Atrapados por la Imagen
Cristina Martín
"Artista de Atrapados por la Imagen"
en: “Una Mujer Bella”
Cuento perteneciente al libro: "Mujeres valientes"
Edición: Editorial Atrapados por la Imagen
RL-2022-18030193-APN-DNDA#MJ
Registro de propiedad intelectual
Hoy les quiero contar la historia de un país con nombre de mujer y brillo de plata que nació con grandes ilusiones de ser libre algún día, pero por ser tan seductora muchos ojos la miraban con ganas de poseerla, dominarla, aplastarla.
Esta silueta
de mujer bella se recorta en mares, ríos, bosques, valles, llanuras y montañas.
Generosamente la visitan inviernos fríos y veranos de calor suave. Ella, que
sabe de amplitudes, aceptó a mujeres y hombres de todas las razas.
Este país
mujer sufrió y sufre dominaciones de diferentes identidades: coronas, flotas
invencibles y la de un tío (a quien le llaman Sam) que a diferencia de los tíos
habituales no es para nada generoso, tiene voraces ambiciones y todo lo quiere
para sí.
Ella hizo
frente a muchos poderosos que la deseaban con codicia para desarroparla:
- a veces con agua hirviendo
- otras con sables y cañones
- otras con palabras más o menos hábiles, pero casi siempre, resignando la sangre de sus
hijos más inocentes.
Y este país
de gran intuición femenina fue vislumbrando que había otros enemigos tanto o
más peligrosos que los de afuera, que son los que pisan su propia tierra. Y ahí
la pelea se le volvió y se le vuelve más difícil. Porque ¿cómo hacer para
luchar con los hijos malos que son hijos al fin y se quieren tanto?
Esta mujer
se posicionó sucesivamente como granera del mundo, como ganadera, como
industrial, como exportadora de manufacturas, como sociedad tecnificada.
Y pese a
algunos dolores intestinos le fue bastante bien. Se sintió firme y segura, pero
al pisar el fin de milenio le hicieron creer (aunque no tanto) que debía
pertenecer al mundo globalizado, porque eso la haría más prestigiosa. Y la
cautivaron los espejitos de colores, porque ¿a quién no deslumbran las luces de
un caleidoscopio?
Entonces
rápidamente se insertó en este mundo vertiginoso, de imágenes subyugantes, de
marketing, de informática, de internet, de telefonía celular. "No es
cuestión de quedar fuera del sistema", dicen muchos de sus hijos, pero hay
otros que sufren al camino de la pérdida de identidad y de memoria. Y ellos
saben muy bien que sin ayer no hay hoy ni mañana que valga.
Pero esta
mujer-madre que pare hijos a cada rato, llora porque muchos de ellos tienen
hambre, otros están enfermos y no tienen medicamentos para curarse, otros están
sin trabajo, mientras muchos otros que tienen vendas en los ojos quieren tener
más dinero, más poder, más popularidad, librando una lucha despiadada.
Además, está
tristona esta madre tierra porque su cielo no es tan claro, ni su aire tan
puro, ni sus aguas tan potables.
Pero
Argentina, mujer de espíritu valiente y brillo de plata, si bien llora por
todos sus costados, aún mantiene intactas las ilusiones de ser, en serio y
definitivamente libre, algún día no tan lejano.
_______
Editora Literaria: Isabel Santoro
Junio 2026
“Queda rigurosamente prohibida la reproducción total o parcial de esta obra”

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.







Vamos Mujer Bella, vamos, ojalá pronto sus hijos valiosos, sus hijos apreciados, sus hijos buenos, puedan defenderla de quienes la bastardean, vamos mujer bella, vamos...Cristina, más allá de la excelente redacción, de tu cuidada y prolija prosa, grandísimo mensaje
ResponderBorrarGracias Emilio, cuando tuve en cuenta que nuestro país tiene nombre de mujer, empecé a relacionar a Argentina con temas femeninos. Aunque no son sólo dolores femeninos, por supuesto
BorrarDoloroso y esperanzador este relato sobre esta mujer bella, plateada a la que tanto amamos, por la que tanto luchamos y hoy más que nunca debemos defender de quienes quieren arrebatarnosla! Somos sus hijxs, es nuestra Bella Madre Patria, sin ella seremos unos pobres parias sin destino. Gracias querida Cristina
ResponderBorrarRaquel kreichman
Analogía con la que nos podemos identificar.
ResponderBorrarSon duda con la belleza no alcanza si no sumamos la fuerza del león y la astucia del zorro, cómo le sugirieron al Príncipe, a la hora de gobernar
Tiempos complejos cuando un pueblo no encuentra a su.Príncipe.
¡Qué buena tu crónica Cristina, gracias!!!