"Mis Héroes Literarios"
IDEA Y CREACIÓN:
Emilio Bertero
John Kennedy Toole
Escritor norteamericano
(1937-1969)
El 26 de marzo es el aniversario de su suicidio, que cometió en 1969 a los 31 años en Biloxi, Mississippi. Esta señora es Thelma Toole, la mamá de John Kennedy Toole, el autor de la excepcional "La conjura de los necios", la mujer que luchó por años, peregrinando de editorial en editorial para que publicaran la novela de su hijo, y gracias a ese tremendo esfuerzo y amor de madre conocimos esa maravilla. Como bien dijo alguna vez Rodrigo Fresán comentando “La conjura…”, Thelma también se merecería un libro.
Su hijo murió sin haber podido publicar esta novela descomunal, que vio la luz solo gracias a su tesón. Recién en 1980 consiguió editor, cuando la publicó la editorial de la Universidad Estatal de Louisiana. Desde entonces, la historia de Ignatius Reilly y sus disparatadas aventuras en Nueva Orleans, han hecho reír a millones de lectores en todo el mundo. Así es como, a la par de la novela, que obtuvo el Pulitzer, se ha generado otra historia: la de su autor y cómo es que no halló editor en vida.
Toole construyó una sátira tremenda a través de una arquitectura de texto casi perfecta. Más allá del protagonista excluyente, un border desopilante que desea un mundo que atrasa por lo menos un siglo, hay un mosaico de personajes que asoman como simples complementos laterales y terminan, todos, teniendo brillo propio, por nombrar solo dos, y nombrar solo dos es injusto, el contrapunto con Myrna Minkoff, otra border pero en las antípodas de Ignatius, o el negro Lee, una acidez extrema para burlarse de su propia condición.
En determinado momento, el fundamentalismo de Ignatius alcanza ribetes épicos, aunque solo para su cabeza afiebrada, porque sus pensamientos, sus escritos, sus planes para que sus ideas incidan en el entorno al que accede (entorno por otra parte apropiadísimo), son tan absurdos que ya causan risa (sí, risa, no solamente gracia) desde que empiezan a esbozarse, y como los personajes entre los que alterna son uno más estrambótico que otro, termina de armarse una cadena de episodios en el que no puede encontrarse una pizca de razón, y es entonces, en esa irracionalidad, que aparece el mordaz sentido crítico, irónico, con el que Toole escribió la novela.
Pese al papel de su madre en la publicación de esta famosa novela, no han sido todo rosas su influencia en John Kennedy Toole, ya que tuvo una infancia sobreprotegida, que llegó incluso a la prohibición de jugar con otros chicos. Tal actitud formó parte del estímulo (o presión) que le dio para sus estudios, en los que Toole fue brillante: graduado universitario con honores y post grado de lengua inglesa en Columbia.
A los 16 años escribió “La Biblia de Neón”, la hermanita menor casi desconocida de “La conjura de los necios”, sobre la vida de un chico en la Georgia rural de los 30. Fue publicada 35 años después, seguramente tratando de aprovechar el éxito de “La conjura…”. Como era de esperarse, no tuvo ni de cerca el mismo éxito, ni de crítica ni de público.
Sus primeros empleos formales, como docente en universidades de USA de cierta envergadura, se vieron interrumpidos cuando se alistó en el Ejército en 1961, y prestó servicios en Puerto Rico. Después regresó a vivir con sus padres en Nueva Orleans, y también volvió al estudio (obtuvo otro título de grado) y a la docencia (aunque en instituciones más modestas). Pero lo que más hizo por ese entonces, fue vagabundear por el Barrio Francés con músicos, ayudar a un amigo en un puesto callejero de comida y trabajar un tiempito en un negocio de ropa. No son pocos los que opinan que estas vivencias fueron una influencia trascendente en la escritura de su enorme novela.
El libro "no trata realmente de nada". Así se la rechazaron en la editorial Simon & Schuster. Allí empezó su decadencia, comenzó a caer en borracheras frecuentes, descuidar sus trabajos y hundirse en la depresión que acabó con su suicidio.
Sorprendentemente, “La conjura de los necios” nunca fue llevada al cine. Se la considera una maldición de Hollywood. Fue proyecto de grandes directores como Harold Ramis y John Landis, pero siempre pasaba algo que impedía su filmación: entuertos legales, problemas de producción, y hasta hechos aciagos como la muerte de actores apuntados para el rol principal. Por ejemplo, el primer candidato fue John Belushi, y creo que hubiera compuesto un gran papel, pero murió de sobredosis unos pocos días antes de la primera reunión para hablar del asunto. Otros postulantes serios (entre los que más conozco, se dice que fueron más de diez) fueron Will Ferrell y Jack Black, que afortunadamente continúan con vida. A Jack Black también me hubiese gustado mucho ver encarnando a Ignatius.
En cambio, “La Biblia de Neón”, sí fue adaptada al cine por Terence Davies, con Gena Rowlands entre las más conocidas del elenco. Se estrenó en 1995, pasando por los cines sin pena ni gloria. Sin embargo, debió haber sido más exitosa, Terence Davies es un crack, no solo la dirigió sino que también escribió el guion, no podía haber resultado un producto menor. Buena dirección y fotografía, dramatismo creciente hasta el final y gran actuación de Gena Rowlands. No la había visto, me alegra haberlo hecho ahora.

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.







Abrir tus "encomiendas" y encontrarme con la descripción de obras escritas y desconocidas me impulsan a buscar un monasterio tibetano (unisex) para internarme y leer, leer, pero después pienso : ¿y los films? Entonces me quedo, agradezco todo lo que "...nos traen Emilio"
ResponderBorrarY te digo gracias!!
Gracias a vos Marta, enormes gracias
BorrarGracias Emilio por darnos herramientas para pensar, es un aire fresco para los dias que vivimos.
ResponderBorrarGracias a vos amigo por leerme!!! Me anima mucho!
BorrarQueridísimo amigo: Siempre que se publica una nueva nota de (Emilio nos trae algo de...) pienso antes de leerla: ¿y ahora con qué nos va a sorprender? En un mundo donde las buenas nuevas escasean, es un placer descubrir nuevos autores, ojo, nuevos entre comillas, tal como lo es el caso de John Kennedy Toole. El tema es que yo creía no conocerlo, pero, a raíz de tu nota, comencé a revolver mi biblioteca y entonces se produjo el milagro!!! ¡Hurra, tengo el libro! ¡Sí, "La conjura de los necios" está en mis manos! ¡Gracias por tanto!
ResponderBorrarUna alegría grandisima
Borrar