ATRAPADOS POR LA IMAGEN
Cuentos y Relatos Presenta a:
JORGELINA PRESTA
"Artista de Atrapados por la Imagen"
En...
Relato Inédito para Atrapados por la Imagen
"EL SUEÑO DE ALMA Y LA MISIÓN DE TOMÁS"
Jorgelina Presta
-¿Qué va a ser de esta criatura cuando envejezcamos Martín?-
-No sé María, no te angusties. Más de lo que hacemos es imposible-
María y
Martín hablaban de su hijo de 10 años,
Tomás, un niño de mirada triste, algunos rasgos autistas y secuela de parálisis
cerebral. La indicación de los múltiples
especialistas a los que habían visitado era la internación, durante el día,
en alguna clínica de neurorehabilitación, cosa que era prácticamente imposible
por el alto costo de las mismas.
María era docente,
trabajaba durante la mañana en la misma
escuela donde asistía Tomás. Martín era empleado de una fábrica metalúrgica.
Una tarde,
hablando con Luis, el nuevo médico de la fábrica, surge en la conversación el
tema de su hijo. Martín le comentaba que no notaba mejoría franca, a pesar de los diversos tratamientos que se
le implementaban: la dificultad para
caminar había mejorado un poco, pero persistía la debilidad en la mano
izquierda y era casi nula la comunicación que tenía con la gente que lo rodeaba.
Luis le aconsejó que llevara al niño a ver a Alma, una médica que, según él, tenía mucha experiencia en el tema y atendía en un pueblo cerca de la ciudad.
Alma era una
mujer de
aproximadamente 70 años, de baja estatura, cabello canoso, ondulado,
grandes ojos pardos, viuda, sin
hijos y poseedora de una sabiduría y
energía inefables .Había compartido con
su esposo, durante toda la vida una pasión enorme por los
caballos, a los cuales le adjudicaban una extraordinaria capacidad sanadora.
Cuando Juan,
su esposo, murió le encargó con ahínco el cuidado de los
siete caballos que poseían, tres árabes y cuatro criollos. Habían vivido
en una casa pequeña, con el consultorio
al lado; y un gran terreno atrás, donde
estaban las caballerizas.
Con la
pérdida de Juan, Alma entró en una
profunda depresión y decidió trasladarse con sus caballos a un pueblo lindero a
Rosario. Allí estaba en paz, en una cabañita rodeada de árboles, pájaros y los establos que ella misma había armado.
María y Martín decidieron llevar a Tomás a una
consulta con ella. Cuando llegaron al lugar, una tarde de primavera, se
estremecieron ante tan grandiosa belleza
.Alma estaba leyendo bajo un ombú, al
lado de la cabaña.
-Hola, ¿cómo están?, me comentó Luis que vendrían. Vos sos Tomás, ¿no?- dijo Alma dirigiéndose al niño, logrando cambiar un poquito el brillo de sus ojitos.
-Sí, venimos a una consulta-, respondió María.
-Bueno, no hay problema, vengan acompáñenme, primero quiero mostrarles el predio- Martín y María se miraron extrañados.
-¡Qué increíble es todo esto!-exclamó María.
Acostumbrado
a las lúgubres salas de espera de los médicos que lo atendían, Tomás se asombró, comenzó a mirar hacia todos lados,
y dijo:-mamá; ¿Me puedo quedar?-
-No, la doctora te va a revisar y nos dirá cuando volvemos-
-¡Miren! –exclamó Alma, apuntando con el dedo a los boxes: -ellos son Nano, Tobi, Garufa, Relincho , Manuel y Beto . Y por acá…. Samanta-, una hermosa yegua alazana. –Tengo que tenerla más separada porque los locos se pelean por ella.-
-¡Qué lindoooos!-, exclamó Tomás.
-Mirá,-dijo Alma,-éste va a ser el tuyo-, señalando al Tobi, un tobiano de aproximadamente un metro setenta de alzada, grandes ancas, brillante pelaje y nobles ojos sarcos.
A Tomás se le
iluminó la mirada y esbozó una sonrisa.
Luego de
interrogar a los padres y revisar a Tomás, Alma culminó diciendo:-el
viernes a las cuatro de la tarde estaremos esperándote, vas a venir tres veces por semana, ¡¡¡te vas a divertir
mucho!!!-
María preguntó:-¿Cuáles son sus honorarios Doctora?-
-Después hablamos, no pienses en eso ahora-
Llegó el día esperado:
el viernes. Ese día, ya desde las tres de la tarde estaban Alma
con el Tobi al lado, esperando a
Tomás.
Apenas llegó el niño con
su papá, Alma dijo:-Bueno Tomás, trabajaremos durante dos horas, y luego tu papi podrá venir a
buscarte-
Dentro de la
cabaña había una bolsa grande llena de
pan y zanahorias, cepillos, rasquetas, trapos, y obviamente: las monturas, los
frenos y los bozales.
La sesión
comenzó con caricias y luego la limpieza del pelaje con la rasqueta, y el cepillado de las crines y de la larga cola, para posteriormente sacarle las
lagañas de los ojos con un trapo limpio. Y al final... el mejor momento, darle
de comer en la boca pedacitos de pan y zanahorias.
La mirada de Tomás cambió, y observaba
con alegría, los ojos agradecidos del
Tobi.
Pasaban las semanas y parecía otra persona, se relacionaba más con sus compañeros y hablaba mucho con sus padres de las experiencias vividas con Alma y el tobiano. Entre el caballo y el niño se había establecido un vínculo muy especial. Se entendían. El tobi obedecía a todas sus órdenes y lo seguía para todos lados. Alma se sentía plena.
Un miércoles, estando Martín y María en el predio, Tomás le dice a Alma:
-¡Quiero subir en el tobiano!-
Los padres
quedaron atónitos con la reacción de su hijo.
-Bueno el viernes subirás, te lo prometo-, contestó Alma.
Llegó el viernes,
y el Tobi ya estaba ensillado desde temprano.
Tomás venía
con María en el colectivo comentándole que hoy montaría al Tobi, era un gran
desafío para él.
Cuando arribaron,
la médica gritó: -¡¡Te estamos esperando Tomás!!-
Corriendo, y
sin esperar explicación alguna por parte de Alma, el niño subió por una rampa,
especialmente diseñada, y trepó al caballo. Agarró con dificultad, pero con
confianza las riendas, y lo sacó al tranco, luego al trote y después al galope.
-No lo puedo creer, ¡¡¡vuela!!!-, gritó su madre.
-¡Viste como mejoró tu hijo!-, agregó Alma. María rió de felicidad!
Con el paso
de los años, Tomás se convirtió en la mano derecha de Alma. Entre los dos armaron un Centro
de terapia con equinos y lograron la recuperación de
muchos niños y adultos.
Luego de 15 años,
Alma, enfermó gravemente. El joven tenía
ya 25 años.
Una fría
tarde de julio, desde la cama, la mujer llamó a Tomás, quien corrió rápidamente
a verla. La encontró con los ojos cerrados y
entre las manos, la foto de Juan. En ese instante, Tomás lloró y la abrazó. Ella abrió los ojos por última vez, y le dijo: -Niño, me
llama Juan, te encargo los caballos. Me voy tranquila, he cumplido mi sueño y
vos estás cumpliendo tu misión.
Todos los Derechos de Autor y Propiedad Intelectual, pertenecen a:
Editora Literaria: Isabel Santoro
OCTUBRE 2026

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional







Jorgelina, “El sueño de Alma y la misión de Tomás” es una historia sumamente tierna y conmovedora, porque habla de encuentros que cambian una vida.
ResponderBorrarAlma no solo le abrió a Tomás las puertas de un lugar lleno de caballos; le abrió una puerta hacia el mundo, hacia la confianza y hacia sí mismo. Y Tomás, sin saberlo, también llegó para salvar algo en Alma: ese sueño que había quedado detenido después de la muerte de Juan.
Entre Tomás, Alma y los caballos nació un vínculo hecho de amor, paciencia y esperanza que, con el paso de los años, se convirtió en una misión.
El final es especialmente emotivo porque cierra un círculo: Alma parte en paz, sabiendo que su sueño continúa en Tomás. Y él recibe, junto con los caballos, mucho más que una responsabilidad: recibe el legado de una mujer que creyó que sanar también podía ser una forma de amar.
Una historia real, tierna y luminosa, que deja esa sensación de que algunas personas llegan a nuestra vida para mostrarnos un camino… y, cuando se van, nos dejan la misión de continuarlo.
Felicitaciones, Jorgelina, es una historia bellísima. Muchas gracias por traerla a Atrapados. Realmente, me emocionó muchísimo.
Me identifico plenamente con el comentario de Isa, es una historia donde la ternura, el amor y los logros superan con largueza a las penurias, las pérdidas y las tristezas gracias al enorme poder sanador de la equinoterapia
ResponderBorrarMuchísimas gracias ISA por tu hermosa devolución, realmente tus palabras son exactamente lo que quise trasmitir en este cuento. Gracias por leerlo.Un abrazo grande!
ResponderBorrarMuchísimas gracias Emilio por tomarte el tiempo de leer mi cuento. Y gracias por tu comentario. Te dejo un abrazo .
ResponderBorrarUna hermosa historia de amor y resiliencia. Qué importantes son los animales para los seres humanos! Qué bueno es que puedas hacernos saber de la equinoterapia. Muy bueno. Sebastián Ocampo.
ResponderBorrarMuchísimas gracias por tu devolución Sebas! Sí los caballos son animales con una a nobleza y una capacidad sanadora inefables!! Mi opinión puede estar sesgada o ser subjetiva ,pero es realmente así! Un abrazo.
ResponderBorrarHermoso relato!!!
ResponderBorrarGraciassssss Hansel! Un abrazo
ResponderBorrarRelato que atraviesa por la intensidad del sentir de esos padres, por la honestidad de un médico que no duda correrse del dogma y recomienda a otra profesional, Alma, que entiende que la medicina tradicional,
ResponderBorrary académica puede complementarse con prácticas que generan resultados asombrosos.
Gracias Jorgelina por contarnos ésta historia donde la ternura se entrelaza con formas y prácticas que permiten arribar a un final hermoso.
Nuevamente mil gracias.
Muchísimas gracias por tu devolución Martita!!!! Es como decís la medicina tradicional, puede complementarse muchas veces con otras disciplinas que suman muchísimo al bienestar y sanación de los pacientes. Como en el caso de Tomás y otros tantos niños , adultos y adolescentes! Un abrazo grande
ResponderBorrarMe acordé de esta frase de Gabo en " El amor y otros demonios" que decía: " No hay medicina que cure,lo que no cura la felicidad"
ResponderBorrarY Tomás estaba feliz!!!
Jorgelina querida, me emocionó mucho este cuento. La historia de Alma y Tomás tiene una ternura especial, de esas que llegan directo al corazón y dejan huella. Me quedo con ese hermoso encuentro entre dos almas que, sin saberlo, se necesitaban. 💙 ¡Gracias por publicarlo en Atrapados, es un placer leerte! y.... ¡Vamos por más!
ResponderBorrarMuchísimas gracias Lauri por tus palabras siempre cálidas! Es un honor para mí poder publicar en esta editorial de lujo!!! Gracias a vos , a Isa y al equipo por tanto! Un abrazo grande.
ResponderBorrarJor, hermoso y muy amoroso relato , un Cuento muy real ya que mucha gente rehabilita con animales ya que el Amor y la confianza que generan se forman hermosos vínculos, Claudio iodca
ResponderBorrarMuchísimas gracias por tu devolución Claudio! Te dejo un abrazo!
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