LA PIEDRA MOVEDIZA DE TANDIL
Hace prácticamente 114 años, en horas de la tarde del día 29 de febrero de 1912, ocurrió la caída de la mítica “Piedra Movediza” de Tandil. Un episodio catastrófico en los anales del Patrimonio Natural argentino y de su imperdonable falta de protección.
Desde aquel día se ha especulado con respecto a la causa posible de su caída. Hoy en Domingos de Curiosidades voy a contarte la historia con respecto a lo sucedido y algunas curiosidades que, tal vez, no sabías.
LA HSTORIA
La piedra movediza original de Tandil, una mole de granito que pesaba cerca de 385 toneladas, medía once metros de largo y cinco de alto, que extrañamente se mantenía en delicado equilibrio al borde del cerro y se mecía casi imperceptiblemente, estaba ubicada en el Cerro La Movediza, bautizado así por la famosa piedra, a cinco kilómetros del centro de la ciudad. Su mera existencia era un misterio entre los tandilenses, y era uno de los puntos turísticos principales de la localidad en el siglo XIX, visitado por personas de todo el mundo.
Como estaba en la cima del cerro, había que subir un trayecto a pie, lo que hacía la experiencia aún más emocionante. Al llegar al final, se encontraba una piedra gris enorme que oscilaba en la punta del cerro, casi a punto de caerse.
Fotos de la época muestran a diferentes personajes mundiales, locales y turistas, subidos al gran bloque, burlándose de su impecable equilibrio. Y era tal la fascinación que despertaba, que aunque en esos años el turismo prácticamente no existía como lo concebimos actualmente, todo aquel que pasaba por la zona no dejaba de sacarle una foto o incluso pintaba o grababa a mano en algunas de sus caras.
Según cálculos de la época, se cree que llegaba a oscilar hasta sesenta veces por minuto. Su extraña forma se debe a los distintos cambios y fenómenos climáticos, como la lluvia y el viento, que la erosionaron a través de millones de años. Con el tiempo, se fue moldeando y redondeando, lo cual también provocó pequeñas fragmentaciones y desmembramientos parciales.
Finalmente, el 29 de febrero de 1912, entre las 17 y 18 horas, la roca perdió el equilibrio. El desprendimiento provocó un gran estruendo. Cayó al vacío y se partió en tres pedazos. Sus restos aún pueden verse allí, inmutables, en la base del cerro. Se intentó volver a juntarla y colocarla de nuevo en su lugar, pero todos los intentos fueron en vano.
Gran parte de la población se cuestionó por qué el emblema de la ciudad, no contaba con la protección suficiente para evitar lo que finalmente sucedió aquel febrero de año bisiesto de 1912.
Aún hoy, no hay pruebas científicas definitivas que demuestren por qué sucedió la caída. Algunos afirman que el impacto de un rayo la empujó, pero ese día no hubo tormentas. Se fantaseó también con algún sabotaje provocado por empresarios mineros, molestos por la circulación de turistas en esa zona de canteras, u obreros huelguistas y otras serie de cosas incomprobables. Finalmente se aceptó como la explicación más lógica, la que proporcionó el Dr. Santiago Roth casi un mes después del desastre: la piedra había caído debido al desgaste operado en su pequeño punto de apoyo, causado por el paso del tiempo y la consiguiente erosión natural. Tampoco se descarta un cambio en el centro de gravedad que alteró su delicado equilibrio.
De todas maneras, hubo alguien que pudo advertir lo que podía llegar a suceder, el naturalista argentino Eduardo L. Holmberg, quien había visitado la piedra en 1881, 1882, 1883 y finalmente después de su caída, en 1912. Treinta años antes del tremendo suceso, el egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, ya sospechaba que tarde o temprano el gigante de granito se iba a desplomar, pero prefirió mantenerlo en silencio.
Holmberg creía que si una o más personas se determinaban a empujar sostenidamente la piedra, ésta podría derrumbarse. En aquella tarde que, en su visión, según sus palabras: “no podía ser más hermosa”, el profesional descartó una detonación o un movimiento sísmico, sólo atinó a decir: “¡La Piedra Movediza ha muerto, ha sido asesinada!”.
PARQUE LÍTICO PIEDRA MOVEDIZA
Finalmente, el 17 de mayo de 2007, una réplica confeccionada con un entramado metálico y una cubierta de resina sintética, apoyada sobre una placa base de tres metros cuadrados, fuera emplazada en el mismo sitio. El espacio que contiene la piedra y su entorno, se llama Parque Lítico Piedra Movediza. La copia es muy similar al monumento natural caído. El Parque es muy amigable para el turista, ya que se puede acceder a la cumbre del pico mediante escaleras, y desde corta distancia, contemplar la nueva “Movediza” desde un cómodo mirador de madera.
La réplica que se atornilla desde hace dieciocho años en la cima del cerro por obra de la ingeniería, es el resultado de una intensa y rigurosa tarea de diseño, tanto de su estructura como de su aspecto exterior. No hay duda de ello, como no hay dudas de lo emotivo que fue el acto de su izamiento, presenciado por una multitud de vecinos.
A casi 114 años de este terrible suceso, la "Piedra Movediza" sigue siendo recordada como un símbolo perdido de la región, una maravilla natural que, con los conocimientos actuales, nos podría llevar a pensar si realmente lo acaecido fue por la falta de preservación. La realidad es que la respuesta se desvaneció con la piedra, pero la memoria de lo acontecido, en la historia de Tandil, aún sigue resonando.
Si te interesa leer, y te lo aconsejo, porque son maravillosas, las leyendas de los pueblos originarios con respecto a la "Piedra Movediza de Tandil", aquí debajo te dejo el link.
Idea, investigación y edición: Isa Santoro
Administradora de Atrapados por la Imagen

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