ATRAPADOS POR LA IMAGEN
"Artista de Atrapados por la Imagen"
Una carta muy especial, en el día "Del Padre"
Edición: Editorial Atrapados por la Imagen
RL-2022-18030193-APN-DNDA#MJ
Registro de propiedad intelectual
"Editorial Atrapados por la Imagen, la editorial que te ayuda a cumplir tus sueños..."
Hoy es 21 de junio del 2026, Día del Padre y hace mucho que te fuiste. Allí donde estés tal vez puedas escuchar y comprender como me siento. Te extraño y te extrañé mucho desde que te fuiste, y cuando nos dejaste no estaba a tu lado. Solo te fuiste una noche a morir en la plaza del pueblo después de haber dado un portazo al hogar que compartías con mi madre, de la que no voy a hablar.
Te recuerdo casi todos los días y han pasado muchísimos años y muchísimos cambios. Voy a cumplir ochenta y dos y te fuiste a los setenta y cuatro, hoy tenés cuatro bisnietos, dos chicas y dos varones, y al parecer vendrá una bisnieta pronto, número cinco, presumo que estas noticias serán alegres, aunque el futuro de estos niños es incierto.
El mundo ha cambiado mucho desde que te fuiste. Llegaste a la Argentina huyendo de una probable futura guerra, después de la segunda donde viviste y saliste herido en el frente de batalla. No va a gustarte lo que sucede hoy, la guerra se ha extendido a casi todo el planeta, más cruel, más violenta; el sistema es un predador de inocentes, a algunos pocos, una elite desconocida por la gente común como nosotros, solo les interesa el poder, el control, y el dinero, lo que fue inicialmente un gran invento humano remplazando el trueque para lograr un intercambio justo de alimentos, cosechas y mejoras de vida para todos, se ha convertido en una moneda de control, de poder, quien más tiene más puede. Pero la idea de escribirte no es sumergirte en este maremágnum de codicia, envidias, indignidad, inmoralidad que nos llevan a la extinción. Hoy es la nueva Edad Media de la historia del planeta, esclavos y señores. No es nuevo, no descubrieron América.
En fin, el Día del Padre, como ambos sabemos, es simplemente otro día de negociaciones, una tablita de salvación para los que tienen algo para vender y poder sobrevivir. Es una pancarta, una publicidad, simple comercio.
Ser padre, madre, abuela, abuelo es otra cosa en un mundo caótico, nuestra tierra se merece mucho más que una humanidad indigna de salvación. Es triste, nuestros descendientes, si sobreviven al caos, tendrán una vida dolorosa, con algunos destellos de felicidad. En fin no es algo que una “anciana” hoy pueda cambiar, salvo recordar.
Pero el propósito de enviarte una carta es decirte que te quiero, y que aun en mis primeros años de vida te quería y siempre te quise. Recibiste al hombre que sería padre de mis hijas, tus nietas, con un abrazo alegre y confiado.
Ese hombre después te escucho en tus días tristes cuando venías a visitarnos, a ver a tus nietas, él también se fue demasiado pronto y la lucha por mantener el timón del barco quedó en mis manos y en mi alma adolorida por las pérdidas.
Quería decirte papá que recuerdo con claridad los días que íbamos a pescar a la playa de Puerto Deseado, pesca con línea, y puedo verte revoleando esa línea con anzuelos y una plomada en dirección al mar, había días con pescado para comer, otros días eran mejillones con huevo revuelto porque el mar no nos había sido generoso. Recuerdo también, los días sentada en la corta escalera que nos llevaba hasta la puerta de madera de una casita de madera. Me sentaba en los escalones con mi amigo pigmeo en el hombro mientras le tiraba el maíz de la ración del día, el pigmeo comía de mi mano.
También recuerdo esos días en Puerto Madryn, el muelle por las noches, cuando salíamos a pescar, a veces con éxito. Esta viva en mi mente la imagen de una tortuga gigante que cruzó bajo el muelle, las aguas cristalinas del océano y asomó su pequeña cabeza y parecía mirarme, luego se sumergió y siguió su camino.
Cuando te trasladaron a Trelew, como Jefe del Taller de Locomotoras, te recuerdo de pie frente a la entrada de las locomotoras a carbón echando vapor en su avance, y rascándote el trasero durante la espera, hasta que ingresaba la última, se cerraban los portones y seguía el trabajo en el interior, revisando mecanismos, controlando los próximos horarios de salida. También compartí con vos un viaje corto en “cochemotor” como se le decía, desde Trelew hacia Gayman y Dolavon.
Esos pequeños recuerdos son imágenes escondidas en mi cabeza, se irán cuando yo me vaya. No he podido contarle mucho a mis hijas, que me convirtieron en abuela, aunque debo reconocer que no encajo mucho en el estereotipo de la vejez que hoy impera entre los más jóvenes. En mis días de niñez y juventud escuchábamos a los “viejos", los años les daban la experiencia y sabiduría de toda una vida de alegrìas y golpes. Aún así salimos adelante.
Anoche soñé con vos, y al despertarme y mirar el calendario en el celu, vi domingo es el Dia del Padre. Y todas estas palabras salieron solas. Gracias Papá. Gracias por haber sido como fuiste, duro cuando era necesario, amoroso incluso cuando exagerabas en cuidarme. Gracias mi querido viejo.
Todos los Derechos de Autor y Propiedad Intelectual, pertenecen a:
©Cristina Wnetrzak
Buenos Aires - Argentina
Diseño y Maquetación: Laura Jakulis
Editora Literaria: Isabel Santoro
JUNIO 2026

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Hay recuerdos que el tiempo no desgasta, apenas los vuelve más profundos. En esta emotiva carta, Cristina teje un puente entre el presente y la ausencia, recuperando escenas simples y luminosas que revelan la persistencia del amor más allá del ¡tiempo! ¡Gracias querida amiga, por compartir en Atrapados, esta conmovedora carta, en un día tan especial! ¡miles de besos!
ResponderBorrarMuchas gracias Laura, hoy por alguna razón fue una mañana especial, al ver en el calendario que celebramos el dia del Padre , los recuerdos me superaron y nacieron las lágrimas y sentí que necesitaba decir sobre el luchador que fue mi papá y como me siento, las lágrimas se sueltan solas, y veo todo nublado.. así que los dejo. Muchas gracias a Laura y a Atrapados...
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