Cuentos y Relatos Presenta a...
JORGELINA PRESTA
"Artista de Atrapados por la Imagen"
en. . . .
"La cuarta visita"
- Relato inédito basado en hechos reales -
"La cuarta visita"
JORGELINA PRESTA
"Un enfermo es un ser humano de carne y hueso que sufre, ama y sueña".
Miguel de
Unamuno.
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Le pidió que
tomara asiento, que se pusiera cómoda, y con voz cálida le preguntó, en qué podía ayudarla.
Francisca le
explicó que hacía varios meses que no se
sentía bien, no dormía por las noches, notaba sus piernas pesadas
y doloridas, de a ratos se mareaba y tenía algunos olvidos.
Samuel la
escuchaba atentamente y ocasionalmente interrumpía para hacer preguntas pero sin dejar de mirarla y
escucharla detenidamente.
Le preguntó
su edad, y con voz temblorosa le
respondió: “47 años pero me siento de
muchísimos más”.
Francisca le
comentó que vivía con sus dos hijas de
13 y 15 años y que era el único sostén de la familia. Que limpiaba dos casas, pero en el último tiempo
había tenido que agregar dos casas más porque no llegaba a pagar el alquiler ni la comida. Le preocupaba estar enferma y no poder
trabajar. Su voz entrecortada repetía en su discurso: “Tengo miedo de tener
algo Dr. y no poder mantener a mis hijas”
Samuel tomó sus manos , y le dijo: “te voy a revisar”, le hizo un
examen exhaustivo, la auscultó, le controló la presión , evaluó
su marcha y examinó sus piernas y
brazos. Revisó los estudios que traía en la bolsa: radiografías, análisis, resonancias…entre
otros.
Luego de examinarla
y ver los estudios que traía, le tomó nuevamente las manos y mirándola le dijo: “Francisca ¡estás
muy bien”!
No anotó
nada en la historia clínica, lo haría luego. Prefirió prestar atención a sus
gestos, a su mirada, a su biografía..
Francisca
refería preocupación ya que anteriormente había visitado a tres médicos más, el último
hacía aproximadamente un mes. Le comentó
a Samuel que no había podido
explicarles bien lo que le pasaba porque ellos escribían en la
computadora, miraban el monitor y solicitaban estudios de todo tipo, y le
pedían que volviese cuando tuviera todo hecho.
Francisca
cumplió, volvió al último profesional
que había ido. y luego de ver los estudios solicitados, le dijo: “Señora, esto
está bien, vamos a repetir todo en dos
meses, y me vuelve a ver”
Pasaron las
semanas y Francisca siguió igual por lo
que decidió consultar a Samuel, el médico que había visto a sus padres
durante años.
Luego de la
consulta con Samuel, el cuadro de Francisca revirtió completamente. Y actualmente lo
sigue visitando semestralmente para controles.
¿Casualidad? ¿Evolución natural de una enfermedad que se autolimitó? ¿Serendipidad? o ¿simplemente el toque humano?
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Todos los Derechos de Autor y Propiedad Intelectual, pertenecen a:
Editora Literaria: Isabel Santoro
Marzo 2026

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Excelente testimonio de la clínica, que tiene en cuenta la transferencia en el lazo médico-paciente. Lamentablemente la formación universitaria excepcionalmente hace lugar a este tema tan relevante que las empresas de salud y cierto cientificismo positivista rechazan.
ResponderBorrarHola Mario!!! Gracias por tu comentario tan pertinente!!!!! Sí la relación médico paciente se está desgastando, ya casi no existe. Las pantallas y la tecnología , muy importantes también ,han avanzando tanto que anulan la mirada,la escucha atenta al paciente,la evaluación de su biografía y hasta el examen físico.Por temas por todos conocidos, la consulta clínica se ha transformado en un automático pedido de estudio y en muchos casos dura no más de 10 minutos. Todo esto va en detrimento de los éxitos de los tratamientos por más tecnología que tengamos! Gracias! Un abrazo!
ResponderBorrarExcelente Dra, la tecnología ayuda si y mucho en estos tiempos, pero el calor humano siempre es parte de la terapia que no se va a poder reemplazar jamás!!! Abrazo grande!!!
ResponderBorrarMuchísimas gracias Ema,por tu comentario! Muy real lo que escribís!!!! Un abrazo!
ResponderBorrarLa respuesta es "el toque humano", sin lugar a dudas. En casos como este es fundamental. Estupenda crónica, Jorgelina!
ResponderBorrar"...el médico que había visto a sus padres..., el que la tomó de la mano..."
ResponderBorrarCuando un profesional antepone al.protocolo, la comprensión y la calidez, el alivio y la confianza pueden ser una forma de sanación.
Hermoso relato Jorgelina, tan necesario en tiempos dónde la medicación, a veces
excesiva, se supone que es la solución.
Muchísimas gracias Pietro y Martita por su hermosas palabras!!!
ResponderBorrarMuy bueno, Jorgelina. El poder de la transferencia. Del amor entre médico paciente digamos. Es increíble pero así funciona. Una sincera escucha y atenta mirada pueden solucionar muchas cosas. Felicitaciones! Un gran abrazo. Sebastián Rogelio Ocampo
ResponderBorrarMuchísimas gracias querido Sebas!!!! Sé que lo sabés y lo hacés en tu práctica diaria!! Un abrazo!
ResponderBorrarLo primero que dice Michel Foucault en el prólogo de "El nacimiento de la clínica" es esto: Este libro trata del espacio, del lenguaje y de la muerte; trata de la mirada.
ResponderBorrarEn el espacio cabe toda la historia de vida y de muerte y toda la historia del padecimiento (muy a menudo, por no decir siempre, las maneras de enfermar y padecer se relacionan con las maneras de vivir). El lenguaje es lo que le da carnadura al relato y solo lo hace el lenguaje humano (no los modelos extendidos de lenguaje de la inteligencia artificial que nos quieren vender que lo reemplazan). Y finalmente la mirada: Eso es lo que caracteriza a la clínica. No es que el clínico sepa más o menos que cualquier otro especialista. Es que su mirada es distinta.
Esa complejidad de lo humano es lo que refleja cálidamente este relato de Jorgelina. Un relato emocionante que como el libro de Foucault trata de la mirada.
“La cuarta visita” es un cuento sensible y profundamente humano. Con una prosa clara y serena, Jorgelina pone el foco en algo esencial: la escucha como parte del acto de curar. Francisca no solo llega con síntomas, llega con una historia, con miedos y con una vida que pesa, y Samuel sabe ver todo eso. ¡Querida Jorgelina, no solo es un placer leerte, sino que tambien es necesario! Gracias amiga!
ResponderBorrarMuchísimas gracias Alcides por tu comentario que suma muchísimo!!! Un honor que me hayas leído!!Un abrazo!
ResponderBorrarGracias Lauri por tus palabras,por tu excelente edición y fotografía junto con ISA Santoro! Es hermoso ser parte de Atrapados! Muy enriquecedor para todos! Un beso grande grande
ResponderBorrarVuelvo a recordar lo que menciona dr Alcides Greca en su comentario acerca de la inteligencia artificial ,que nunca nos reemplazará. También Emanuel lo comentaba.La mirada, el poder del examen físico y de la escucha atenta son irremplazables!
ResponderBorrarTodo un tema el tema de tu cuento Jorgelina! Francisca, azarosamente o no, ya que ese médico había atendido a sus padres, dió con un médico humanista, muy raro en estos tiempos tecnológicos, algoritmicos y de I A que la que ya está reemplazando tantos seres humanos. Ese contacto humano basto para seguir viviendo más allá de los dolores de la vida!
ResponderBorrarJor, que relato íntimo y dulce. Qué médico Samuel, saber escuchar, auscultar, mirar, tocar a alguien, ya es sanador. Entre mis creencias la que está por sobre todas, es que lo que nos enferma son: los miedos, la bronca no expresada, los abusos no declarados, las palabras que tragamos..... Y el cuerpo empieza a resentirse y a enfermar. Y para eso, no hay nada mejor que alguien nos considere, nos note. Dejar de ser nadie. Gracias bella, me encantó
ResponderBorrarSusi, es así, tus creencias son acertadas! Lo que nos enferma es todo lo que mencionas!
ResponderBorrarY dentro del arsenal terapéutico que tiene un médico además de los fármacos y lo que sabe de ciencia, está la medicina narrativa. Y una de las cosas que tiene en cuenta la medicina narrativa lo que vos escribís el RECONOCER al paciente como persona! Muy buena tu interpretación! Gracias Susi querida!
Muchísimas gracias Ruth por leer mi relato. Un regalo tus palabras! Gracias
ResponderBorrarCuando escriban presentense porque salen algunos comentarios : anónimos! Creo que el anterior al de Susy es de Raquel entonces?! Gracias Raquel! Un abrazo!
ResponderBorrarMuy lindo relato y haciendo ver que importante es el escuchar .mirando a la otra persona a los ojos . Bss claudio
ResponderBorrarMuchísimas gracias Clau por tu comentario!!! Un abrazo!
ResponderBorrarJorgelina, me gustó mucho la historia de Francisca. Su preocupación y todo lo que carga están muy bien transmitidos. La diferencia entre los médicos que no la miran y Samuel, que realmente la escucha, pone en primer plano algo esencial: la importancia de sentirse atendida y reconocida como persona. El final, con esas preguntas abiertas, refuerza esa idea y nos deja una reflexión.
ResponderBorrar¡Felicitaciones! Muchas gracias por traerlo a Atrapados. Abrazo grande.