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lunes, 19 de enero de 2026

©EDITORIAL ATRAPADOS POR LA IMAGEN, PRESENTA: " La Singer" - de la escritora: PATRICIA BALDA - Provincia de Buenos Aires

 


 ATRAPADOS POR LA IMAGEN


Cuentos y Relatos Presenta a...


PATRICIA BALDA


"Artista de Atrapados por la Imagen"


en...


"La Singer"


Edición: Editorial Atrapados por la Imagen

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Registro de propiedad intelectual


"La editorial de Atrapados por la Imagen, es un espacio accesible para todos, 
fomentando la participación y el intercambio creativo"





Cuento inédito para Atrapados por la Imagen


"La Singer"

PATRICIA BALDA


                                                                                                                                                                          

 "Ellas sueñan con él

Y él con irse muy lejos de su pueblo"                    

 

        Laura nunca terminará de entender por qué, la Lola, le dejó su máquina de coser. Una Singer a pedal pintada con ribetes dorados que huele a tiempo, a hilos, a sol entrando a hurtadillas por la puerta de la cocina. La Lola, la abuela Lola que supo quererla como a una nieta sigue provocando desde la tumba, desde un silencio terrible e indescifrable.

Hace como veinte años que la Singer la espera arrumbada en el garaje de la casa de su madre sumando polvo, olvido y los reproches interminables de ella.

“Tan desconsiderada como su nieto, decime, dale decime para que te dejó esta porquería. Ya sé: para recordarte que el infeliz te tiró como un trapo viejo, para eso”. Hay que reconocer que su madre sabe ser ofensiva e hiriente. Igual no importa, está entrenada para ignorarla, aprendió a fingir demencia y es tan buena como ella lo es en molestarla.

Noviembre vino pesado y húmedo, hace mucho calor, pensó que pasar a verla y tomar unos mates era una buena idea, pero ahora descubre que no, que no es buena, que es horrible. Porque su madre es así, reiterativa y obstinada, se repite una y otra vez. Nunca dejará de hablarle de la Singer y del trapo, del trapo viejo símbolo de abandono y desprecio.

Jorge le advirtió que no era una buena idea, lo hizo con un “hay cosas que nunca cambian Laura, no insistas con lo que no puede ser”. Y ahí está ella escuchando otra vez hablar de la Singer.


-          Por qué no le hice caso a Jorge, murmura agobiada

-          ¿Qué decís de Jorge? ¡Pobre muchacho!

-          Nada, voy a ver la máquina de coser, capaz que me la llevo.

Miente mientras apoya el mate sobre la mesa y sale al patio, el sol aprieta, son las dos de la tarde y no corre una gota de aire. El garaje está cruzando el jardín. A la madreselva parece gustarle el calor, revienta de flores y su perfume dulzón hace que sea imposible ignorarla.

 Antes de abrir la puerta Laura piensa que, si ella fuera el geranio envidiaría a la madreselva. Al entrar no ve nada, sus ojos vienen llenos de luz y les cuesta adaptarse a la penumbra, cómo es de esperar está más fresco que el patio y huele …A que huele se pregunta Laura.

Corre la cortina, reina el orden, cada cosa en su sitio impresionante, nada tirado por ahí. La Singer, en el lugar de siempre, al fondo junto al portón. Camina hacia ella, se acerca y cada paso que da, la aleja un poco más del perfume a madreselva, el calor sofocante, el color rojo fuerte de los geranios. Nada la distrae, nada la acompaña, está claro, el silencio no es compañía. Acaricia la máquina de coser apoyando apenas las yemas de sus dedos y siente como se les pega el polvo. Algo la confunde, tal vez sea un poco de olor a la Lola que flota en el aire.

La Singer tiene un cajoncito ancho y poco profundo en el medio y dos a un costado, éstos sí muy profundos y angostos. Los abre y curiosea, una llave, unos carreteles de hilos de madera sin hilos. Un botón, una cinta rosa y una postal.

“Buon Natale e felice anno nuovo” así dice, es un paisaje nevado en tonos de azul pastel, blanco y ocre, al fondo una iglesia y una montaña, al frente pinos y un camino.

 La da vuelta

                             Abuelita Lola espero que estés muy bien, cuidando tu salud. Yo estoy bien, feliz

                             de poder tenerte tan cerca, en el corazón.

                             Nos vemos pronto te quiere mucho tu nieto del alma. Un beso muy grande

                                                        Horacio 24-3-91


“¿Por qué le mandaría una tarjeta de navidad en marzo?” El mismo tarado de siempre, sonríe, no puede evitarlo.


Acaricia con sus manos la tarjeta viajera. De Italia a Argentina en el 91 cruzando el océano con un beso y mucho amor. Y en el cajón de la Singer de 1991 al 2025 desafiando el olvido.

-          ¿Por qué te fuiste Horacio?

“Hay cosas que nunca cambian Laura, no insistas con lo que no puede ser”, no hay duda Jorge es el rey del sentido común.

Fue bueno que la encontrara, al principio no le gustó tanto, pero como dice su madre “con el andar se acomodan los melones en el carro”. Siempre fue confiable, nunca quiso irse del pueblo a conocer otros mundos, pisar otra tierra, disfrutar otros cielos. O Tirarse panza arriba una noche cualquiera, en un país lejano y descubrir que son otras las estrellas. A Jorge no le brillan los ojos como a Horacio, tal vez le falten sueños y le sobren certezas. Jorge es manso y cálido como una tarde de otoño sin viento.

-          ¡Laura!

-          Voy. Miente otra vez.

Siempre miente, se ha vuelto mentirosa, no, en realidad no. Mentir es diferente, ella gana tiempo, solo quiere disfrutar un poco del silencio del garaje. Le gusta el garaje, está fresco y hay espacio, mucho espacio. Se aleja de la Singer y ensaya unos pasos de baile, levanta la pierna, gira, da unos saltitos. “¡Qué cómoda son las zapatillas que le trajo la sobrina de Jorge desde Irlanda!” Se siente en el aire con esas zapatillas. La Peque también quiso conocer otros mundos, otras tierras, otros cielos. Todos aplaudieron, todos apoyaron y dijeron “Sí, dale”. Tuvo suerte la peque.


-          ¡Laura!

-          ….

No contesta, baila, gira, abre los brazos al girar, bailar se parece mucho a volar. Hoy en la escuela una compañera le contó que Horacio anda por África. Así le dijo: “Horacio anda por África con una Catalana que conoció en España, parece que lo acompaña a todos lados como si fuera su sombra”. Después sonrió como una comadreja, mostrando los dientes afilados. Dicen que las comadrejas son inofensivas ella no está tan segura, algunas hacen mucho daño.


-          ¡Laura!

-          ….

No contesta, baila, gira, abre los brazos al girar, bailar es como volar. Canta, su canto es apenas un susurro. Toma confianza, coge impulso, abre la boca, se suelta más y más. Cantar es como girar, cada vez se vuelve más fácil. Lo que al principio fue un susurro ahora es un grito.

En la vereda una vecina, en batón y ojotas pelea con el calor de la tarde. Pelea, camina y al pasar por la puerta del garaje de la mamá de Laura escucha:

 

                                                      Si yo pudiera unirme a un vuelo de palomas

                                                      Y atravesando lomas dejar mi pueblo atrás

                                                      Juro por lo que fui que me iría de aquí


La vecina sonríe entre pucheros, antes del batón y las ojotas, mucho antes, ella también fue joven. También soñó y deseó, también amó. Hace mucho que no escucha a Serrat, pero tiene memoria y muchos años más que Laura por eso se detiene un momento ante la puerta del garaje y casi con furia desde lo más profundo de sus entrañas responde

                                                              Escapad gente tierna que esta tierra está

                                                               Enferma

                                                               Y no esperes mañana lo que no te dio ayer

                                                               Que no hay nada que hacer


-          ¡Laura!

-          ¡sí mamá, ya voy!

 

La vecina sigue su camino pelando con el calor de la tarde. Este año Noviembre vino pesado y húmedo.

 ________________

 

 Todos los Derechos de Autor y Propiedad Intelectual, pertenecen a: 


©PATRICIA BALDA

Santa Clara del Mar - Buenos Aires  - Argentina

Diseño y Maquetación: Laura Jakulis

 Editora Literaria: Isabel Santoro

Enero 2026




Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

7 comentarios:

  1. Sencillamente genial!!! Gracias Silvia!

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  2. Patricia, un ¿cuento?conmovedor, maravilloso y, entremedio, esos versos de "Pueblo Blanco" del Nano, a quién amo desde mi adolescencia.
    Cuánto dice este relato. Cuánto de esas cosas que, a veces, pensamos, de....¿Qué hubiera pasado si....? Nos deja. Felicitaciones, Patri. Muchas Gracias por traerlo a Atrapados. 💜💚😘

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  3. Que relato! Me llevaste por ese pantano donde también yo iba atrás de la Catalana! Jaja hasta senti el calor de sus pantalones y botas de cuero! Grs Patri por este viaje!

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  4. Patricia, este texto es una caricia y un sacudón al mismo tiempo. La Singer no cose telas: cose silencios, ausencias, deseos que quedaron guardados en los cajones del tiempo. Me conmovió esa Laura (con la cual me sentí identificada) que baila, canta y sueña en el garaje, ese pequeño refugio donde todavía es posible volar un poco. Hay una ternura enorme en cada imagen, en la memoria, en lo que se queda y en lo que se fue. Gracias por este relato tan humano, tan nuestro, que sigue resonando después de la última línea. ¡Gracias amiga!

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  5. Historia de gran realismo que nos acerca en modo palpable a su protagonista principal y al resto de los personajes con sus respectivas vicisitudes. La canción del Nano, el baile de Laura y la participación de la vecina del otro lado del portón, subrayan conmovedoramente el drama que involucra, de un modo u otro, a todos los personajes. Patricia Balda nos plantea una reflexión: una localidad argentina surgida de inmigrantes que se atrevieron, "atravesando lomas, dejar su pueblo atrás", transformada hoy en un "Pueblo blanco". Y el Nano, inevitablemente, nos vuelve a la memoria con crudeza: "Nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio".

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  6. Relato con muy lograda emotividad a través de recursos simples, sin rebusques, sin golpes bajos, la imagen de la Singer ahí presente todo el tiempo, "hablando" entre las líneas del texto, un texto que sigue fluyendo más allá de su final.

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  7. Me gustó mucho tu cuento Patria. Me hizo reflexionar sobre cuántos caminos no experimentamos por no atrevernos a seguir nuestros deseos o sueños. Pero tampoco olvido que muchos inmigrantes de ayer y de hoy abandonaron sus comarcas perseguidos por el hambre o las guerras. De todos modos ya sea del país lejano, la provincia del interior o el barrio que dejamos atrás estará marcado en nuestro corazón, en una Singer o en tantos otros objetos simbólicos.
    Raquel kreichman

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