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domingo, 26 de abril de 2026

DOMINGOS DE CURIOSIDADES. HOY. DÍA DE LA PACHAMAMA

PACHAMAMA: LACELEBRACIÓN QUE HONRA A LA TIERRA Y A LAVIDA 




La Pachamama, habitualmente traducida como “Madre Tierra”, puede entenderse también de forma más literal como “Madre del mundo” en las lenguas quechua y aimara. Se trata de una deidad central en las cosmovisiones andinas, reconocida bajo ese mismo nombre, aunque también aparece mencionada como Mama Pacha o, directamente, Madre Tierra.

El término pacha, en quechua y aimara, posee un sentido amplio que abarca nociones como mundo, universo, espacio, tiempo, totalidad o época. De esa raíz derivan diversas expresiones, como pacha kununuy, que refiere a un temblor de tierra con fuerte ruido; pachamit’a, entendido como las distintas partes del tiempo o las estaciones del año; y pacha k’anchay, asociado a la “luz del cosmos”, vinculada a la luz solar o celeste. Por su parte, mama significa simplemente “madre”.

Hoy, en Domingos de Curiosidades voy a contarte, el origen y la historia detrás de la celebración a la Pacha.



UN POCO DE HISTORIA

La divinidad de la Pachamama (Madre Tierra) representa a la Tierra en su totalidad, no solo como suelo o naturaleza, sino como un conjunto que abarca todo lo existente. Aunque no está localizada en un único lugar, se la asocia a manantiales, vertientes y apachetas, donde su presencia se percibe con mayor fuerza.

Se trata de una deidad cotidiana y cercana, con la que se establece un vínculo directo: se le pide sustento y también se le ofrece disculpas por las faltas cometidas contra la Tierra.

La Pachamama es, en general, generosa y protectora, aunque también puede volverse severa y destructiva cuando se la hiere. Antigua y primordial, no necesita templos ni espacios de culto específicos, ya que su presencia se extiende en todo el mundo y en todo momento.

Desde tiempos ancestrales, mucho antes de la llegada de los europeos a América y de la imposición de sus creencias, los pueblos andinos de Sudamérica han celebrado su vínculo con la naturaleza. En la figura de la Pachamama, deidad inca asociada a la fertilidad, la Madre Tierra se ha convertido en un elemento central de la cultura y las tradiciones de las comunidades indígenas. De hecho cuando los primeros conquistadores españoles llegaron a comienzos del siglo XVI, se encontraron con el culto a la Pachamama y no solo lo aceptaron, sino que participaban de él, muy a pesar de los curas que intentaban imponer la religión de un Dios único, desconocido para los indígenas.

Fueron los conquistadores quienes dejaron los primeros testimonios escritos sobre las celebraciones dedicadas a las divinidades incaicas, que se extendían durante varios días. Para los pueblos indígenas, la tierra constituye el bien más valioso, ya que su cuidado garantiza la preservación de aquello considerado esencial: el alimento.

"Pachamama Santa Tierra"
Óleo. Alberto, Javier Luis. 2.005

¿EN QUÉ PAÍSES SE CELEBRA EL DÍA DE LA PACHAMAMA? 

Esta tradición se celebra en las regiones andinas de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Aunque cada pueblo ha adaptado los rituales del Día de la Pachamama a sus propias costumbres, todos comparten el principio de reciprocidad y el agradecimiento a la Madre Tierra por todo lo recibido durante el último año.

Por otro lado, aunque el 1 de agosto es la fecha oficial del Día de la Pachamama, en algunas regiones la celebración se extiende durante todo el mes, coincidiendo con la etapa previa a la temporada de lluvias. Además, los rituales dedicados a la Madre Tierra también se realizan en otros momentos significativos, como la compra de una vivienda o el inicio de un viaje.

De este modo, las comunidades mantienen vivo su vínculo con la Pachamama, integrando la naturaleza en su vida cotidiana a través del dar y el pedir, en una lógica de reciprocidad y equilibrio. Una forma de relación con el entorno que adquiere especial relevancia en un contexto global atravesado por desafíos ambientales cada vez más urgentes.

El 1 de agosto no es una fecha elegida al azar, sino que coincide con el inicio del ciclo agrícola, un momento clave para la vida en el campo. Se vincula con la etapa seca, cuando la tierra se prepara para la siembra y se agradece lo obtenido en la cosecha anterior.

Estas prácticas de reciprocidad, expresadas en ofrendas y rituales de agradecimiento, han pasado de generación en generación a través de la tradición oral, incluso en contextos de prohibición o persecución.


¿CÓMO SE CELEBRA Y CUÁLES SON LOS RITUALES?

Durante el Día de la Pachamama, las comunidades se reúnen para llevar adelante rituales ancestrales que se han transmitido de generación en generación a lo largo de los siglos. En el centro de estas prácticas se encuentra el principio de reciprocidad, eje de la cosmovisión andina, que sostiene que todo lo recibido de la tierra debe ser devuelto para preservar el equilibrio entre las personas y la naturaleza.

El gesto central del ritual consiste en abrir un pozo en la tierra, considerado la “boca” de la Pachamama. Allí se depositan ofrendas en una olla de barro: alimentos, frutas, semillas, maníes, hojas de coca, hierbas medicinales, bebidas fermentadas e incluso pequeños objetos artesanales. Antes de iniciar la excavación, los mayores de la comunidad suelen pedir permiso a los ancestros y a las fuerzas del lugar, habilitando simbólicamente ese espacio de encuentro.


La ceremonia, conocida como “corpachada”, se realiza alrededor del pozo, donde las ofrendas se entregan de rodillas, acompañadas de agradecimientos, rezos y pedidos para el ciclo que comienza. Luego, el lugar se cubre y se marca con piedras y flores, convirtiéndose en un punto ceremonial.

De este modo, la ofrenda funciona como un acto simbólico de devolución: una forma de restablecer el vínculo de reciprocidad entre el ser humano y la Madre Tierra. 



¿POR QUÉ SE TOMA CAÑA CON RUDA PARA CELEBRAR A LA PACHAMAMA?

El 1° de agosto se popularizó en el noreste argentino la costumbre de beber caña con ruda, una práctica que hunde sus raíces en las culturas guaraníes de Misiones y Corrientes. Allí, desde tiempos antiguos, se preparaban infusiones con hierbas con fines protectores frente a las bajas temperaturas y las enfermedades asociadas a las lluvias de verano.

Con la llegada de los colonizadores españoles, el aguardiente de caña se incorporó a esas preparaciones, mezclándose con la ruda macho, una planta valorada por sus usos medicinales. La combinación dio lugar a un preparado que con el tiempo se consolidó como una tradición popular.

La elección del 1° de agosto se vincula con el inicio de un mes considerado delicado desde el punto de vista climático y sanitario, cuando aumentaban los riesgos de enfermedades tanto en personas como en animales. En ese contexto, la bebida adquirió un sentido de resguardo y protección.

Aunque hoy suele relacionarse con las ceremonias dedicadas a la Pachamama en el noroeste argentino, su origen no forma parte de esas prácticas andinas. Sin embargo, con el tiempo fue incorporándose como una costumbre complementaria dentro del calendario ritual.

La incorporación de la caña con ruda dentro de las celebraciones del Día de la Pachamama no es casual. Ambas prácticas provienen de tradiciones indígenas y comparten una misma base de sentido: la reciprocidad, el agradecimiento y la idea de resguardo y cuidado de la tierra.

Si no se logra consumir el 1° de agosto, la tradición admite extender el ritual hasta el día 15 del mes, aunque el sentido principal sigue estando asociado al inicio de agosto como momento simbólico central.



En estas prácticas, la relación entre las personas y la tierra se mantiene viva como una forma de equilibrio que atraviesa el tiempo. Siguen presentes y se mezclan con la manera en que hoy habitamos el mundo. En un contexto donde el cambio climático y sus consecuencias se vuelven cada vez más evidentes, estos rituales invitan a mirar de otra forma nuestro vínculo con la naturaleza, a preguntarnos cómo la cuidamos y qué lugar le damos en nuestra vida cotidiana. Así, lo ancestral no queda atrás, sino que aparece como una manera posible de volver a pensar nuestra relación con la tierra.

La Pachamama, cuadro de Jose García Chibbaro


Idea, investigación y edición: Isa Santoro
Administradora de Atrapados por la Imagen




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1 comentario:

  1. Gracias Isa, como en cada una de tus "curiosidades" nos nutrimos de conocimientos, genial hoy por ejemplo lo de la caña con ruda , a partir del próximo 1ero de agosto voy a beberla con más conciencia gracias a tu nota, la que además, no lo dije en mis anteriores devoluciones, están enriquecidas por un rasgo de emotividad de quienes son protagonistas principales, que hacen al hecho más humano, más sensible, no se queda en una mera crónica

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