amplia variedad de temas: imágenes documentales de la vida cotidiana y la pobreza en zonas rurales y calles de las ciudades de Méjico, retratos de grandes intelectuales, escultura o arquitectura. Sus imágenes están delicadamente salpicadas de ironía y juegos visuales, fue una de las figuras clave del movimiento mejicano postrevolucionario.



Durante toda su vida mantuvo amistad con un nutrido grupo de intelectuales y formó parte de un dinámico círculo de artistas: Diego Rivera, Frida Kahlo, Rufino Tamayo, Maria Izquierdo, o David Alfaro Siquerios.


"Las mujeres que trabajábamos y lográbamos hacer algo, y que nos respetaran dentro de nuestro trabajo y por nuestro esfuerzo, éramos muy pocas."






Dolores Concepción Martínez Anda nació en 1907 en Lagos de Moreno, Jalisco. De familia acomodada, quedó huérfana de niña y fue criada en un colegio de monjas. Con 20 años se traslada a Méjico D.F.




A los 25 se casa con Manuel Álvarez Bravo de quien conservó el apellido para siempre. Se van a vivir a Oaxaca y allí, Lola se acerca a  la fotografía espiando en el cuarto oscuro que su marido,  fotógrafo aficionado, había montado en la casa. Aunque compartían la misma afición, su marido no le ponía las cosas fáciles, esperaba de ella que fuese su asistente (cómo ella dice  de chícharo ) pero no le gustaba nada que ella hiciera sus propias fotos.



En 1927 regresan a D.F, experimentan con una galería de arte que acondicionaron en su casa. Tres años después instalaron el Taller de Fotografía Álvarez Bravo.




Cuando en  1930, Tina Modotti es deportada, la pareja le compra  dos de sus cámaras fotográficas. Lola entonces cuenta con una cámara para ella sola, una  Graflex, que antes había pertenecido a Edward Weston. En 1931, Manuel cae gravemente enfermo y Lola saca adelante el trabajo que él hacía para la revista Mexican Folkways.


Unos suben y otros bajan (1940), de Lola Álvarez Bravo


El matrimonio se separa en 1934  y ella empieza a trabajar en la Secretaría de Educación Pública haciendo fotografías para la revista El maestro rural. Desde entonces Lola se dedicaría a la fotografía como oficio para siempre. También enseñó fotografía en la prestigiosa Academia de San Carlos en Ciudad de Méjico.

miércoles, 19 de febrero de 2025

Fotógrafas olvidadas: DORA MAAR


"Fotógrafas olvidadas es un reconocimiento, un homenaje, a las artistas  olvidadas de nuestra historia. Mujeres profesionales, que pasaron al olvido, invisibilizadas por la desigualdad. Este segmento, pretende recuperar la memoria y obras de grandes fotógrafas de la historia, ponerlas bajo el foco y otorgarles el lugar que se merecen y que  les ha sido arrebatado."


DORA MAAR:  

FOTÓGRAFA y artista SURREALISTA


La mujer que jugaba con la navaja del cortaplumas, clavándola entre sus dedos sobre la mesa del Café des Deux Magots, llamó la atención de Pablo Picasso. El artista notó manchas de sangre entre las rosas bordadas en sus guantes. Le pidió a su amigo Paul Eluard que le presentara a aquella morocha de ojos azules -no recordaba que ya lo había hecho meses antes, en el set de una película dirigida por Jean Renoir- y la saludó en francés. Ella respondió en castellano.




A comienzos de 1936, hacía tiempo que Dora Maar había regresado desde Buenos Aires a su París natal. Hija de un arquitecto, Henriette Theodora Markovitch vivió toda su infancia y su adolescencia en la Argentina. Con 28 años, estaba por enamorarse con locura -literalmente- de un hombre que casi duplicaba su edad, estaba casado y acababa de tener una hija con su joven amante, Marie-Thérèse Walter.


 retrato de Dora Maar





"¿Cuál de las dos se va?", le habría preguntado esta última, mientras el malagueño pintaba el Guernica y Dora se dedicaba a registrar el proceso creativo de uno de los testimonios contra la guerra más importantes del siglo XX... donde ambas están representadas. "Les dije que tendrían que resolverlo entre ellas. Así que empezaron a luchar. Es uno de mis recuerdos preferidos", relataría más tarde Picasso según su siguiente mujer, Françoise Gilot, madre de Claude y Paloma. La misma que lo definió como un "poderoso minotauro", dispuesto a destruirlas a todas.




En manos de ese gran depredador durante una década, Dora Maar se convertiría en una de sus musas más célebres. A tal punto que un retrato suyo se remató en Sotheby’s en 2006 por 95,2 millones de dólares, y Christie’s subastará otro con un valor estimado entre veinte y treinta millones.


Dora Maar, Sans titre (Onirique), 1935







Ella no llegó a ver eso. Sí fue testigo, en cambio, de cómo su propia carrera como fotógrafa surrealista, pintora y escultora quedaba opacada por la del hombre que convirtió en obra su sufrimiento. El mismo dolor que la llevó a internarse en un psiquiátrico y a tratarse con Jacques Lacan. Su historia es rescatada desde el año pasado en una muestra itinerante impulsada por el Pompidou, la Tate y el museo J. Paul Getty, tras haber inspirado varias biografías y una novela. En La mujer que llora (Planeta, 2013), título que evoca el célebre cuadro de 1937, Zoé Valdés recreó un viaje a Venecia que marcó en 1958 el fin de la vida pública de Maar. Cuando regresó a París se recluyó hasta su muerte, cuatro décadas más tarde.


 
 

Trabajo de investigación y edición: Laura Jakulis

Fundadora de Atrapados por la Imagen.





Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

jueves, 16 de enero de 2025

Fotógrafas Olvidadas Presenta: GERTRUD ARNDT

 


"Fotógrafas olvidadas es un reconocimiento, un homenaje, a las artistas  olvidadas de nuestra historia. Mujeres profesionales de la fotografía que pasaron al olvido, invisibilizadas por la desigualdad. Este segmento, pretende recuperar la memoria y obras de grandes fotógrafas de la historia, ponerlas bajo el foco y otorgarles el lugar que se merecen y que  les ha sido arrebatado."


GERTRUD ARNDT, LA RETRATISTA DE LA BAUHAUS



Quería ser arquitecta pero la metieron, como a la mayoría de sus colegas mujeres, en el taller de textiles. Gertrud Arndt estudió en la Bauhaus (Escuela alemana de arquitectura, diseño, artesanía y arte fundada en 1919), donde se convirtió en la mejor retratista de sí misma.



Gertrud Arndt fue una de las alumnas más destacadas de la Bauhaus, una especialista en diseñar alfombras que remiten al expresionismo abstracto y una creativa retratista que se fotografió a sí misma decenas de veces en su serie más icónica: sus Maskenportraits. "Solo hace falta abrir los ojos para convertirte en alguien diferente. Solo hace falta abrir la boca para que aparezca otra", dijo en una ocasión. Eso hacía ella, practicar el selfie bauhasiano bien disfrazada y maquillada, anticipándose a lo que casi 50 años más tarde haría otra de las grandes, Cindy Sherman.



Así empezó todo


Gertrud (1903/2000) nació en Silesia cuando esta parte de Europa era Alemania (ahora es Polonia), cuarta hija de un acomodado empresario textil. Cosa extraña en aquella época le dejaron entrar en el estudio del arquitecto Karl Meinhardt en Erfurt donde, entre otras cosas, hacía las fotografías de sus edificios de forma totalmente autodidacta. En paralelo estudiaba dibujo, historia del arte y tipografía en la Kunstegewerbeschule (Escuela de Diseño) de la ciudad. Como Meinhardt era un buen amigo de Walter Gropius, Arndt, que entonces se apellidaba Hantschks, consiguió una beca para estudiar en la Bauhaus de Dessau, y allí que se fue en 1923, con apenas 20 añitos.





El taller de textiles de la Bauhaus


"Yo lo que quería es ser arquitecta...", dijo decenas de veces la alemana. No fue posible y, como muchas de sus colegas, acabó en el único taller considerado apto para las mujeres, el de textiles. Gertrud no se desanimó y durante los tres años que estudió en él se convirtió en una de sus mejores alumnas, especialista en maravillosas alfombras claramente influidas por la obra de Paul Klee, o Klee en la de ella, quién sabe. De hecho el director Walter Gropius tenía colgada una de sus piezas en la pared principal de su oficina en la Escuela. Ya en esa época a nuestra protagonista lo que le gustaba era la fotografía y gracias a la influencia de László Moholy-Nagy aprendió mucho. El caso es que cuando se licenció, no volvió a coser ni a tejer nunca más. Mucho no le gustaría.



Sus autorretratos con máscara


En 1927 se casó con un compañero bauhasiano, Alfred Arndt, al que en cambio sí dejaron ser arquitecto. Juntos se mudaron a la ciudad alemana de Probstzella pero en el 29, cuando a él le propusieron ser el jefe de construcción del taller de metal y carpintería de la Bauhaus de Weimar, volvieron. Se instalaron en la zona de los profesores y Gertrud, que no quiso seguir estudiando, se aburría y, frustrada por las pocas aptitudes de sus amigos para posar como modelos fotográficos ("era muy difícil convencerles"), se dedicó a retratarse a sí misma. Hizo 43 de sus maskenportraits, aunque también inmortalizó a sus amigas Otti Berger o Guta Stölzl. Para hacer estos selfies en blanco y negro, Arndt se disfrazaba con sombreros, ropajes antiguos, lazos y abundante maquillaje tan expresionista como todo su trabajo. Utilizaba una escoba, un cordel atado a una persiana y una piedra para estas composiciones cuidadísimas y teatrales que no fueron descubiertas hasta que una exposición en los años 70 la sacó del olvido.



Un final anónimo

Cuando nació su hija Alexandra y más tarde su hijo Hugo, Gertrud abandonó por desgracia la fotografía. Con el cierre de la Escuela, además, el matrimonio volvió a Probstzella, donde, al parecer, Alfred se unió al Partido Nazi para seguir trabajando, no se sabe si por miedo, porque le presionaron o por convicción. El caso es que fue su jefe de propaganda en la ciudad y construyó varios edificios para el Gobierno de Hitler antes de la guerra. Tras la contienda, a la que sobrevivieron, la familia se mudó de la Alemania del Este al otro lado del telón de acero, a Darmstadt, donde Gertrud murió a los 97 años, con su figura solo parcialmente reivindicada.


Fotógrafas  Olvidadas,  forma parte de un trabajo de  investigación  que vengo realizando hace tiempo, gracias a todos!!! muchos cariños!!!



Laura Jakulis Fundadora de :

   Atrapados por la Imagen.




miércoles, 4 de septiembre de 2024

Fotógrafas Olvidadas: Cristina García Rodero

 Cristina García Rodero



"Fotógrafas olvidadas es un reconocimiento, un homenaje, a las artistas  olvidadas de nuestra historia. Mujeres profesionales de la fotografía que pasaron al olvido, invisibilizadas por la desigualdad. Este segmento, pretende recuperar la memoria y obras de grandes fotógrafas de la historia, ponerlas bajo el foco y otorgarles el lugar que se merecen y que  les ha sido arrebatado."




Cristina García Rodero: Reportera con Alma


 Nació en Puertollano en 1949. Licenciada en Bellas Artes, se adentró en el mundo de la fotografía con 20 años y aprendió todo lo que sabe de manera autodidacta.




Cristina García Rodero es una de las fotógrafas españolas más conocidas, creadora de un estilo fotográfico personal y emotivo. En la década de los 70 una beca hizo realidad su proyecto de fotografiar las fiestas y tradiciones, tanto religiosas como paganas, de una España en plena transición, que dio como fruto la colección España Oculta, un auténtico retrato social y antropológico de la España de 1974 a 1989.





Mujer de imágenes fuertes y personalidad sensible, profesional de un fotoperiodismo con alma que le ha hecho valedora de numerosos premios, incluido el Premio Nacional de Fotografía en 1996 en España y más recientemente, Photo España 2017, y reconocimientos, entre ellos, ser la primera y (de momento) única persona de nacionalidad española integrante de la Agencia Magnum (2009).  Cuatro años después, fue nombrada académica de Bellas Artes.

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sábado, 15 de junio de 2024

Atrapados por la Imagen presenta: "Fotógrafas olvidadas - Kati Horna"


" Fotógrafas olvidadas es un reconocimiento, un homenaje, a las artistas olvidadas de nuestra historia. Mujeres profesionales de la fotografía que pasaron al olvido, invisibilizadas por la desigualdad. Este segmento,  pretende recuperar la memoria y obras de grandes fotógrafas de la historia, ponerlas bajo el foco y otorgarles el lugar que se merecen y que  les ha sido arrebatado."


Kati Horna, de foto-reportera a fotógrafa surrealista

 

Kati Horna: Remedios Varo con Sombrero mascaras.


Kati Horna, nació en Budapest, 1912, en el seno de una familia acomodada de origen judío. Desde joven, la madre de Kati Horna tuvo claro su legado: Realizar estudios que le permitieran tener una profesión y valerse por sí misma. La fotografía llamó su atención y Berlín fue su destino.

Empujada por la invasión nazi que sufría la vieja Europa, viajó a París donde conoció a Robert Capa.


Los bohemios cafés de la capital francesa, y sus nuevos colegas de profesión y creación, le invitaron a adentrarse en el surrealismo




La Guerra Civil Española

 



Con el estallido de la güera civil española, Kati Horna tomó su cámara Rolleiflex y sus principios anarquistas y viajó al país a retratar los colectivos anarquistas, principalmente de la zona del Mediterráneo. Sus fotografías servirían de propaganda a la causa anarquista más allá de las fronteras españolas.

 



En esa época, la fotógrafa húngara Kati Horna, coincidió en España no solo con su compañero Robert Capa si no con otras grandes foto-reporteras de la historia,  Gerda Taro  y Tina Modotti.


Kati Horna tenía su particular forma de inmortalizar la guerra: desde el bando de los indefensos.

 



Fotografiaba mujeres, niños y ancianos. Aquellas personas que sufrían la guerra alejadas de las trincheras, que combatían a su manera y sobrevivían a las penurias y las injusticias de una guerra que, como todas las guerras, deja al pueblo hambriento, dividido y descorazonado.

 

                                                                                               Autorretrato

Todo su trabajo había desaparecido hasta que...

“Una historiadora española localiza en Ámsterdam el archivo desaparecido de la fotógrafa húngara, en cajas de madera de la CNT cerradas desde 1939 con más de 500 negativos de la contienda”. Según datos de "El País"

Más de 500 negativos redescubiertos en una caja olvidada, al más puro estilo  de lo ocurrido con Vivian Maier.



miércoles, 20 de marzo de 2024

MIRADAS FOTOGRÁFICAS PRESENTA: Marie Šechtlová - Fotográfas Olvidadas.

 Marie Šechtlová (1928-2008)

RESCATANDO LA HISTORÍA



"Fotógrafas olvidadas es un reconocimiento, un homenaje, a las artistas  olvidadas de nuestra historia. Mujeres profesionales de la fotografía que pasaron al olvido, invisibilizadas por la desigualdad. Este segmento, pretende recuperar la memoria y obras de grandes fotógrafas de la historia, ponerlas bajo el foco y otorgarles el lugar que se merecen y que  les ha sido arrebatado."


Marie Kokešová fue una fotógrafa checa, una de las defensoras del estilo de "poesía cotidiana". Marie nació el 25 de marzo de 1928, en Chomutov, hija de Jan Kokeš y su esposa Františka. 

La familia Kokeš en 1938 se mudo a Tábor y Marie se matriculó en la preparatoria Tábor. En 1948 se caso con el fotografo Josef Šechtl, de quien tomo el apellido. 




Completo en 1950 el aprendizaje en fotografía, en el estudio fotográfico de Šechtl y Voseček en Tábor. Después de su matrimonio con Josef Šechtl, ayudó a desarrollar el estudio fotográfico de la familia Šechtl & Voseček hasta 1953, cuando fue nacionalizado por el gobierno comunista.

 A fines de la década de 1950, se convirtió en fotógrafa de arte, y en la década de 1960, fue una de las fotógrafas más exitosas de "la poesía de lo cotidiano". Junto con su esposo, publicó varios libros y produjo muchas exposiciones, y también fue pionera en el uso de impresiones fotográficas a gran escala para la decoración de interiores. 



En 1961, fue nominada para ser miembro de la Unión de Artistas Checoslovacos. Viajo en 1963 a Moscú, Leningrado y Kiev con un grupo de artistas profesionales checos y en 1964 a Estonia, Lituania, Letonia y Estados Unidos. Fue admitida en 1965 en la Unión de Artistas Checoslovacos. 



En 1967, las manos de Marie Šechtlová se quemaron severamente por rayos X en un accidente médico. Murió en Praga el 5 de julio de 2008.







Comparto un video con algunas de sus obras, el arte sigue vigente, mientras haya alguien que lo ¡¡recuerde!!



"MIRADAS FOTOGRÁFICAS" 
IDEA ORIGINAL:  Laura Jakulis
Fundadora de Atrapados por la Imagen
 

© ATRAPADOS POR LA IMAGEN

RL-2022-18030193-APN-DNDA#MJ