Fotografías de autor

Atrapados por la Imagen es un espacio donde las historias encuentran su forma, ya sea en palabras, en fotos o en la mezcla mágica de ambas. Somos una página editorial que apuesta por la sensibilidad, la mirada personal y el disfrute de contar. ¡Bienvenidos!

jueves, 8 de agosto de 2019

Temperatura color


El Balance de Blancos y la Temperatura de Color



El buen uso de la temperatura de los colores y la buena aplicación de la herramienta de balance de blancos es importante si de sacar fotos con colores correctos se trata.
El balance de blancos y la temperatura de color son dos conceptos estrechamente relacionados. Por eso, antes de ver los diferentes modos de balance de blancos que podemos encontrar en nuestra cámara, es importante comprender el concepto de temperatura de color, para entender su funcionamiento.




¿Qué es la temperatura de color en fotografía y como se usa?



la temperatura de color, es un aspecto importante, ésta es el poder de ciertos colores sobre los demás. Lo que resulta en la alteración del tono blanco hacia el rojo o azul. Tanto la luz natural, como artificial tiende a variar hacia los tonos rojizos (amarillo y naranja) como hacia los azules (blanco). Esto genera que los tonos blancos en nuestras fotografías no sean del todo puros, sino que tiendan hacia los colores rojos o azules.

Debemos saber que la temperatura de color se mide en Kelvin (K) y establece el color blanco puro en 5.500K, que se refiere a la luz que encontramos al mediodía. La luz con menor temperatura variará a tonos rojizos, mientras que la luz con temperatura más alta virará a tonos más azulados. Podemos ver cómo varía el color de la luz con esta sencilla tabla. Además, encontrarás diferentes ejemplos para que conozcas cuántos Kelvin aproximados tiene la luz de varios ambientes estándar.






Balance de blancos personalizado ¿cómo influye en la temperatura de color?



Una vez comprendido qué es la temperatura de color y cómo es que se mide, hablemos de cómo usar el balance de blancos.
El balance de blancos se ve afectado por la cantidad de luminosidad que haya al momento de capturar una foto. Por ejemplo, si tomamos una foto con iluminación de un fluorescente, ésta tendrá 
tonos más azulados.


Existen algunas cámaras con balance de blancos personalizados, como automático, nublado y otros más. Por otro lado, las cámaras digitales miden los espectros de luminosidad a través de los colores rojo, verde y azul (el ya conocido RGB), ya que así es como se refleja en el sensor. Por eso imagina que estás tomando una fotografía con una bombilla normal como fuente de luz. Ésta saldrá con un tono anaranjado, ya que el sensor no está captando el total de los espectros.



En el mundo fotográfico existen muchas fuentes de luz y basta con que una sea captada por el sensor para obtener una foto con colores que no se ajusten a la realidad. Si bien es cierto que el ojo humano se puede adaptar a los cambios de color, el dispositivo fotográfico necesita que se la configure de manera manual. De esta manera, podrás lograr colores más fieles.



Balance de Blancos: ¿Automático, Semiautomático o Manual?




Todas las cámaras digitales te van a permitir indicar por diferentes vías qué luz hay en el ambiente en el que te encuentras, para ajustar así el balance de blancos y equilibrar los colores de la toma. Podemos encontrar 4 modos de balance de blancos distintos:

1- Modo automático: El modo automático puede funcionar correctamente en ciertas situaciones con luz bastante neutra, pero no será preciso cuando tengamos una iluminación diferente, que vire a algún tono más azulado o rojizo. Por eso es el modo menos recomendable de todos, ya que no nos ofrecerá buenos resultados en la mayoría de las ocasiones.

2- Modos semiautomáticos o Presets: En todas las cámaras vamos a encontrar también los modos semiautomáticos o presets. Estos modos configurarán el balance de blancos para ciertos ambientes específicos estándar. Así pues, nosotros le indicaremos a la cámara en cuál nos encontramos, y ella compensará la luz en base a ese preset. Cada cámara te ofrecerá unos balances diferentes, pero normalmente podemos encontrar tungsteno, fluorescente, sol, sombra, nublado, flash... 




3- Personalizado: Muchas cámaras nos van a ofrecer la opción de indicarles manualmente qué luz que hay en el ambiente, con el balance personalizado. Para ello, deberemos hacer una foto sobre una superficie blanca o de color gris neutro que se encuentre en el lugar, como una pared, un folio o algún mueble. Además, también existen las llamadas "carta de grises", con las que contaremos en cualquier momento de una superficie blanca, gris neutro y negro. Después de realizar la foto a esta superficie, la cámara establecerá ese color como blanco o gris puro, y ajustará el resto de colores de la toma en base a ese tono.

4- En Kelvin: Algunas cámaras también te ofrecerán otra opción manual, que consiste en indicarles qué Kelvin hay en el ambiente, para compensar esa iluminación y ajustar todos los tonos de la toma. Es por esto que la escala de Kelvin "funcionará al revés" que la escala que hemos visto. Es decir, la cámara no va a disparar a ese número Kelvin, sino que intentará equilibrar los colores que habría en un ambiente con esa temperatura de color. Por eso, este modo nos servirá para "engañar" a la cámara" si queremos conseguir balances que no sean neutros.

Les comparto este video, con más detalles que ayudan a comprender mejor el concepto.

Espero sea de gran ayuda!!
Laura Jakulis




2 comentarios:

  1. Excelente artículo Laura, un material muy práctico y completo!! Muchas gracias amiga por tu valioso aporte!!

    ResponderBorrar
  2. Laura, precioso artículo que está perfectamente ilustrado , con explicaciones sencillas y didácticas. Gracias por tu trabajo amiga!!!

    ResponderBorrar

deja tu comentario gracias!